{"id":533,"date":"2015-12-07T17:55:13","date_gmt":"2015-12-07T17:55:13","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=533"},"modified":"2017-09-08T23:09:23","modified_gmt":"2017-09-08T23:09:23","slug":"por-que-fue-pedro-el-elegido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/por-que-fue-pedro-el-elegido\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 fue Pedro el elegido"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>Otra de las cuestiones m\u00e1s repetidas en el \u201cacoso\u201d a que somos sometidos los cat\u00f3licos, es la del primado del Papa. \u00bfPor qu\u00e9 tiene que haber un primado en la Iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 tiene que ser el obispo de Roma ese primado?. Para algunos, esta cuesti\u00f3n deber\u00eda suprimirse porque impide la unidad ecum\u00e9nica. Olvidan que en el origen de todo est\u00e1 la voluntad del propio Cristo.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Nunca podr\u00e1 entenderse suficientemente la importancia de la figura del Obispo de Roma, sucesor del ap\u00f3stol Pedro, sin previamente entender qui\u00e9n fue aquel hombre llamado Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, y cu\u00e1l fue el papel que nuestro Se\u00f1or Jesucristo quiso que desempe\u00f1ara en su Iglesia. En el evangelio de Juan leemos c\u00f3mo transcurri\u00f3 el primer encuentro entre Jes\u00fas y Sim\u00f3n:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jn 1,40-42: Andr\u00e9s, hermano de Sim\u00f3n Pedro, era uno de los dos que hab\u00edan o\u00eddo a Juan, y hab\u00edan seguido a Jes\u00fas. Este hall\u00f3 primero a su hermano Sim\u00f3n, y le dijo: Hemos hallado al Mes\u00edas (\u00abel Cristo\u00bb). Y le trajo a Jes\u00fas. Y mir\u00e1ndole Jes\u00fas, dijo: T\u00fa eres Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s; t\u00fa ser\u00e1s llamado Cef\u00e1s (que quiere decir, Pedro). En estas primeras palabras ya nos encontramos con un elemento esencial. Cristo anuncia a Sim\u00f3n que tendr\u00e1 un nuevo nombre por el que ser\u00e1 conocido: Cefas (Pedro). \u00bfPorqu\u00e9 dicho cambio? En el Antiguo Testamento quiz\u00e1s encontremos la respuesta: Gen 17,3-5: Entonces Abraham se postr\u00f3 sobre su rostro, y Dios habl\u00f3 con \u00e9l, diciendo: He aqu\u00ed mi pacto es contigo, y ser\u00e1s padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamar\u00e1 m\u00e1s tu nombre Abram, sino que ser\u00e1 tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Gen 32,27-28: Y el var\u00f3n le dijo: \u00bfCu\u00e1l es tu nombre? Y \u00e9l respondi\u00f3: Jacob. Y el var\u00f3n le dijo: No se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Motivos concretos<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cada vez que Dios cambia el nombre de alguien, lo hace por un motivo muy concreto. Al establecer el pacto con Abraham, que significa \u201cpadre enaltecido\u201d, le renombra como Abraham, que significa \u201cpadre de una multitud numerosa\u201d. Dicho cambio de nombre est\u00e1 totalmente relacionado con el propio pacto que Dios establece con el patriarca.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Igual ocurre con Jacob, a quien un personaje misterioso con el que hab\u00eda luchado le advierte que su nombre pasar\u00e1 a ser el de Israel, que significa \u201cDios lucha\u201d o \u201c\u00e9l lucha con Dios\u201d, lo cual queda confirmado por el propio Se\u00f1or en el momento en que confirma en \u00e9l el pacto que ya hab\u00eda hecho antes con su abuelo Abraham.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Existen otros ejemplos veterotestamentarios en los que podemos comprobar que el nombre de una persona pod\u00eda estar \u00edntimamente relacionado con alguna circunstancia de su vida. No en vano, cuando el \u00e1ngel del Se\u00f1or anuncia a Jos\u00e9, que el fruto del vientre de Mar\u00eda es engendrado por el Esp\u00edritu Santo, al mismo tiempo le dice que el ni\u00f1o deb\u00eda de llamarse Jes\u00fas, que significa \u201cYahv\u00e9 salva\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dicho nombre defin\u00eda perfectamente la misi\u00f3n del Se\u00f1or que hab\u00eda de nacer del seno de la Virgen Mar\u00eda. Con todos estos antecedentes, no podemos ignorar el hecho de que Jes\u00fas, al darle un nuevo nombre a Sim\u00f3n la primera vez que se encuentra con \u00e9l, est\u00e1 mostrando una cualidad esencial del propio Sim\u00f3n. Pero dejemos que sea el propio Se\u00f1or el que nos diga qui\u00e9n es Pedro y cu\u00e1les son los elementos distintivos de su ministerio. Analicemos vers\u00edculo por vers\u00edculo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>\u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas?<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mateo 16, 13-14: Viniendo Jes\u00fas a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u00bfQui\u00e9n dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, El\u00edas; y otros, Jerem\u00edas, o alguno de los profetas. Jes\u00fas sab\u00eda que hab\u00eda multitud de especulaciones acerca de su identidad, realidad que era igualmente conocida por sus disc\u00edpulos. En medio de tanta confusi\u00f3n, el Se\u00f1or les hace una pregunta muy interesante:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mt. 16,15: \u00c9l les dijo: Y vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?. Notemos que no les pregunta \u201c\u00bfqui\u00e9n soy yo?\u201d, sino \u201c\u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u201d. No siempre lo que creemos acerca de alguien coincide con la realidad. Y tanto m\u00e1s es as\u00ed cuando ese alguien es el propio Dios. Hoy estamos en una situaci\u00f3n similar a la de aquellos tiempos. Los hombres especulan mucho acerca de la verdadera identidad de Cristo. Unos dicen que es s\u00f3lo un buen maestro. Otros que un iluminado que fracas\u00f3. Hay quien cree que fue un gur\u00fa palestino. Incluso los hay que opinan que fue un extraterrestre. Y muchos directamente le ignoran. Pero, de nuevo, lo verdaderamente importante es que nosotros, los que somos sus disc\u00edpulos, podamos responder acertadamente a la pregunta \u201c\u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u201d. El que aquellos que no conocen de verdad a Cristo se equivoquen sobre su verdadera identidad es hasta cierto punto normal. Pero nosotros no podemos equivocarnos. Pedro no se equivoc\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mt. 16,17: Respondiendo Sim\u00f3n Pedro, dijo: T\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el Hijo del Dios viviente. Pedro lo ha dicho, el caso est\u00e1 cerrado. Pedro habla en nombre de todos ya que a todos era dirigida la pregunta. En Pedro est\u00e1 la respuesta de la Iglesia a la pregunta m\u00e1s importante que Jes\u00fas pueda hacer. La pregunta sobre su verdadera identidad. Y de d\u00f3nde sac\u00f3 Pedro su respuesta?, \u00bfde su capacidad intelectual?, \u00bfde su potencial humano para entender la verdad sobre Jes\u00fas?. \u00a1No!, como indica el vers\u00edculo siguiente.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mt. 16,18-19: Entonces le respondi\u00f3 Jes\u00fas: Bienaventurado eres Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque no te lo revel\u00f3 carne ni sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Y yo tambi\u00e9n te digo, que t\u00fa eres Pedro, y sobre esta roca edificar\u00e9 mi Iglesia; y las puertas del Infierno no prevalecer\u00e1n contra ella.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Cristo y Pedro<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sim\u00f3n supo, y la iglesia con \u00e9l, qui\u00e9n es Jes\u00fas por revelaci\u00f3n directa de Dios Padre. No le fue revelado por otros hombres, sino por Dios. Por eso, a este hombre que ha recibido la se\u00f1al y que est\u00e1 marcado por Dios, Cristo le hace su sucesor, su vicario en la tierra. Ni podemos separar el nombre Cristo, y lo que significa, de Jes\u00fas, ni podemos separar el nombre de Pedro, y lo que significa, de la persona de Sim\u00f3n. Jes\u00fas el Mes\u00edas, y Sim\u00f3n la piedra. Y es justo en ese contexto en el que Cristo dice \u201cy sobre esta roca (piedra) edificar\u00e9 mi iglesia\u201d. \u00bfQui\u00e9n es el Cristo? Jes\u00fas, Jesucristo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQui\u00e9n es la roca o piedra sobre la que Jes\u00fas edifica su Iglesia?, \u00bfa qui\u00e9n se le da el nombre de piedra? A Sim\u00f3n, Pedro. Se trata de saber qui\u00e9n es Jes\u00fas y de saber qui\u00e9n dice Jes\u00fas que es Sim\u00f3n. Y una vez establecido qui\u00e9n es Jes\u00fas y qui\u00e9n es Pedro, Jes\u00fas edifica su Iglesia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y ni la Iglesia se edifica sin la verdad acerca de Cristo, declarada por Pedro, ni la Iglesia se edifica sin la verdad acerca de Pedro, declarada por Cristo. Y es esa Iglesia, la verdadera, la que conoce y confiesa qui\u00e9n es Cristo y qui\u00e9n es Pedro, aquella sobre quien no prevalecer\u00e1n las puertas del Infierno.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otra de las cuestiones m\u00e1s repetidas en el \u201cacoso\u201d a que somos sometidos los cat\u00f3licos, es la del primado del Papa. \u00bfPor qu\u00e9 tiene que haber un primado en la Iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 tiene que ser el obispo de Roma<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/por-que-fue-pedro-el-elegido\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/533"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=533"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":534,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/533\/revisions\/534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}