{"id":639,"date":"2015-12-07T18:27:50","date_gmt":"2015-12-07T18:27:50","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=639"},"modified":"2015-12-07T18:27:50","modified_gmt":"2015-12-07T18:27:50","slug":"crisis-de-la-vida-moral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/crisis-de-la-vida-moral\/","title":{"rendered":"Crisis de la vida moral"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Est\u00e1 generalizada la percepci\u00f3n de que tanto la teor\u00eda moral como su pr\u00e1ctica est\u00e1n en crisis. Tambi\u00e9n es de dominio p\u00fablico que esta crisis est\u00e1 haciendo grave da\u00f1o a la sociedad. Pero para encontrar soluciones hay que intentar buscar los or\u00edgenes de la crisis, las causas. Son numerosas y proceden tanto desde dentro como desde fuera de la propia Iglesia.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>La moral y su pr\u00e1ctica est\u00e1n en crisis, y la Iglesia lo viene constatando desde hace mucho. Pablo VI ya lo advirti\u00f3 en 1975: \u201cHoy se discuten los mismos principios del orden moral objetivo, de lo cual deriva que el hombre de hoy se siente desconcertado. No se sabe d\u00f3nde est\u00e1 el bien y d\u00f3nde est\u00e1 el mal, ni en qu\u00e9 criterios puede apoyarse para juzgar rectamente. Un cierto n\u00famero de cristianos participa en esta duda, por haber perdido la confianza tanto en un concepto de moral natural como en las ense\u00f1anzas positivas de la Revelaci\u00f3n y del Magisterio\u201d.<\/div>\n<div>\nDesde entonces ac\u00e1, el problema se ha agudizado. Juan Pablo II quiso hacerle frente dedic\u00e1ndole nada menos que una enc\u00edclica, la \u201cVeritatis splendor\u201d. En ella, entre otras cosas, se\u00f1ala como una de las causas de la crisis los ataques procedentes de grupos de te\u00f3logos disconformes con el Magisterio de la Iglesia, para los cuales \u00e9ste \u201cno debe intervenir en cuestiones morales m\u00e1s que para exhortar a las conciencias y proponer los valores en los que cada uno basar\u00e1 despu\u00e9s aut\u00f3nomamente sus decisiones y opciones de vida\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Causas<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las consecuencias de la crisis son claras y todos las padecemos. Pero, quiz\u00e1, lo m\u00e1s importante sea averiguar las causas.<\/div>\n<div>\nLa cr\u00edtica marxista a la Religi\u00f3n es una de ellas. El desprecio contenido en aquella afirmaci\u00f3n de Marx de que \u201cla religi\u00f3n es el opio del pueblo\u201d porque paraliza la lucha contra la injusticia, ha llevado a muchos a asociar el concepto de religi\u00f3n con el de tiran\u00eda. De ah\u00ed se ha pasado f\u00e1cilmente a ignorar todo lo que la religi\u00f3n ense\u00f1a, incluida su \u00e9tica.<\/div>\n<div>\nOtra causa est\u00e1 en las denuncias del psicoan\u00e1lisis. Acusa a la moral cat\u00f3lica de atentar contra las conciencias subrayando el sentido negativo del pecado, lo cual provoca traumas psicol\u00f3gicos. Por eso propugnan una \u201cmoral sin pecado\u201d, donde cada uno pueda hacer lo que quiera sin sentirse culpable por ello.<\/div>\n<div>\nEl tercer ataque vino del existencialismo, para el cual el hombre es siempre circunstancia y cualquier cortapisa que se ponga a la libertad debe ser rechazada. Fruto del existencialismo es el relativismo, expresado en aquella \u201cmoral de situaci\u00f3n\u201d que tuvo que ser expl\u00edcitamente condenada por la Iglesia.<\/div>\n<div>\nEn la misma l\u00ednea est\u00e1 el \u201cpluralismo relativista\u201d, que ha crecido de la mano de la globalizaci\u00f3n y de la aparici\u00f3n de elementos culturales muy variados en sociedades hasta entonces m\u00e1s homog\u00e9neas. Primero se empez\u00f3 a pensar que todas las religiones y todas las culturas ten\u00edan el mismo valor y que, por lo tanto, uno pod\u00eda apuntarse a la que m\u00e1s le gustara o conviniera, e incluso elegir de cada una lo que le pareciera bien para hacerse su propia religi\u00f3n. Despu\u00e9s se pas\u00f3 el mismo esquema al campo de la moral, apareciendo as\u00ed lo que el cardenal Ratzinger denomin\u00f3 \u201cmoral del supermercado\u201d, pues es como si un consumidor paseara por un almac\u00e9n con su caro de la compra y fuera seleccionando de las distintas ofertas morales y religiosas lo que en ese momento le atrae m\u00e1s, sin preguntarse ni las consecuencias ni la autenticidad de lo que elige.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Causas internas<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero si estos ataques ha venido de fuera, no han faltado los que nac\u00edan de dentro, del \u00e1mbito teol\u00f3gico.<\/div>\n<div>\nTras el Concilio Vaticano II se constat\u00f3 la necesidad de reformar la Teolog\u00eda Moral, que ven\u00eda expres\u00e1ndose en t\u00e9rminos parecidos desde el siglo XVII y a la que le faltaba, entre otras cosas, el aliento b\u00edblico. En esta reforma de la Teolog\u00eda Moral, preconizada por te\u00f3logos como H\u00e4ring, se entremezclaron los aciertos con los fallos.<br \/>\nSi bien la Moral cat\u00f3lica deb\u00eda volver a fijarse m\u00e1s en la Biblia para fundamentar sus normas, lo que sucedi\u00f3 con frecuencia fue que se tom\u00f3 una base b\u00edblica err\u00f3nea, la de la teolog\u00eda protestante m\u00e1s cr\u00edtica, que en la pr\u00e1ctica suprim\u00eda todo elemento trascendente en la Palabra de Dios, negando desde la divinidad de Cristo a la existencia de milagros. As\u00ed, basada en una Teolog\u00eda B\u00edblica equivocada, una parte de la Teolog\u00eda Moral -la considerada a s\u00ed misma \u201cprogresista\u201d- neg\u00f3 la existencia de una verdad absoluta sobre ciertos aspectos de la vida, acept\u00f3 el relativismo moral y neg\u00f3 la existencia de leyes universales que pudieran afectar a todos los seres humanos.<\/div>\n<div>\nComo consecuencia se reclam\u00f3 la instauraci\u00f3n en la Iglesia del \u201cpluralismo moral\u201d. Esto significaba que se pod\u00eda vivir en la Iglesia, en plena comuni\u00f3n con ella, manteniendo comportamientos morales diferentes. Para unos el aborto pod\u00eda ser bueno y para otros malo. Para unos el matrimonio de los divorciados pod\u00eda ser v\u00e1lido y para otros no. Para unos la violencia pod\u00eda legitimarse y para otros deb\u00eda rechazarse siempre. Esta tesis del pluralismo moral es la que aflora siempre en los medios de comunicaci\u00f3n cada vez que el Magisterio papal o episcopal debe intervenir contra alg\u00fan te\u00f3logo. Un caso reciente fue el del espa\u00f1ol Marciano Vidal, algunas de cuyas tesis fueron condenadas por la Iglesia, pero que recibi\u00f3 un apoyo mayoritario de los medios de comunicaci\u00f3n. Fue presentado como un \u201cm\u00e1rtir de la libertad\u201d y no pocos articulistas se rasgaron las vestiduras al constatar que la Iglesia exig\u00eda que en su seno todos aceptaran los mismos principios morales; lo normal, para ellos, es que cada uno tenga y practique la moral que m\u00e1s le guste, sin que nadie -ni el Papa ni los obispos- pueda llamarle la atenci\u00f3n por ello.<\/div>\n<div>\nEl problema de fondo fue apareciendo poco a poco y se revel\u00f3 como una falta de equilibrio entre el respeto a la norma y el respeto a la conciencia. Esa falta de equilibrio se ha mostrado en los \u00faltimos a\u00f1os inclin\u00e1ndose la balanza peligrosamente hacia un ensalzamiento de la conciencia, que es presentada como norma \u00faltima de moralidad sin que tenga que dar cuenta a nadie m\u00e1s que a ella misma ni deba escuchar a nadie al que no quiera o\u00edr.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Soluciones<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<p>Para salir de la crisis hace falta un gran esfuerzo, mucha honestidad y la ayuda imprescindible de Dios. Ante todo, hace falta una presentaci\u00f3n adecuada del mensaje cristiano. Nuestro camino no es, sin m\u00e1s, un camino de salvaci\u00f3n eterna. Junto al leg\u00edtimo deseo de salvaci\u00f3n. en un cristiano debe estar el amor agradecido al Dios que le ama. Desde esta perspectiva del agradecimiento, la cuesti\u00f3n adquiere un enfoque diferente. Ya no se tratar\u00e1 de dar los m\u00ednimos, sino de aspirar a dar los m\u00e1ximos. Esta es la moral de las bienaventuranzas, la moral de la felicidad. A la vez, es una moral que hace consciente al hombre de su fragilidad y peque\u00f1ez y que le lleva, por eso, a acudir a Dios en busca de ayuda para ser santo, para darle cada vez m\u00e1s. Por \u00faltimo, es una moral que agradece la existencia de normas, pues son se\u00f1ales que avisan y evitan cometer errores.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1 generalizada la percepci\u00f3n de que tanto la teor\u00eda moral como su pr\u00e1ctica est\u00e1n en crisis. Tambi\u00e9n es de dominio p\u00fablico que esta crisis est\u00e1 haciendo grave da\u00f1o a la sociedad. Pero para encontrar soluciones hay que intentar buscar los<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/crisis-de-la-vida-moral\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/639"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=639"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/639\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":640,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/639\/revisions\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=639"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=639"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=639"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}