{"id":559,"date":"2015-12-07T17:34:18","date_gmt":"2015-12-07T17:34:18","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=559"},"modified":"2017-09-07T16:54:32","modified_gmt":"2017-09-07T16:54:32","slug":"violencia-pacifismo-y-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/violencia-pacifismo-y-paz\/","title":{"rendered":"Violencia, pacifismo y paz"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>La amenaza terrorista ha puesto al mundo al borde del colapso, como no se conoc\u00eda desde los tiempos de la \u201cguerra fr\u00eda\u201d, cuando las dos superpotencias se armaban en una desenfrenada carrera para ver qui\u00e9n pod\u00eda destruir antes al enemigo. Pero tambi\u00e9n ha servido para reavivar el debate sobre el uso de la violencia, la legitimidad de la guerra, el alcance del pacifismo y el compromiso de los cristianos con la paz.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>El terrorismo no es una novedad. El mundo lleva muchos a\u00f1os padeciendo esa plaga, de una u otra manera. Mientras que para unos es una forma leg\u00edtima de violencia revolucionaria, la \u00fanica que les quedar\u00eda a los pueblos oprimidos por las naciones poderosas, para otros es la peor de las violencias, pues va dirigida contra la poblaci\u00f3n civil inocente, rompiendo as\u00ed todas las normas de la guerra, si es que en la guerra se puede hablar de normas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La amenaza terrorista ha ido evolucionando para convertirse en un terrorismo de Estado, m\u00e1s o menos encubierto, como el que puede poner en marcha Ir\u00e1n o el que lleva a cabo Al Quaeda, aunque este grupo isl\u00e1mico no tenga una base territorial con caracter\u00edsticas estatales. El peligro es enorme, no s\u00f3lo por los ataques de los terroristas, sino por la r\u00e9plica que pueden dar los pa\u00edses afectados por esos ataques. Recientemente, nada menos que el presidente de Francia dej\u00f3 claro que su pa\u00eds estaba dispuesto a usar incluso las armas nucleares para defenderse de esa violencia. Si Ir\u00e1n persiste en sus amenazas y en recorrer el camino de la energ\u00eda at\u00f3mica, podr\u00edamos estar ante un escenario apocal\u00edptico debido a la respuesta que Israel dar\u00eda a los que la amenazan y a la reacci\u00f3n que esta respuesta -posiblemente at\u00f3mica- tendr\u00eda entre las masas musulmanas y entre sus gobernantes. Cuando escribo este art\u00edculo, la embajada de Dinamarca en Beirut est\u00e1 ardiendo y ayer fueron quemadas las de ese mismo pa\u00eds, Noruega, Suecia y Finlandia en Damasco. Y todo por la publicaci\u00f3n de unas caricaturas de Mahoma. \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00eda si estallase una guerra con Ir\u00e1n del mismo calibre que la de Irak?.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ante estas graves amenazas resurge con fuerza el movimiento pacifista, que predica el desarme y la no violencia a ultranza. Pero \u00bfes el pacifismo una respuesta adecuada?. La actitud de muchos pacifistas en el pasado reciente, similar a la de muchos ecologistas, ha desacreditado el conjunto del movimiento. No son pocos los que lo miran con recelo, como un instrumento en manos de la extrema izquierda que se utiliza s\u00f3lo cuando conviene a sus intereses partidistas y que, por otro lado, no emplea precisamente medios pac\u00edficos en sus manifestaciones. En la memoria de todos est\u00e1 el rechazo al ingreso en la OTAN expresado por los pacifistas espa\u00f1oles con tanta virulencia mientras gobernaba la UCD, que se cambi\u00f3 r\u00e1pidamente a una aceptaci\u00f3n de ese mismo ingreso cuando empez\u00f3 a gobernar el PSOE. O, por ejemplo, las grandes manifestaciones contra la colaboraci\u00f3n espa\u00f1ola -de car\u00e1cter humanitario- en la guerra de Irak y el silencio que se produjo cuando se supo que, ya con el gobierno socialista, se hab\u00eda participado en unas maniobras navales militares. Estos casos son dos ejemplos caseros, de los muchos que pueden servir para desacreditar a las organizaciones pacifistas. Otros, de car\u00e1cter internacional, los encontramos cada vez que hay un gran encuentro mundial del tipo que sea. All\u00ed aparecen los miembros de esas organizaciones convertidos en guerrilleros urbanos extraordinariamente violentos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El pacifismo, pues, no parece la respuesta adecuada a la grave situaci\u00f3n que vive el mundo, al menos para un cristiano. Convendr\u00e1, por lo tanto, dirigir la mirada a lo que ense\u00f1a la Iglesia en el Catecismo para encontrar el camino justo. El tema es tratado en el contexto del quinto mandamiento: \u201cno matar\u00e1s\u201d. Primero se hace una presentaci\u00f3n de lo que se considera por \u201cpaz\u201d, de la cual se dice que \u201cno es s\u00f3lo ausencia de guerra y no se limita a asegurar el equilibrio de fuerzas adversas. La paz no puede alcanzarse en la tierra sin la salvaguardia de los bienes de las personas, la libre comunicaci\u00f3n entre los seres humanos, el respeto de la dignidad de las personas y de los pueblos, la pr\u00e1ctica asidua de la fraternidad\u201d (n\u00b0 2304). Despu\u00e9s se insiste en la necesidad de evitar la guerra, deber que compete a \u201ctodo ciudadano y todo gobernante\u201d. Pero, a continuaci\u00f3n se dan las claves para discernir cu\u00e1ndo una guerra es justa y, por lo tanto, aceptable por un cristiano: \u201cMientras exista el riesgo de guerra y falte una autoridad internacional competente y provista de la fuerza correspondiente, una vez agotados todos los medios de acuerdo pac\u00edfico, no se podr\u00e1 negar a los gobiernos el derecho a la leg\u00edtima defensa\u201d (n\u00b0 2308). \u201cSe han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una leg\u00edtima defensa mediante la fuerza militar. La gravedad de semejante decisi\u00f3n somete a \u00e9sta a condiciones rigurosas de legitimidad moral. Es preciso a la vez: -Que el da\u00f1o causado por el agresor a la naci\u00f3n o a la comunidad de naciones sea duradero, grave y cierto. -Que todos los dem\u00e1s medios para poner fin a la agresi\u00f3n hayan resultado impracticables o ineficaces. -Que se re\u00fanan las condiciones serias de \u00e9xito. -Que el empleo de las armas no entra\u00f1e males y des\u00f3rdenes m\u00e1s graves que el mal que se pretende eliminar. El poder de los medios modernos de destrucci\u00f3n obliga a una prudencia extrema en la apreciaci\u00f3n de esta condici\u00f3n\u201d (n\u00b0 2309). A continuaci\u00f3n el Catecismo dedica unas palabras de apoyo a los militares, que son presentados como servidores de la paz: \u201cLos que se dedican al servicio de la patria en la vida militar, son servidores de la seguridad y de la libertad de los pueblos. Si realizan correctamente su tarea, colaboran verdaderamente al bien com\u00fan de la naci\u00f3n y al mantenimiento de la paz\u201d (n\u00b0 2310). Por desgracia, el terrorismo merece s\u00f3lo una alusi\u00f3n de pasada en el Catecismo, prueba de que en ese momento no ten\u00eda la extensi\u00f3n ni la gravedad que ha adquirido despu\u00e9s: \u201cEl terrorismo que amenaza, hiere y mata sin discriminaci\u00f3n es gravemente contrario a la justicia y a la caridad\u201d (n\u00b0 2297).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que buscar en el abundante y magn\u00edfico magisterio de Juan Pablo II para encontrar alusiones m\u00e1s directas al terrorismo y ense\u00f1anzas que indican al cat\u00f3lico qu\u00e9 hacer en estas situaciones. Por ejemplo, en el mensaje para la jornada mundial de la paz de 2002, escrito poco despu\u00e9s de los atentados de las torres gemelas de Nueva York, afirmaba: \u201cAquel d\u00eda se cometi\u00f3 un crimen de terrible gravedad: en pocos minutos, millares de personas inocentes, de diverso origen \u00e9tnico, fueron horrendamente asesinados. Desde entonces, todo el mundo ha tomado conciencia con nueva intensidad de la vulnerabilidad personal y ha comenzado a mirar el futuro con un sentimiento profundo de miedo, hasta ahora desconocido\u201d. M\u00e1s adelante a\u00f1ad\u00eda: \u201cEn estos \u00faltimos a\u00f1os, especialmente despu\u00e9s de la guerra fr\u00eda, el terrorismo se ha transformado en una sofisticada red de connivencias pol\u00edticas, t\u00e9cnicas y econ\u00f3micas, que supera los confines nacionales y se expande hasta abarcar todo el mundo. Se trata de verdaderas organizaciones, dotadas a menudo de ingentes recursos financieros, que planifican estrategias a gran escala, agrediendo a personas inocentes y sin implicaci\u00f3n alguna en las perspectivas pretendidas por los terroristas&#8230;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Existe, por tanto, un derecho a defenderse del terrorismo. Es un derecho que, como cualquier otro, debe atenerse a reglas morales y jur\u00eddicas, tanto en la elecci\u00f3n de los objetivos como de los medios&#8230; No obstante, es preciso afirmar con claridad que las injusticias existentes en el mundo nunca pueden usarse como pretexto para justificar los atentados terroristas\u201d.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La amenaza terrorista ha puesto al mundo al borde del colapso, como no se conoc\u00eda desde los tiempos de la \u201cguerra fr\u00eda\u201d, cuando las dos superpotencias se armaban en una desenfrenada carrera para ver qui\u00e9n pod\u00eda destruir antes al enemigo.<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/violencia-pacifismo-y-paz\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=559"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":560,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559\/revisions\/560"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}