{"id":625,"date":"2015-12-07T18:22:28","date_gmt":"2015-12-07T18:22:28","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=625"},"modified":"2015-12-07T18:22:28","modified_gmt":"2015-12-07T18:22:28","slug":"pecado-y-conversion-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/pecado-y-conversion-i\/","title":{"rendered":"Pecado y conversi\u00f3n (I)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>La Teolog\u00eda moral es, como ya se ha visto, una parte de la Teolog\u00eda que profundiza en el mensaje \u00e9tico que se desprende de las ense\u00f1anzas de Cristo. Nos indica, pues, c\u00f3mo debemos vivir para ser buenos cristianos. Pero no puede ignorar una realidad: que no siempre hacemos lo que debemos hacer. Es decir, que pecamos. Cosa que olvidan hoy algunas corrientes teol\u00f3gicas.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>\n<p>Fue P\u00edo XII el primero de los Papas contempor\u00e1neos que alz\u00f3 la voz de alarma para denunciar una realidad que entonces era s\u00f3lo incipiente: la p\u00e9rdida del sentido del pecado, la confusi\u00f3n entre el bien y el mal, de forma que cada vez hay m\u00e1s gente que ya no sabe distinguir entre una cosa y otra, e incluso hay much\u00edsimos que ni se plantean la cuesti\u00f3n. El problema es grav\u00edsimo y lo es por dos cosas: en primer lugar, porque se hace el mal creyendo hacer el bien, con lo que se hace sufrir al pr\u00f3jimo aun sin ser plenamente consciente de ello, y adem\u00e1s no hay posibilidades de mejor\u00eda porque no se tiene la conciencia de que debe cambiarse de comportamiento. Tambi\u00e9n es grave por un segundo motivo: el pecador que sabe que lo es, puede experimentar el amor de Dios al descubrir que el Se\u00f1or le sigue queriendo; de ah\u00ed se pasa a la conversi\u00f3n, que supone un acercamiento agradecido al Se\u00f1or y un cambio de vida; en cambio, el pecador que ignora su realidad, no s\u00f3lo no experimenta el amor divino, sino que tampoco siente necesidad de convertirse. Sin conciencia de pecado, pues, no hay ni conciencia de ser amado por Dios ni necesidad de conversi\u00f3n. Por eso, la difuminaci\u00f3n del sentido del pecado introduce al hombre en un mundo de tinieblas que el sol que representa la luz de Cristo apenas puede atravesar.<\/p>\n<p>Es posible, seg\u00fan opinan muchos te\u00f3logos, que esto que est\u00e1 sucediendo no sea m\u00e1s que una reacci\u00f3n a una situaci\u00f3n anterior marcada por una excesiva obsesi\u00f3n por el pecado. Desde el siglo XVII, la Teolog\u00eda moral gir\u00f3 en torno al pecado, pues se trataba de preparar al sacerdote para el ejercicio de la confesi\u00f3n sacramental. Ligado a esto, y siguiendo una corriente que atraviesa las Edades Media y Antigua para enlazar con el juda\u00edsmo y con otras religiones, se insist\u00eda en una espiritualidad que buscaba motivar el comportamiento humano con el miedo al infierno; esta espiritualidad necesitaba describir incluso con minuciosidad qu\u00e9 pecados eran merecedores de tan terrible castigo, para cargar las tintas emocionales en el abandono de ese tipo de comportamientos nocivos. Las conciencias agobiadas y escrupulosas, son un fruto t\u00edpico de este tipo de espiritualidad. Pero, si entonces hubo excesos, hoy se ha pasado al extremo contrario. Se acusa a la vieja Teolog\u00eda moral no s\u00f3lo del agobio de las conciencias, sino de fomentar un legalismo exagerado, privatizar la penitencia con la pr\u00e1ctica exclusiva de la confesi\u00f3n y caer en un reduccionismo moral que insiste s\u00f3lo en los pecados sexuales mientras olvida los sociales. Pero mientras se hacen estas graves acusaciones, no se est\u00e1n ofreciendo los remedios necesarios no s\u00f3lo para corregir los males que se censuran, sino para instaurar en el individuo la recta y madura conciencia moral. Si todo lo anterior ten\u00eda inconvenientes y exageraciones, debemos afirmar que los inconvenientes de la Teolog\u00eda moral ense\u00f1ada hoy y asumida por la mayor\u00eda son much\u00edsimo m\u00e1s grandes y peligrosos. Tanto que, simplemente, la conciencia moral est\u00e1 al borde de la extinci\u00f3n, al menos en la pr\u00e1ctica de muchos, quiz\u00e1 de la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Por todo ello es necesario empezar a estudiar en qu\u00e9 consiste el pecado. Y empezar por donde debe ser el principio de todo estudio teol\u00f3gico cristiano: por la Biblia.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>En el Antiguo Testamento se utilizan tres t\u00e9rminos para designar el pecado: \u201chatta\u2019t\u201d, \u201cpesa\u201d y \u201cawon\u201d. El primero significa \u201cdesviarse\u201d, \u201csepararse del camino o de la norma\u201d, \u201cdar un paso en falso\u201d, y aparece 523 veces. El segundo significa \u201crebelarse\u201d o \u201csublevarse\u201d y tiene la connotaci\u00f3n no s\u00f3lo de infidelidad sino tambi\u00e9n de delito; se encuentra en 135 textos. El tercero se menciona 244 veces y significa \u201cequivocarse\u201d culpablemente. Adem\u00e1s hay otros t\u00e9rminos para pecados m\u00e1s espec\u00edficos, como \u201cnebalah\u201d (infamia), \u201cn\u2019balah (crimen e impiedad), \u201cma\u2019al\u201d (acci\u00f3n mala, perfidia). En resumen, pecar es desviarse, separarse del camino, incumplir una norma, dar un paso en falso, rebelarse y sublevarse, ser infiel.<\/p>\n<p>En cuanto a la actitud divina ante el pecado que nos muestra el Antiguo Testamento, oscila entre el castigo y el perd\u00f3n, seg\u00fan la actitud del hombre una vez cometido el pecado. En los once primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, en realidad lo que se est\u00e1 contando no es el origen y desarrollo de la humanidad, sino la actitud de Dios frente a la conducta del hombre. En el fondo es una cr\u00f3nica de los pecados del hombre, que ha respondido ingratamente al amor de Dios manifestado en la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con Abrah\u00e1n surge un \u201cresto bueno y fiel\u201d en la humanidad, con el cual Dios va a hacer una alianza. Alianza que Dios va a cumplir a lo largo de los siglos, pero que los miembros del pueblo elegido con frecuencia van a violar, obligando con ello a Dios a castigarlos de diversos modos para enderezar su desviado comportamiento.<\/p>\n<\/div>\n<div>En resumen, seg\u00fan el Antiguo Testamento, el pecado supone la transgresi\u00f3n de un precepto de Yahv\u00e9, transgresi\u00f3n que no deja nunca indiferente a Dios, el cual exige la expiaci\u00f3n y penitencia por los pecados cometidos. Estos pecados pueden ser personales o colectivos, pueden afectar exclusivamente a Yahv\u00e9 (idolatr\u00eda) o a otras personas (pecados sexuales, injusticias sociales), pero en todos los casos tienen una connotaci\u00f3n religiosa, pues quien hace da\u00f1o al pr\u00f3jimo est\u00e1 haciendo da\u00f1o a Dios. Por \u00faltimo, Yahv\u00e9 est\u00e1 siempre dispuesto al perd\u00f3n, pero pone como condici\u00f3n que exista un sincero arrepentimiento.<\/div>\n<div>\n<p>En cuanto al Nuevo Testamento, la doctrina sobre el pecado es a\u00fan m\u00e1s abundante que en el Antiguo. En los evangelios sin\u00f3pticos (Mateo, Marcos y Lucas), los t\u00e9rminos m\u00e1s usuales son \u201camart\u00eda\u201d (24 veces), que traduce el hebreo \u201chatta\u2019t\u201d con la significaci\u00f3n de \u201cdesviarse\u201d; \u201canom\u00eda\u201d (4 veces), que significa \u201ciniquidad\u201d y tambi\u00e9n se menciona \u201cadik\u00eda\u201d (injusticia) y \u201cas\u00e9beta\u201d (impiedad). Se insiste en que todos los hombres son pecadores; se condenan no s\u00f3lo los pecados que implican cometer actos malos sino tambi\u00e9n los internos y los de omisi\u00f3n, con especial importancia para el pecado de esc\u00e1ndalo; se condenan acciones concretas, no reducibles a la \u201copci\u00f3n fundamental\u201d, sobre todo los pecados que hacen sufrir al pr\u00f3jimo. Y, sobre todo, es continua la invitaci\u00f3n a la conversi\u00f3n y a la penitencia. Una excepci\u00f3n a obtener el perd\u00f3n es el \u201cpecado contra el Esp\u00edritu\u201d (Mt 12, 31-32). San Juan usa sobre todo el t\u00e9rmino \u201camart\u00eda\u201d (34 veces) y tambi\u00e9n subraya que todos somos pecadores y que la misi\u00f3n de Jes\u00fas es quitar el pecado del mundo. Para este evangelista, el hombre comete el pecado a instancias del diablo y su origen est\u00e1 en las tres concupiscencias (1 Jn 2, 16-17). El pecado consiste en no cumplir los mandamientos, sobre todo el \u201cmandamiento nuevo\u201d y usa la contraposici\u00f3n entre pecado y gracia con im\u00e1genes como tiniebla y luz.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Teolog\u00eda moral es, como ya se ha visto, una parte de la Teolog\u00eda que profundiza en el mensaje \u00e9tico que se desprende de las ense\u00f1anzas de Cristo. Nos indica, pues, c\u00f3mo debemos vivir para ser buenos cristianos. 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