{"id":422,"date":"2015-12-07T18:32:00","date_gmt":"2015-12-07T18:32:00","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=422"},"modified":"2017-09-09T00:01:04","modified_gmt":"2017-09-09T00:01:04","slug":"el-origen-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/el-origen-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"El origen de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Con frecuencia se dice que la Iglesia no fue fundada por Jesucristo o que, en todo caso, \u00e9ste no quer\u00eda fundar este tipo de Iglesia, sino una m\u00e1s humilde, sin estructuras, sin poder. Se dice que la Iglesia en realidad la fund\u00f3 San Pablo, con un concepto m\u00e1s jud\u00edo que cristiano, o que la fundaron despu\u00e9s de las persecuciones romanas, como un instrumento al servicio del poder imperial para controlar a la nueva religi\u00f3n. La Iglesia cat\u00f3lica, tal y como la vemos ahora, no tendr\u00eda nada que ver con la Iglesia de Cristo y ser\u00eda, m\u00e1s que una estructura al servicio del Evangelio, una estructura de opresi\u00f3n que actuar\u00eda contra aquellos que est\u00e1n al servicio de los pobres y que quieren ser libres.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ense\u00f1anza del Catecismo:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl Se\u00f1or Jes\u00fas comenz\u00f3 su Iglesia con el anuncio de la Buena Noticia\u201d (n\u00ba 763)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl Se\u00f1or Jes\u00fas dot\u00f3 a su comunidad de una estructura que permanecer\u00e1 hasta la plena consumaci\u00f3n del Reino. Ante todo est\u00e1 la elecci\u00f3n de los Doce con Pedro como su Cabeza (cf Mc 3, 14-15); puesto que representan a las doce tribus de Israel (cf Mt 19, 28; Lc 22,30), ellos son los cimientos de la nueva Jerusal\u00e9n (cf Ap 21, 12-14). Los Doce (cf Mc 6,7) y los otros disc\u00edpulos (cf Lc 10, 1-2) participan en la misi\u00f3n de Cristo, en su poder y tambi\u00e9n en su suerte (cf Mt 10, 25; Jn 15, 20). Con todos estos actos, Cristo prepara y edifica su Iglesia\u201d (n\u00ba 765)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando el Hijo termin\u00f3 la obra que el Padre le encarg\u00f3 realizar en la tierra, fue enviado el Esp\u00edritu Santo el d\u00eda de Pentecost\u00e9s para que santificara continuamente a la Iglesia. Es entonces cuando la Iglesia se manifest\u00f3 p\u00fablicamente ante la multitud; se inici\u00f3 la difusi\u00f3n del Evangelio entre los pueblos mediante la predicaci\u00f3n\u201d (n\u00ba 767)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPara realizar su misi\u00f3n, el Esp\u00edritu Santo construye y dirige a la Iglesia con diversos dones jer\u00e1rquicos y carism\u00e1ticos\u201d (n\u00ba 768)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDesde el comienzo, Jes\u00fas asoci\u00f3 a sus disc\u00edpulos a su vida (cf Mc 1, 16-20; 3, 13-19); les revel\u00f3 el Misterio del Reino (cf Mt 13, 10-17); les dio parte en su misi\u00f3n, en su alegr\u00eda (cf Lc 10, 17-20) y en sus sufrimientos (cf Lc 22, 28-30)\u201d (n\u00ba 787)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNuestro Salvador, despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, entreg\u00f3 la \u00fanica Iglesia de Cristo a Pedro para que la pastoreara. Le encarg\u00f3 a \u00e9l y a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles que la extendieran y la gobernaran. Esta Iglesia, constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia cat\u00f3lica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comuni\u00f3n con \u00e9l\u201d (n\u00ba 816)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cJes\u00fas es el enviado del Padre. Desde el comienzo de su ministerio, \u2018llam\u00f3 a los que \u00e9l quiso y vinieron donde \u00e9l. Instituy\u00f3 Doce para que estuvieran con \u00e9l y para enviarlos a predicar\u201d (Mc 3, 13-14). Desde entonces, ser\u00e1n sus \u2018enviados\u2019 (es lo que significa la palabra griega \u2018apostoloi\u2019). En ellos contin\u00faa su propia misi\u00f3n: \u2018Como el Padre me envi\u00f3, tambi\u00e9n yo os env\u00edo\u2019 (Jn 20, 21; cf 13, 20; 17, 18). Por tanto, su ministerio es la continuaci\u00f3n de la misi\u00f3n de Cristo: \u2018Quien a vosotros recibe, a m\u00ed me recibe\u2019, dice a los Doce (Mt 10, 40; cf Lc 10, 16)\u201d (n\u00ba 858)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos ap\u00f3stoles, para que continuase despu\u00e9s de su muerte la misi\u00f3n a ellos confiada, encargaron mediante una especie de testamento a sus colaboradores m\u00e1s inmediatos que terminaran y consolidaran la obra que ellos empezaron. Les encomendaron que cuidaran de todo el reba\u00f1o en el que el Esp\u00edritu Santo les hab\u00eda puesto para ser los pastores de la Iglesia de Dios. Nombraron, por tanto, de esta manera a algunos varones y luego dispusieron que, despu\u00e9s de su muerte, otros hombres probados les sucedieran en el ministerio\u201d (n\u00ba 861)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Argumentaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie funda algo para que no dure despu\u00e9s de su muerte, para que muera con \u00e9l. Sobre todo, si lo fundado tiene una misi\u00f3n que no puede desarrollarse totalmente durante la vida del fundador. Todo el mundo quiere que su obra le sobreviva y muy especialmente si esa obra, por sus propias caracter\u00edsticas, tiene un objetivo que va m\u00e1s all\u00e1 del momento hist\u00f3rico en el que vive el que la ha fundado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto, que vale para tantas cosas, vale, evidentemente, para la obra fundada por Cristo. Son abundantes los textos evang\u00e9licos en los que se pone de manifiesto la voluntad de Jes\u00fas no s\u00f3lo de fundar una Iglesia sino tambi\u00e9n de organizarla mediante un sistema jer\u00e1rquico, puesto que sin esa estructura no habr\u00eda podido ni funcionar ni sobrevivir. Se puede objetar que esos textos fueron a\u00f1adidos posteriormente precisamente por aquellos que quer\u00edan justificar la existencia de la jerarqu\u00eda de la Iglesia porque formaban parte de ella, pero, primero, esa objeci\u00f3n hay que demostrarla y, segundo, va contra el sentido com\u00fan: si Cristo quer\u00eda que, a su muerte, se siguiera predicando su mensaje, ten\u00eda necesariamente que organizar una estructura que le sobreviviera y esa estructura deb\u00eda tener la suficiente autoridad como para poder hacer frente a los inevitables problemas con que se iba a encontrar la comunidad de sus disc\u00edpulos. Adem\u00e1s, los textos que hacen referencia a la elecci\u00f3n de los disc\u00edpulos y a c\u00f3mo quer\u00eda el Se\u00f1or que \u00e9stos estuvieran organizados, son tantos y tan importantes que no cabe pensar en que fueran a\u00f1adidos posteriormente a su muerte; como prueba de la fidelidad con que los evangelistas transmitieron lo que Cristo hab\u00eda dicho y hecho, basta con un ejemplo: no dudan en hablar de la triple negaci\u00f3n de Pedro en la noche del Jueves Santo; puestos a inventar un relato que justificara la autoridad de Pedro sobre el grupo, tendr\u00edan que haber suprimido ese momento, que dejaba a Pedro muy mal parado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que San Pablo aport\u00f3 a la Iglesia importantes conceptos estructurales y teol\u00f3gicos, pero esos conceptos no eran extra\u00f1os a la fe que ten\u00edan los ap\u00f3stoles y que ya estaban predicando antes de que Pablo se convirtiera, yendo precisamente a Damasco para \u201ccazar\u201d cristianos. Adem\u00e1s, la Iglesia nunca ocult\u00f3 que sus ra\u00edces se hund\u00edan en la religi\u00f3n jud\u00eda, pues el Antiguo testamento forma parte de su patrimonio espiritual y dogm\u00e1tico; pero Cristo, y as\u00ed lo entendieron los primeros cristianos y tambi\u00e9n San Pablo, vino a llevar a su plenitud el mensaje contenido en el Antiguo Testamento, purific\u00e1ndolo a la vez de todas las adherencias que se le hab\u00edan a\u00f1adido y que no ten\u00edan su origen en Dios (por ejemplo, el excesivo respeto al s\u00e1bado, la prohibici\u00f3n de ciertos alimentos o la situaci\u00f3n de inferioridad de la mujer ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, pues, es hoy la misma que ayer y que siempre: la obra de Cristo. Los que dicen que no es verdad, lo hacen porque no les interesa escuchar lo que la Iglesia dice. Por ejemplo, cuando los seguidores de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n afirman que es una estructura de poder, opresora y corrupta, lo hacen porque la Iglesia no ha permitido que se justificara el uso de la violencia y ha rechazado que se uniera la fe cat\u00f3lica con el marxismo. Otros dicen lo mismo contra la Iglesia, pero por motivos diferentes: porque la Iglesia defiende la vida y est\u00e1 contra el aborto o porque no acepta que el hombre quede sometido a los instintos como si fuera s\u00f3lo un animal. En espa\u00f1ol decimos: \u201cDime con qui\u00e9n andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres\u201d. Ese viejo refr\u00e1n podr\u00edamos rescribirlo al rev\u00e9s, para aplicarlo a este caso: \u201cDime con qui\u00e9n no andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres\u201d. La Iglesia no anda con los violentos, con los poderosos, con los hedonistas, con los relativistas; es normal, pues, que \u00e9stos la ataquen; pero el hecho de que lo hagan, es la mejor garant\u00eda de que est\u00e1 siendo fiel a Jesucristo, que tambi\u00e9n muri\u00f3 crucificado por los que no estaban contentos con su mensaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con frecuencia se dice que la Iglesia no fue fundada por Jesucristo o que, en todo caso, \u00e9ste no quer\u00eda fundar este tipo de Iglesia, sino una m\u00e1s humilde, sin estructuras, sin poder. 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