{"id":428,"date":"2015-12-07T18:22:15","date_gmt":"2015-12-07T18:22:15","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=428"},"modified":"2017-09-08T23:47:58","modified_gmt":"2017-09-08T23:47:58","slug":"como-hacer-apologetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/como-hacer-apologetica\/","title":{"rendered":"El dinero del Vaticano"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>Uno de los ataques m\u00e1s reiterados<\/strong><strong> a la Iglesia, sobre todo en ambientes de escaso nivel cultural, es el que se refiere al dinero del Vaticano. Una y otra vez se oye decir que el Papa vive como un multimillonario, rodeado de todo tipo de lujos, en un palacio lleno de maravillosas obras de arte. Seg\u00fan los enemigos de la Iglesia, \u00e9sta posee una de las mayores fortunas del mundo y dedica su dinero a costear un nivel de vida desenfrenado a sus m\u00e1ximos dirigentes. Se compara esta supuesta situaci\u00f3n con la que, seg\u00fan dicen, llevar\u00eda hoy Jesucristo, el cual, si volviera, se sentir\u00eda muy inc\u00f3modo en el Vaticano, lo abandonar\u00eda y se ir\u00eda a vivir a las fabelas de R\u00edo de Janeiro, a las villas miseria de Argentina o a los pueblos j\u00f3venes de Lima.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong><u>Ense\u00f1anza del Magisterio:<\/u><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cPor derecho nativo, e independientemente de la potestad civil, la Iglesia cat\u00f3lica puede adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales para alcanzar sus propios fines. Fines propios son principalmente los siguientes: sostener el culto divino, sustentar honestamente al clero y dem\u00e1s ministros, y hacer las obras de apostolado sagrado y de caridad, sobre todo con los necesitados\u201d (C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico. Art\u00edculo 1254)<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cLa Iglesia no tiene miedo a la verdad que emerge de la historia y est\u00e1 dispuesta a reconocer equivocaciones all\u00ed donde se han verificado, sobre todo cuando se trata del respeto debido a las personas ya las comunidades. Pero es propensa a desconfiar de los juicios generalizados de absoluci\u00f3n o de condena respecto a las diversas \u00e9pocas hist\u00f3ricas. Conf\u00eda la investigaci\u00f3n sobre el pasado a la paciente y honesta reconstrucci\u00f3n cient\u00edfica, libre de prejuicios de tipo confesional o ideol\u00f3gico, tanto por lo que respecta a las atribuciones de culpa que se le hacen como respecto a los da\u00f1os que ella ha padecido\u00bb (Juan Pablo II, 1 de septiembre de 1999).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cComo la mujer de la unci\u00f3n en Betania, la Iglesia no ha tenido miedo de \u2018derrochar\u2019, dedicando sus mejores recursos para expresar su reverente asombro ante el don inconmensurable de la Eucarist\u00eda. No menos que aquellos primeros disc\u00edpulos encargados de preparar la \u2018sala grande\u2019, la Iglesia se ha sentido impulsada a lo largo de los siglos y en las diversas culturas a celebrar la Eucarist\u00eda en un contexto digno de tan gran Misterio. La liturgia cristiana ha nacido en continuidad con las palabras y gestos de Jes\u00fas y desarrollando la herencia ritual del juda\u00edsmo. Y, en efecto, nada ser\u00e1 bastante para expresar de modo adecuado la acogida del don de s\u00ed mismo que el Esposo divino hace continuamente a la Iglesia Esposa, poniendo al alcance de todas las generaciones de creyentes el Sacrificio ofrecido una vez por todas sobre la Cruz, y haci\u00e9ndose alimento para todos los fieles. Aunque la l\u00f3gica del \u2018convite\u2019 inspire familiaridad, la Iglesia no ha cedido nunca a la tentaci\u00f3n de banalizar esta \u2018cordialidad\u2019 con su Esposo, olvidando que \u00c9l es tambi\u00e9n su Dios y que el \u2018banquete\u2019 sigue siendo siempre, despu\u00e9s de todo, un banquete sacrificial, marcado por la sangre derramada en el G\u00f3lgota. El banquete eucar\u00edstico es verdaderamente un banquete \u2018sagrado\u2019, en el que la sencillez de los signos contiene el abismo de la santidad de Dios. El pan que se parte en nuestros altares, ofrecido a nuestra condici\u00f3n de peregrinos en camino por las sendas del mundo, es \u2018panis angelorum\u2019, pan de los \u00e1ngeles, al cual no es posible acercarse si no es con la humildad del centuri\u00f3n del Evangelio: \u2018Se\u00f1or, no soy digno de que entres bajo mi techo\u2019 (Mt 8, 8; Lc 7, 6)\u201d (Juan Pablo II. \u2018Ecclesia de Eucharistia\u2019, n\u00ba 48).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cEn el contexto de este elevado sentido del misterio, se entiende c\u00f3mo la fe de la Iglesia en el Misterio eucar\u00edstico se haya expresado en la historia no s\u00f3lo mediante la exigencia de una actitud interior de devoci\u00f3n, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de una serie de expresiones externas, orientadas a evocar y subrayar la magnitud del acontecimiento que se celebra. De aqu\u00ed nace el proceso que ha llevado progresivamente a establecer una especial reglamentaci\u00f3n de la liturgia eucar\u00edstica, en el respeto de las diversas tradiciones eclesiales leg\u00edtimamente constituidas. Tambi\u00e9n sobre esta base se ha ido creando un rico patrimonio de arte. La arquitectura, la escultura, la pintura, la m\u00fasica, dej\u00e1ndose guiar por el misterio cristiano, han encontrado en la Eucarist\u00eda, directa o indirectamente, un motivo de gran inspiraci\u00f3n. As\u00ed ha ocurrido, por ejemplo, con la arquitectura, que, de las primeras sedes eucar\u00edsticas en las \u00abdomus\u00bb de las familias cristianas, ha dado paso, en cuanto el contexto hist\u00f3rico lo ha permitido, a las solemnes bas\u00edlicas de los primeros siglos, a las imponentes catedrales de la Edad Media, hasta las iglesias, peque\u00f1as o grandes, que han constelado poco a poco las tierras donde ha llegado el cristianismo. Las formas de los altares y tabern\u00e1culos se han desarrollado dentro de los espacios de las sedes lit\u00fargicas siguiendo en cada caso, no s\u00f3lo motivos de inspiraci\u00f3n est\u00e9tica, sino tambi\u00e9n las exigencias de una apropiada comprensi\u00f3n del Misterio. Igualmente se puede decir de la m\u00fasica sacra, y basta pensar para ello en las inspiradas melod\u00edas gregorianas y en los numerosos, y a menudo insignes, autores que se han afirmado con los textos lit\u00fargicos de la Santa Misa. Y, \u00bfacaso no se observa una enorme cantidad de producciones art\u00edsticas, desde el fruto de una buena artesan\u00eda hasta verdaderas obras de arte, en el sector de los objetos y ornamentos utilizados para la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica? Se puede decir as\u00ed que la Eucarist\u00eda, a la vez que ha plasmado la Iglesia y la espiritualidad, ha tenido una fuerte incidencia en la cultura, especialmente en el \u00e1mbito est\u00e9tico\u201d (Juan Pablo II. \u2018Ecclesia de Eucharistia\u2019, n\u00ba 49).<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><u>Argumentaci\u00f3n:<\/u><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>La cuesti\u00f3n del dinero de la Iglesia \u2013expresado externamente a trav\u00e9s de sus templos monumentales y sus obras de arte- es una de las m\u00e1s dif\u00edciles de afrontar en una argumentaci\u00f3n apolog\u00e9tica que pretende ser razonada y razonable. Y lo es no porque sea dif\u00edcil justificar la existencia de ese dinero o de esos templos y tesoros art\u00edsticos, sino porque los que atacan a la Iglesia por ese motivo, demuestran una gran incapacidad de argumentaci\u00f3n, de l\u00f3gica, de nivel intelectual, y por eso se hace muy dif\u00edcil dialogar con ellos, darles razones y argumentos. La pasi\u00f3n \u2013con frecuencia el odio- les embarga y todo intento de di\u00e1logo est\u00e1 condenado al fracaso porque ellos lo \u00fanico que buscan es hacer da\u00f1o a la Iglesia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Eso no significa que no se pueda hacer o decir nada. Se puede y se debe. Pero siendo conscientes de que este tema dif\u00edcilmente se afronta con serenidad y objetividad. De hecho, son muchas las personas que est\u00e1n alejadas de la Iglesia y que, incluso, la critican por otras cosas, que sobre esto no hacen ninguna objeci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lo primero que hay que decir es que el propio Cristo utilizaba dinero para vivir y se dejaba ayudar de ese modo. Mientras dur\u00f3 su \u201cvida oculta\u201d, \u00e9l gan\u00f3 con sus propias manos para atender a su sustento y al de su Madre, la Sant\u00edsima Virgen. Luego, cuando comenz\u00f3 su \u201cvida p\u00fablica\u201d, ya no pudo seguir haci\u00e9ndolo y acept\u00f3 los donativos que unos y otros le hac\u00edan. Sabemos que hab\u00eda mujeres que le ayudaban \u2013una de ellas era, nada menos, que la mujer del administrador de Herodes, llamada Juana- y deb\u00edan manejar un cierto capital para verse en la necesidad de designar un tesorero \u2013Judas, el traidor-. Muerto el Se\u00f1or, la costumbre de ayudar a los ap\u00f3stoles a fin de que \u00e9stos quedaran liberados del trabajo para dedicarse a la evangelizaci\u00f3n sigui\u00f3 existiendo en la peque\u00f1a comunidad cristiana. Los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos narran, por ejemplo, el castigo que recibieron los que enga\u00f1aban a San Pedro en las limosnas. San Pablo \u2013que recibi\u00f3 varias veces ayudas econ\u00f3micas de distintas comunidades- se precia de haber trabajado con sus manos \u2013era tejedor de tiendas- para ganarse el pan, pero reconoce que \u201cel obrero merece su salario\u201d y que los evangelizadores tienen derecho a recibir ayuda econ\u00f3mica de la comunidad a la que sirven. De hecho, pronto se cre\u00f3 la figura de los di\u00e1conos, para dedicarse a la administraci\u00f3n de los bienes y, en particular, a atender a las obras de caridad, a fin de que los ap\u00f3stoles \u2013y sus sucesores, los obispos- pudieran centrarse en la evangelizaci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Entre la ayuda que se recib\u00eda figuraban donaciones en especie y no s\u00f3lo en met\u00e1lico. No faltaban miembros de la comunidad que, en vida, donaban casas o tierras, para que se pudiera celebrar la Santa Misa o para que, con los r\u00e9ditos, pudieran atenderse los gastos de la evangelizaci\u00f3n y los derivados de la ayuda a los pobres. Los romanos debieron considerar que la Iglesia era muy rica, pues durante una de las persecuciones \u2013la de Valentiniano, en el 258-, al di\u00e1cono Lorenzo le prometieron respetarle la vida si les conduc\u00eda a donde estaban escondidos los tesoros de la Iglesia; Lorenzo pidi\u00f3 tres d\u00edas para recolectarlos y, transcurrido este tiempo, se present\u00f3 ante el Prefecto de Roma con un gran n\u00famero de pobres a los que la Iglesia socorr\u00eda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cuando la Iglesia alcanz\u00f3 al libertad, con el edicto de Constantino en el 313, la situaci\u00f3n comenz\u00f3 a cambiar r\u00e1pidamente. El prestigio obtenido durante los largos a\u00f1os de persecuci\u00f3n y el favor de los emperadores, provocaron que recibiera numerosas donaciones, tanto en dinero como en templos paganos que pasaron a convertirse en iglesias cristianas. Algunos de estos templos a\u00fan se conservan, como el de Santa Mar\u00eda sopra Minerva, en la plaza principal de As\u00eds. Esta situaci\u00f3n continu\u00f3 durante la Edad Media, en la cual se produjo, adem\u00e1s, otro acontecimiento de extraordinaria importancia. La brutalidad que se viv\u00eda en Europa tras la ca\u00edda del Imperio Romano y las sucesivas invasiones de los b\u00e1rbaros, llevaron a los Papas a intentar crear un territorio sujeto a su obediencia que les permitiera estar a salvo de las presiones de los reyes. Justiniano I le otorg\u00f3 al Papa, por primera vez, derechos civiles sobre algunos territorios (a\u00f1o 554). Esto fue consolidado por el Papa San Gregorio Magno (590-604), que antes de serlo hab\u00eda sido el Prefecto (el Alcalde) de la ciudad. En 756, el rey de Francia Pipino derrota a los Longobardos, que amenazaban Roma, a petici\u00f3n del Papa Esteban II, y le otorga a \u00e9ste en propiedad los territorios conquistados. Ser\u00e1n esos territorios los que constituyan el n\u00facleo de los llamados \u201cEstados Pontificios\u201d. En esencia, corresponden a las actuales regiones italianas de Lazio (con Roma como capital), Umbr\u00eda (cuya capital es Perugia, junto a la cual est\u00e1 As\u00eds), las Marcas y la Romagna (con ciudades como Bolonia o R\u00e1vena). El Papa fue, pues, Rey de un Reino hasta que la invasi\u00f3n de Garibaldi le desposey\u00f3 de esas posesiones en 1870. Cuando esto sucedi\u00f3, el tiempo estaba ya maduro para que el Papa pudiera seguir gobernando la Iglesia universal con independencia de los poderes civiles, cuya amenaza e interferencias en el gobierno eclesi\u00e1stico no hab\u00edan cesado desde los inicios de la Iglesia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>S\u00f3lo sabiendo estas nociones b\u00e1sicas de historia se puede entender el por qu\u00e9 existe la Ciudad del Vaticano (es lo que queda de los Estados Pontificios y sirve para asegurar la independencia del papa y evitar que est\u00e9 bajo el control de ning\u00fan pa\u00eds), por qu\u00e9 existe una gran iglesia como la del Vaticano (edificada sobre la tumba de San Pedro, para dejar constancia de la predominancia que la Iglesia de Roma deb\u00eda tener sobre el resto de las Iglesias, pues s\u00f3lo en ella estaba el Vicario de Cristo) o por qu\u00e9 hay tantas obras de arte en el Museo del Vaticano (el gusto por el arte en el Renacimiento italiano afect\u00f3 tambi\u00e9n a los Papas, que proced\u00edan de las principales familias de ese pa\u00eds, como los M\u00e9dici de Florencia).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Son cosas del pasado, ciertamente, pero son cosas que hoy no se pueden destruir. En Francia est\u00e1 el Louvre, que, lo mismo que otros museos, tiene su origen en las colecciones de pintura y objetos de arte que hicieron los sucesivos reyes durante siglos. \u00bfDeber\u00eda Francia vender lo que contiene y a\u00fan el mismo edificio para, por ejemplo, ayudar a los obreros de los barrios marginales de Par\u00eds? Alguno podr\u00e1 objetar que Francia, Inglaterra, Austria y otras naciones con grandes palacios son ricas y pueden hacer esas obras sociales sin recurrir a desprenderse de su patrimonio cultural. \u00bfDeber\u00eda M\u00e9xico vender las pir\u00e1mides de Teotihuacan, Guatemala las de Tikal, Per\u00fa el Machu Picchu o Camboya el templo de Angkor?. Seguramente que todos dir\u00e1n que no, por muy cerriles que sean. Lo que s\u00ed deber\u00edan hacer \u2013y es lo que suelen hacer- es conservarlas para las generaciones futuras y hacerlas accesibles a todos. Exactamente eso es lo que hace el Vaticano que, incluso a mi gusto, se excede; si por m\u00ed fuera, limitar\u00eda el n\u00famero de turistas que entran en la Bas\u00edlica de San Pedro, pues resulta extraordinariamente dif\u00edcil rezar en ella; y por si acaso alguno objeta que lo hace para ganar dinero, conviene recordar que el acceso a la Bas\u00edlica es totalmente gratuito. M\u00e1s a\u00fan, si el Vaticano decidiera un d\u00eda vender la Bas\u00edlica y lo que contiene el Museo, probablemente Italia lo impedir\u00eda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Esto soluciona, al menos en parte, la cuesti\u00f3n de los grandes templos y de los tesoros art\u00edsticos que contiene \u2013son resultado de otra mentalidad, propia del pasado, y ahora no podemos destruirlos ni venderlos porque son patrimonio de la Humanidad-. \u00bfPero, c\u00f3mo responder a la cuesti\u00f3n de la supuesta buena vida que se da el Papa? Realmente hace falta muy mala fe y much\u00edsima ignorancia para hacer esa afirmaci\u00f3n. Nada m\u00e1s alejado de la realidad que la de imaginar a un Papa de nuestro tiempo llevando una vida de lujos. Es verdad que vive en un palacio \u2013ya he dicho que eso no lo puede evitar y, por otro lado, en alg\u00fan sitio deber\u00eda vivir y la Iglesia necesitar\u00eda un gran edificio para su sede central, como lo necesitar\u00eda cualquier instituci\u00f3n que coordinara a 1.200 millones de personas en todo el mundo-, pero eso no significa que viva con lujos. Es muy austero, con un equipo de \u201cservidores\u201d muy peque\u00f1o, reducido a algunos secretarios y a unas \u201cconsagradas\u201d \u2013antes eran monjas y hoy son mujeres que pertenecen al movimiento Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n- que le atienden la casa. Su austeridad es enorme y probablemente no consume para s\u00ed mismo ni la mitad que utiliza una persona de clase media en Italia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Queda otra cuesti\u00f3n, la del dinero que maneja el Vaticano. Fue puesta de moda por los esc\u00e1ndalos en torno al IOR \u2013as\u00ed se llama la instituci\u00f3n que invierte el dinero de la Iglesia-, en la \u00faltima etapa de Pablo VI. Algunas inversiones llevadas a cabo de forma equivocada por monse\u00f1or Marcinkus pusieron en peligro las finanzas de la Santa Sede. En todo caso, lo mismo que en la cuesti\u00f3n anterior, resulta evidente que la Iglesia necesita disponer de dinero para llevar a cabo su misi\u00f3n espiritual \u2013Cristo mismo lo hizo as\u00ed-. Otra cosa es que ese dinero sea s\u00f3lo el necesario y que se dedique a esos fines. Estas dos cuestiones son m\u00e1s dif\u00edciles de demostrar, pero en esencia se cumplen. El dinero del Vaticano procede, en buena medida, de lo que el Estado italiano le dio cuando se firm\u00f3 el Concordato, como reparaci\u00f3n por haberle despose\u00eddo de los Estados Pontificios. El resto, procede de lo que las Di\u00f3cesis del mundo env\u00edan, como contribuci\u00f3n a los gastos de la Iglesia, gastos que redundan en beneficio de esas Di\u00f3cesis. Hay a\u00f1os en que el balance econ\u00f3mico es positivo y otros en que es negativo. En cuanto a la colecta llamada \u201c\u00f3bolo de San Pedro\u201d \u2013la que se hace el 29 de junio-, el Papa la utiliza para obras de caridad y no dedica ni un solo c\u00e9ntimo a los gastos que genera la maquinaria burocr\u00e1tica de la Iglesia. Las acusaciones de que en el Vaticano se lava dinero negro, procedente del narcotr\u00e1fico o de otras fuentes il\u00edcitas, son tan infundadas como calumniosas: no se pueden probar, simplemente porque son falsas.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los ataques m\u00e1s reiterados a la Iglesia, sobre todo en ambientes de escaso nivel cultural, es el que se refiere al dinero del Vaticano. Una y otra vez se oye decir que el Papa vive como un multimillonario,<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/como-hacer-apologetica\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=428"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":510,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428\/revisions\/510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}