{"id":615,"date":"2015-12-07T18:18:07","date_gmt":"2015-12-07T18:18:07","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=615"},"modified":"2015-12-07T18:18:07","modified_gmt":"2015-12-07T18:18:07","slug":"deberes-religiosos-del-cristiano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/deberes-religiosos-del-cristiano-ii\/","title":{"rendered":"Deberes religiosos del cristiano (II)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Terminamos de ver, con esta lecci\u00f3n, los deberes religiosos del cristiano. Adem\u00e1s de la oraci\u00f3n, con sus cuatro caracter\u00edsticas, vistas en el cap\u00edtulo anterior, veremos ahora la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda en el domingo, \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d, as\u00ed como lo concerniente a los juramentos y a los votos. La importancia de la Eucarist\u00eda es plena, pues es acto de culto y tambi\u00e9n de gratitud.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>\n<p>Cuando se estudian los deberes religiosos del cristiano, no hay que olvidar que, ante todo, tienen como modelo a Jesucristo. La moral cristiana es una moral religiosa y por ello contempla en primer lugar las relaciones del hombre con Dios. Pero s\u00f3lo es propiamente una moral cristiana cuando imita la vida de Jesucristo. \u00c9ste es siempre el punto de referencia para todo. Pues bien, cuando nos fijamos en Jes\u00fas, vemos que -por ser hombre a la par que Dios- llev\u00f3 a cabo los actos de culto propios de la religi\u00f3n en que naci\u00f3: el juda\u00edsmo. Oraba, asist\u00eda a la sinagoga, peregrinaba al Templo de Jerusal\u00e9n. Y tambi\u00e9n, aunque con libertad, respetaba el s\u00e1bado jud\u00edo.<\/p>\n<p>Es en este respeto del s\u00e1bado donde se va a enraizar el precepto dominical del cristiano, tal y como se entendi\u00f3 y practic\u00f3 desde los primeros pasos de la nueva religi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Para Israel, el descanso sab\u00e1tico es importante porque indica la soberan\u00eda de Dios sobre el pueblo. Muy pronto este precepto de descanso, de \u201cd\u00eda consagrado al Se\u00f1or\u201d, fue legislado (Ex 20, 8-11; Dt 5, 12-15). Era tan importante su observancia que se convirti\u00f3 en el term\u00f3metro que med\u00eda el resto del cumplimiento de los preceptos morales impuestos por Dios a su pueblo elegido. Si la gente respetaba el s\u00e1bado, tambi\u00e9n respetaba el resto. Si no lo hac\u00eda, tampoco cumpl\u00eda las dem\u00e1s obligaciones \u00e9ticas.<\/p>\n<p>Debido a esta importancia, se legisl\u00f3 con tanta minuciosidad sobre el descanso sab\u00e1tico que se determinaron 39 tipos de trabajo que no era l\u00edcito realizar.<\/p>\n<\/div>\n<div>La actitud de Jes\u00fas contrasta con esta mentalidad tan estrecha y eso le causa al Se\u00f1or graves problemas. Las curaciones llevadas a cabo en s\u00e1bado, por ejemplo, fueron uno de los motivos iniciales de enfrentamiento con sacerdotes y fariseos. Para Cristo, el amor es la ley suprema y no hay rito o culto que lo pueda sustituir y que est\u00e9 por encima. Sin embargo, eso no significa que el cumplimiento de los actos lit\u00fargicos ya no sea necesario, como algunos interpretan hoy.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los primeros cristianos, que ten\u00edan fresca la imagen de Cristo y su comportamiento, nunca dejaron de practicar sus deberes religiosos en s\u00e1bado. Sin embargo, poco a poco, se comenz\u00f3 a llevar a cabo esos mismos deberes en el primer d\u00eda de la semana, en honor a la resurrecci\u00f3n de Cristo; d\u00eda que, m\u00e1s tarde, se llamar\u00eda \u201cdomingo\u201d o \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d y que terminar\u00eda por reemplazar al s\u00e1bado, como un distintivo propio de los seguidores de la nueva religi\u00f3n. En Troade, por ejemplo, los cristianos se re\u00fanen con Pablo para celebrar la Eucarist\u00eda \u201cel primer d\u00eda de la semana\u201d (Hch 20,7) y en la Didache (XIV, 1), que nos cuenta c\u00f3mo viv\u00eda la Iglesia en los primeros a\u00f1os, se habla ya del \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d como fecha dedicada al culto cristiano, coincidiendo con el primer d\u00eda de la semana. Pero no fue f\u00e1cil para la comunidad naciente abstenerse de trabajar en una fecha que era laboral para todos. Tuvo que compaginar su fe con unas obligaciones que no siempre pod\u00eda eludir. Hasta el edicto de Mil\u00e1n no se obtuvo el permiso para poder descansar en ese d\u00eda. Por fin, el 3 de julio de 321 se prohibieron las actividades judiciales, con lo que el descanso dominical se extendi\u00f3 pronto a otras profesiones. La normativa civil primero y la eclesi\u00e1stica despu\u00e9s fueron legislando en torno a la abstenci\u00f3n del trabajo y a c\u00f3mo celebrar el \u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d (dies Domini).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Actualmente, la Iglesia nos pide que ese d\u00eda los bautizados lo dediquen a recordar su vocaci\u00f3n de seguimiento de Cristo y a dar gracias por haber sido salvados. Tambi\u00e9n se pide que se emplee un tiempo a la instrucci\u00f3n religiosa y a la plegaria cristiana, especialmente mediante la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda, que es obligatoria, bajo pena de pecado mortal. As\u00ed mismo, se pide que se abstenga del trabajo, salvo graves necesidades, y que se dedique al descanso, a la familia y a las obras de caridad.<\/div>\n<div>\n<p>Pero no basta con saber que el domingo no hay que trabajar y que si no se va a misa se comete un pecado mortal. Dios espera, adem\u00e1s, de nosotros que aprovechemos ese d\u00eda de descanso para estar m\u00e1s con \u00e9l, para avanzar en el camino de la santidad. La participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda deber\u00eda servir para ello. Por eso es muy importante ense\u00f1ar al pueblo c\u00f3mo debe ser su participaci\u00f3n en ella. Hay que cumplir, en primer lugar, algunas normas b\u00e1sicas, que m\u00e1s que religiosas son humanas, de buena educaci\u00f3n: llegar a tiempo, no molestar (por ejemplo, si se acude con ni\u00f1os peque\u00f1os, procurar que \u00e9stos no disturben la celebraci\u00f3n), estar atentos y sin hablar. Despu\u00e9s hay que saber qu\u00e9 hacer en cada momento de la misa.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>El laico no debe olvidar que es tambi\u00e9n sacerdote, pues por el bautismo participa en el sacerdocio real de Jesucristo. Eso le convierte en \u201ccelebrante\u201d de la Eucarist\u00eda, aunque no del mismo modo que el sacerdote presb\u00edtero que la preside. El laico ejerce su sacerdocio convirti\u00e9ndose en mediador entre Dios y los suyos (su familia, por ejemplo) cuando, al comenzar la misa, pide perd\u00f3n no s\u00f3lo por sus pecados sino tambi\u00e9n por los de aquellos a los que representa ante Dios. Luego escucha la Palabra y se instruye para poder ense\u00f1ar a los dem\u00e1s. En la oraci\u00f3n de los fieles va a suplicar al Se\u00f1or por todos aquellos que le han rogado oraciones. En el ofertorio va a ofrecer al Se\u00f1or sus sufrimientos por la conversi\u00f3n de los suyos, tal y como Cristo hizo en la Cruz. Estos sufrimientos ofrecidos, representados por la gota de agua que el presb\u00edtero a\u00f1ade al vino antes de consagrarlo, son aceptados por Dios en la consagraci\u00f3n y se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Despu\u00e9s, reza el Padrenuestro en nombre de los suyos y no s\u00f3lo en nombre propio, as\u00ed como da la paz a todos, incluidos, simb\u00f3licamente, sus enemigos. En la acci\u00f3n de gracias despu\u00e9s de la comuni\u00f3n no s\u00f3lo agradece los favores personales sino tambi\u00e9n los que los suyos han recibido y por los que, quiz\u00e1, ellos no est\u00e1n dando gracias, provocando as\u00ed el enfado de Dios. Por \u00faltimo, recibe la bendici\u00f3n y es portador de la misma para todos los de su casa.<\/p>\n<p>Otros dos aspectos completan los deberes religiosos del cristiano: el juramento y el voto. El primero representa tomar a Dios por testigo de algo que se propone como una verdad o como promesa de algo que se va a cumplir. Puede ser privado o p\u00fablico. Jes\u00fas restringi\u00f3 el uso del juramento y la Iglesia condiciona su utilizaci\u00f3n al cumplimiento de tres condiciones: verdad, necesidad y justicia. En cuanto al voto, tiene un alto sentido religioso, dado que mediante \u00e9l una persona puede dedicarse plenamente al servicio de Dios. Su dispensa est\u00e1 regulada con detalle por la Iglesia y su incumplimiento constituye en s\u00ed mismo un pecado grave, salvo que haya cesado la obligaci\u00f3n de cumplirlo. Junto al voto est\u00e1 la promesa, hecha con sentido religioso. En este caso, su incumplimiento no lleva consigo un pecado grave, aunque eso no deber\u00eda significar que se puede dejar de cumplir sin m\u00e1s, pues todo incumplimiento de algo prometido ofende a Dios.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terminamos de ver, con esta lecci\u00f3n, los deberes religiosos del cristiano. 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