{"id":521,"date":"2015-12-07T18:05:08","date_gmt":"2015-12-07T18:05:08","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=521"},"modified":"2017-09-08T23:33:25","modified_gmt":"2017-09-08T23:33:25","slug":"mitos-protestantes-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/mitos-protestantes-ii\/","title":{"rendered":"Mitos protestantes (II)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>Continuamos, en este art\u00edculo, con la exposici\u00f3n de los argumentos que pueden servir para desmentir la tesis protestante de que la Iglesia ten\u00eda \u201csecuestrada\u201d la Palabra de Dios y la hac\u00eda inaccesible para la mayor\u00eda de los fieles. Por ejemplo, se dice que Lutero fue el primer traductor al alem\u00e1n de la Biblia, pero cuando \u00e9l la tradujo hab\u00eda en circulaci\u00f3n catorce versiones en lengua erudita y cinco en lengua corriente.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Lutero se jactaba de haber sido el primero en traducir la Biblia al alem\u00e1n, pero ya el heresiarca Calvino le record\u00f3 que dicho honor no le pertenec\u00eda; en efecto, sabemos que el fraile edit\u00f3 en 1522 el Nuevo Testamento, y en 1532 lo restante, y que \u00abse ha dicho de esta versi\u00f3n, con gran falta de verdad hist\u00f3rica, que era la primera versi\u00f3n alemana en lengua vern\u00e1cula, cuando para entonces s\u00f3lo en Alemania hab\u00eda catorce versiones en lengua erudita y cinco en lengua corriente. Adem\u00e1s hab\u00eda muchas versiones parciales, como del Nuevo Testamento, de los Salmos&#8230; (cf. Janssen: Geschichte des deutschen Volkes seit dem Ausgang des Mittelalters, 8 vv., Friburgo, 1883-1893, tomo 1, p\u00e1g. 51)\u00bb (Francisco J. Montalb\u00e1n, S.I., Los Or\u00edgenes de la Reforma Protestante, Raz\u00f3n y Fe, Madrid 1942, p\u00e1g. 129).<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>156 ediciones<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>El gran historiador Ricardo Garc\u00eda-Villoslada nos informa tambi\u00e9n de las versiones germ\u00e1nicas de la Biblia antes de Lutero: \u00abMuchos opinan que la obra principal de Mart\u00edn Lutero en su vida fue la traducci\u00f3n de la Sagrada Escritura al idioma de su pueblo. No cabe duda que la versi\u00f3n vern\u00e1cula de la Biblia y la divulgaci\u00f3n de la misma, ofreci\u00e9ndola como \u00fanica norma de fe, jug\u00f3 un papel important\u00edsimo en la fundaci\u00f3n y establecimiento de la Iglesia luterana. Exagerando sus m\u00e9ritos, por otra parte innegables, sol\u00eda repetir que en la Iglesia, antes de \u00e9l, nadie conoc\u00eda ni le\u00eda la Biblia Hoy el lector se r\u00ede de tan injustas aseveraciones, dictadas por la pasi\u00f3n. Recu\u00e9rdese lo que dijimos de la lectura de la Biblia cuando Fr. Mart\u00edn era novicio en Erfurt. Francisco Falk ha contado no menos de 156 ediciones desde la invenci\u00f3n de la imprenta hasta 1520. Traducciones alemanas de toda la Sagrada Escritura exist\u00edan no pocas antes de Lutero, por lo menos catorce en alto alem\u00e1n y cuatro en bajo alem\u00e1n, sin contar las versiones parciales, salterios, evangeliarios, etc. En el siglo XIV se hizo en Baviera una traducci\u00f3n total, que el impresor alsaciano Juan Mentelin hizo estampar en Estrasburgo en 1466, y que con algunas modificaciones fue reimpresa trece veces antes de que apareciese la de Lutero, llegando a ser como una Vulgata alemana, seg\u00fan Grisar. (Puede consultarse la gran edici\u00f3n de W. Kurrelmeyer, Die erste deutsche Bibel [Tubinga 1903-15], 10 tomos con el texto primigenio y las correcciones de las 13 ediciones posteriores. V\u00e9ase tambi\u00e9n W. Kurrelmeyer, The Genealogy of the Prelutheran Bibles, en The Journal of Germanic Philology, 3,2 [1900] 238-47; W. Walter, Die Deutsche Bibel: \u00fcbersetzung des Mittelalters, Braunschweig 1889-92)\u00bb (Garc\u00eda-Villoslada, Mart\u00edn Lutero, BAC, Madrid 1976, t. II, p\u00e1g. 399).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tambi\u00e9n se puede mencionar la traducci\u00f3n de la Biblia, en la Edad Media, a otras lenguas indoeuropeas, como el armenio (cf. UNED, op. cit., p\u00e1g. 30 y Molina Y\u00e9benes, op. cit., p\u00e1g. 4), hecha en el siglo V, \u00a1el siglo en que comienza la \u00abEdad de las tinieblas\u00bb!.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Con lo dicho hasta ahora es suficiente para demoler uno de los mitos de la historiograf\u00eda protestante: la tremenda ignorancia en punto a la Biblia en que la malvada Iglesia cat\u00f3lica manten\u00eda a los pueblos cristianos medievales.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Cultura medieval<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Otro de los mitos protestantes es el que afirma que en la Edad Media \u00abla mayor\u00eda de las personas no sab\u00edan leer ni escribir. As\u00ed que estaban \u2018a oscuras\u2019 por lo que respecta a toda clase de conocimiento, ya que no pod\u00eda ser comunicado\u00bb (Lecci\u00f3n 34 de la Secci\u00f3n 1, p\u00e1g. 5.8).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Veamos lo que nos dice sobre este asunto esa ciencia llamada Historia: \u00abEn la Edad Media, como en todas las \u00e9pocas, el ni\u00f1o va a la escuela. Por lo general, es la escuela de su parroquia o del monasterio m\u00e1s cercano. En efecto, todas las iglesias tienen una escuela: a ello obliga el Concilio de Letr\u00e1n de 1179, y en Inglaterra, pa\u00eds m\u00e1s conservador que el nuestro, todav\u00eda puede verse la iglesia junto a la escuela y el cementerio. Muchas veces son fundaciones se\u00f1oriales las que garantizan la instrucci\u00f3n de los ni\u00f1os; Rosny, una peque\u00f1a aldea a orillas del Sena, ten\u00eda desde comienzos del siglo XIII una escuela que hab\u00eda fundado hacia el a\u00f1o 1200 su se\u00f1or Gui V Mauvoisin. Otras veces se trata de escuelas exclusivamente privadas; los habitantes de un poblado se asocian para mantener a un maestro que toma a su cargo la ense\u00f1anza de los ni\u00f1os. (&#8230;)Tambi\u00e9n los cap\u00edtulos de las catedrales estaban sometidos a la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar dictada por el Concilio de Letr\u00e1n. El ni\u00f1o entraba en ellas [en las escuelas] a los siete u ocho a\u00f1os de edad, y la ense\u00f1anza que preparaba para los estudios universitarios se extend\u00eda a lo largo de una d\u00e9cada, lo mismo que hoy, de acuerdo con los datos que proporciona el abad Gilles el Muisit. Varones y ni\u00f1as estaban separados; para las ni\u00f1as hab\u00eda establecimientos particulares, tal vez menos numerosos, pero donde los estudios alcanzaban a veces niveles muy altos. La abad\u00eda de Argenteuil, donde se educ\u00f3 Elo\u00edsa, proporcionaba el aprendizaje de la Sagrada Escritura, letras, medicina y hasta cirug\u00eda, aparte del griego y el hebreo, que introdujo Abelardo. En general, las escuelas daban a sus alumnos nociones de gram\u00e1tica, aritm\u00e9tica, geometr\u00eda, m\u00fasica y teolog\u00eda; algunas inclu\u00edan alguna ense\u00f1anza t\u00e9cnica. La Histoire Litt\u00e9raire menciona como ejemplo la escuela de Vassor en la di\u00f3cesis de Metz, donde al mismo tiempo que aprend\u00edan la Sagrada Escritura y las letras, los alumnos trabajaban el oro, la plata y el cobre. En esta \u00e9poca los ni\u00f1os de las diferentes clases sociales se educaban juntos, como lo atestigua la conocida an\u00e9cdota que presenta a Carlomagno irritado contra los hijos de los barones, que eran perezosos, contrariamente a los hijos de los siervos y los pobres. La \u00fanica distinci\u00f3n que se hac\u00eda era la de la retribuci\u00f3n, dado que la ense\u00f1anza era gratuita para los pobres y de pago para los ricos. Veremos que esa gratuidad pod\u00eda prolongarse mientras duraran los estudios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Origen humilde<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00c9sta es sin duda la raz\u00f3n por la cual hay tantos grandes de origen humilde: Suger, que gobern\u00f3 Francia durante la cruzada de Luis VII, era hijo de siervos; Maurice de Sully, el obispo de Par\u00eds que hizo construir la iglesia de N\u00f4tre-Dame, naci\u00f3 de un mendigo; San Pedro Dami\u00e1n fue porquero en su infancia, y Gerbert d\u2019Audrillac, una de las luces de la ciencia medieval, fue tambi\u00e9n pastor; el Papa Urbano VI era hijo de un zapatero de Troyes, y Gregorio VII, el gran Papa de la Edad Media, de un pobre cabrero.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Todo lo anterior, pura historia, nos presenta un cuadro de la Edad Media muy distinto del dibujado por la mitolog\u00eda protestante: la instrucci\u00f3n era vast\u00edsima, todo el mundo ten\u00eda acceso al conocimiento de las Escrituras, y la cultura era gratuita para los pobres.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos, en este art\u00edculo, con la exposici\u00f3n de los argumentos que pueden servir para desmentir la tesis protestante de que la Iglesia ten\u00eda \u201csecuestrada\u201d la Palabra de Dios y la hac\u00eda inaccesible para la mayor\u00eda de los fieles. 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