{"id":611,"date":"2015-12-07T18:16:35","date_gmt":"2015-12-07T18:16:35","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=611"},"modified":"2015-12-07T18:16:35","modified_gmt":"2015-12-07T18:16:35","slug":"pecados-contra-la-virtud-de-la-religion-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/pecados-contra-la-virtud-de-la-religion-ii\/","title":{"rendered":"Pecados contra la virtud de la Religi\u00f3n (II)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>Adem\u00e1s de los pecados contra la virtud de la Religi\u00f3n vistos en el cap\u00edtulo anterior, hay otros. Entre ellos est\u00e1n la adivinaci\u00f3n, el perjurio, la pertenencia a las sectas y tambi\u00e9n la pertenencia a la masoner\u00eda. Este \u00faltimo, por el inter\u00e9s que suscita, merecer\u00e1 la mayor parte del espacio de este cap\u00edtulo. De hecho, la masoner\u00eda hoy es m\u00e1s actual que nunca<\/strong><strong>.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>La adivinaci\u00f3n es un pecado contra la virtud de la Religi\u00f3n debido a que supone la aceptaci\u00f3n fatalista de la historia. Adem\u00e1s, es un pecado por los medios utilizados, que van desde la interpretaci\u00f3n de las cartas, las rayas de las manos, los hor\u00f3scopos, hasta las pr\u00e1cticas espiritistas o incluso el recurso a fuerzas diab\u00f3licas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sobre esto, el Catecismo dice lo siguiente: \u201cTodas las formas de adivinaci\u00f3n deben rechazarse: el recurso a Sat\u00e1n o a los demonios, la evocaci\u00f3n de los muertos y otras pr\u00e1cticas que equivocadamente se supone desvelan el porvenir. La consulta de hor\u00f3scopos, la astronom\u00eda, la quiromancia, la interpretaci\u00f3n de presagios y de suertes, los fen\u00f3menos de visi\u00f3n, el recurso a \u2018mediums\u2019 encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protecci\u00f3n de poderes ocultos. Est\u00e1n en contradicci\u00f3n con el honor de Dios y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios\u201d (n\u00ba 2116).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a la pertenencia a las sectas, como es l\u00f3gico, est\u00e1 prohibido por la Iglesia y se considera un pecado contra la Religi\u00f3n. Ciertamente, muchas de las personas que las frecuentan, lo hacen porque consideran que est\u00e1n en la verdadera religi\u00f3n. Pero no faltan cat\u00f3licos que se acercan por curiosidad, para recibir ayudas materiales o a veces simplemente como una medida de protesta contra su propia religi\u00f3n por el comportamiento de alg\u00fan sacerdote o porque Dios no atendi\u00f3 como ellos quer\u00edan sus peticiones. Estos cometen un pecado, pues est\u00e1n poniendo en grave peligro su fe, al acercarse a instituciones que con facilidad pueden envolverles en las redes del enga\u00f1o, sobre todo porque los que as\u00ed hacen suelen ser personas con poca formaci\u00f3n teol\u00f3gica y espiritual. Hay sectas, como la conocida en Europa y parte de Am\u00e9rica con el nombre de \u201cPare de sufrir\u201d, que manipulan groseramente la necesidad de ayuda que tiene el hombre que sufre, para sacarle todo el dinero posible, con la promesa de que cuanto m\u00e1s dinero d\u00e9, m\u00e1s le va a ayudar Dios. Este abuso del sufrimiento humano es grav\u00edsimo por parte de los dirigentes de la secta, pero tambi\u00e9n pecan los que acuden a esos actos, pues en el fondo est\u00e1n intentando comprar a Dios, sobornar a Dios, pensando que el Se\u00f1or es un ser cruel e indiferente al sufrimiento humano y que s\u00f3lo ayuda al hombre si \u00e9ste le da dinero en abundancia. Es verdad que los l\u00edderes de la secta justifican la necesidad de recaudar dinero con los gastos que implica la evangelizaci\u00f3n o incluso la caridad, pero ni eso es as\u00ed ni tampoco se puede recurrir al soborno de Dios, trat\u00e1ndole como a un pol\u00edtico corrupto al que hay que pagar para que te conceda lo que deseas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto al perjurio, entra\u00f1a siempre una falta moral grave, pues supone apelar a la dignidad de Dios para garantizar un asunto entre los hombres. Por ello, quien haya hecho un juramento y no lo cumpla comete un pecado grave. \u201cEs perjuro quien, bajo juramento, hace una promesa que no tiene intenci\u00f3n de cumplir, o que, despu\u00e9s de haber prometido bajo juramento, no la mantiene. El perjurio constituye una grave falta de respeto hacia el Se\u00f1or que es due\u00f1o de toda palabra. Comprometerse mediante juramento a hacer una obra mala es contrario a la santidad del Nombre divino\u201d (n\u00ba 2152).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La participaci\u00f3n en la masoner\u00eda -o en las masoner\u00edas, pues hay distintas ramas u obediencias- Est\u00e1 rigurosamente prohibida por la Iglesia. La primera condena de la que hay constancia es de Clemente XII, con la constituci\u00f3n \u00abIn eminenti\u00bb, del 24 de abril de 1738. A partir de entonces, las condenas se repiten de forma peri\u00f3dica y en gran n\u00famero. Le\u00f3n XIII, muy preocupado por este tema, en su Enc\u00edclica \u00abHumanun genus\u00bb (20 de abril de 1884) la caracterizaba con una serie de notas: organizaci\u00f3n secreta, naturalismo doctrinal, enemigo astuto y calculador del Vaticano, negadora de los principios fundamentales de la doctrina de la Iglesia. El C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico de 1917 -promulgado por el Papa Benedicto XV- establec\u00eda la pena de excomuni\u00f3n, de manera autom\u00e1tica, para los cat\u00f3licos que se afiliasen a la masoner\u00eda, excomuni\u00f3n que s\u00f3lo pod\u00eda levantar la Santa Sede. (canon 2335). P\u00edo XII, el 24 de junio de 1958, se\u00f1al\u00f3 como \u00abra\u00edces de la apostas\u00eda moderna, el ate\u00edsmo cient\u00edfico, el materialismo dial\u00e9ctico, el racionalismo, el laicismo, y la masoner\u00eda, madre com\u00fan de todas ellas\u00bb. Pero despu\u00e9s se fue haciendo presente en la Iglesia m\u00e1s liberal una tendencia a conciliar la masoner\u00eda con la fe. Ante el peligro que esto supon\u00eda, el cardenal Sepe, prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, el 19 de julio de 1974, escribi\u00f3 una carta al Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, en la que se\u00f1alaba que el canon 2.335, como toda norma penal, deb\u00eda interpretarse restrictivamente y que debe aplicarse a los cat\u00f3licos que formen parte de asociaciones que efectivamente conspiren contra la Iglesia. Ello fue interpretado, por aquellos cat\u00f3licos partidarios de una \u00abapertura\u00bb hacia la masoner\u00eda, como un indicio de evoluci\u00f3n en las posturas tradicionales. Por eso result\u00f3 sorprendente que en el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico de 1983, publicado ya bajo Juan Pablo II, ese canon desapareciera, lo que llev\u00f3 a algunos a pensar que, como consecuencia, se hab\u00eda levantado la prohibici\u00f3n de participar en la masoner\u00eda. S\u00f3lo se mantuvo una alusi\u00f3n gen\u00e9rica: \u201cQuien se inscribe en una asociaci\u00f3n que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociaci\u00f3n, ha de ser castigado con entredicho\u201d (canon 1374). Esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a algunos a hacer una pregunta formal a la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, presidida en ese momento por el cardenal Ratzinger, futuro Benedicto XVI. La respuesta fue: \u201cNo ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones mas\u00f3nicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliaci\u00f3n a las mismas sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones mas\u00f3nicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comuni\u00f3n\u201d (\u201cDeclaraci\u00f3n sobre la masoner\u00eda\u201d, 26-11-1983). La raz\u00f3n de que tal asociaci\u00f3n no se mencione en el nuevo C\u00f3digo la aporta tambi\u00e9n la respuesta dada por la Congregaci\u00f3n de la Doctrina de la Fe: \u201ces debido a un criterio de redacci\u00f3n seguido tambi\u00e9n en el caso de otras asociaciones que tampoco han sido mencionadas\u201d.<\/div>\n<p>Adem\u00e1s de ser una asociaci\u00f3n que hist\u00f3ricamente ha militado y sigue militando contra la Iglesia, la pertenencia a la masoner\u00eda es un pecado grave porque mediante ella se produce la abdicaci\u00f3n de la responsabilidad de los que la integran, que frecuentemente ignoran lo que se decide en las altas esferas, estando adem\u00e1s desarmados por la obligaci\u00f3n del secreto.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de los pecados contra la virtud de la Religi\u00f3n vistos en el cap\u00edtulo anterior, hay otros. 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