{"id":645,"date":"2015-12-07T18:30:08","date_gmt":"2015-12-07T18:30:08","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=645"},"modified":"2015-12-07T18:30:08","modified_gmt":"2015-12-07T18:30:08","slug":"historia-de-la-teologia-moral-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/historia-de-la-teologia-moral-ii\/","title":{"rendered":"Historia de la Teolog\u00eda Moral (II)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Desde la Edad Media hasta nuestros d\u00edas, la Teolog\u00eda Moral ha conocido un gran desarrollo. Santo Tom\u00e1s de Aquino, primero, y luego pensadores como Francisco de Vitoria y Francisco Su\u00e1rez, se convirtieron en hitos del pensamiento moral. Con el siglo XX, sobre todo tras el Vaticano II, estall\u00f3 la gran crisis, en la que el subjetivismo y el relativismo imperaron y siguen imperando.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Despu\u00e9s de las grandes aportaciones efectuadas por San Gregorio Magno, la Teolog\u00eda Moral entr\u00f3 en una fase de desarrollo m\u00e1s lento, marcada por la aparici\u00f3n de los \u201cLibros penitenciales\u201d, que, al mismo tiempo que recogen la doctrina moral de la \u00e9poca, tratan de ofrecer un criterio y hasta una medida exacta de penitencia que se debe imponer por los distintos pecados. Estamos en un tiempo en el que se inicia la confesi\u00f3n frecuente, que coincide con una situaci\u00f3n generalizada de falta de cultura teol\u00f3gica en el clero y se precisa conocer una \u201cpenitencia tarifada\u201d.<\/div>\n<div>\nEn esta \u00e9poca surge el conflicto entre San Bernardo y Abelardo, sobre el valor de la norma y de la conciencia. El primero acentuaba la importancia de la norma, mientras que el segundo sal\u00eda en defensa de la conciencia. Pedro Lombardo, por su parte, dedica algunas de sus sentencias a cuestiones morales, pero siempre de forma indirecta, como cuando expone su concepto de las virtudes cristianas a la hora de dirimir si Cristo tuvo o no virtudes.<\/div>\n<div>\n<strong>Santo Tom\u00e1s<\/strong><\/div>\n<div>\nEl verdadero tratamiento sistem\u00e1tico de la moral se va a producir con Santo Tom\u00e1s de Aquino y su Suma Teol\u00f3gica. Dentro de esta obra, el santo dominico afronta la cuesti\u00f3n moral en dos momentos, el relacionado con lo que hoy llamar\u00edamos Moral Fundamental (cuestiones 1-114 de la I-II) y el relacionado con la Moral Especial (cuestiones 1-189 de la II-II).<\/div>\n<div>\nPara Santo Tom\u00e1s, el \u201cfin del hombre\u201d es la clave de su Teolog\u00eda Moral. La Moral Fundamental tiene este esquema: el hombre, creado a imagen de Dios, tiende a la bienaventuranza, que es el goce de la Trinidad. Este fin lo alcanza por el ejercicio de su libertad, que se relaciona con la ley escrita en su naturaleza y la ley del esp\u00edritu. Estas realidades se reflejan en la intimidad de su conciencia. La Moral Especial se vertebra sobre el estudio de las virtudes. La nomenclatura y en ocasiones la sistematizaci\u00f3n procede de la \u00e9tica de Arist\u00f3teles, pero el contenido es esencialmente cristiano: son las virtudes que practic\u00f3 Jesucristo. Todo esto lo expone con un gran equilibrio entre los dos polos que enfrentaron a San Bernardo con Abelardo, la norma y la conciencia.<\/div>\n<div>\nEn contra de lo que la mayor\u00eda piensa, las aportaciones de Santo Tom\u00e1s, sobre todo en moral, no se impusieron en la Iglesia hasta tres siglos despu\u00e9s. Fue Francisco de Vitoria, en 1526, quien dio el paso de abandonar a Pedro Lombardo como referente de la Teolog\u00eda Moral para seguir a Santo Tom\u00e1s. La Universidad de Salamanca, donde se hab\u00eda producido esta revoluci\u00f3n, no le imit\u00f3 oficialmente hasta 1561, cuando ya Vitoria llevaba 19 a\u00f1os muerto.<\/div>\n<div>\nA partir de ah\u00ed, y siguiendo a Santo Tom\u00e1s, la Teolog\u00eda Moral se ensancha con cuestiones nuevas, como las derivadas del descubrimiento de Am\u00e9rica, del trato que merec\u00edan los ind\u00edgenas, que van a dar lugar entre otras cosas a la aparici\u00f3n del Derecho Internacional, precisamente en la Universidad de Salamanca. Desde el ya citado Vitoria hasta Francisco Su\u00e1rez (+1617), se vive un periodo de esplendor, donde la Teolog\u00eda Moral sale al paso para dar respuesta a todas las cuestiones importantes de la vida p\u00fablica del momento.<\/div>\n<div>\nSin embargo, desde comienzos del siglo XVII se vuelve a una Teolog\u00eda Moral centrada en las pr\u00e1cticas del confesionario. Juan de Azor publica en 1600 sus \u201cInstituciones morales\u201d, por el mismo motivo que cuatro siglos antes se hab\u00edan publicado las tarifas de penitencias, porque el clero no ten\u00eda la preparaci\u00f3n teol\u00f3gica suficiente. El Concilio de Trento favoreci\u00f3 esta tendencia al fijar las condiciones para la confesi\u00f3n sacramental.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Al principio, este nuevo g\u00e9nero de Teolog\u00eda Moral era complementario del anterior, pero luego se convirti\u00f3 casi en el \u00fanico modo de exponer la Moral, convirti\u00e9ndose \u00e9sta en una Teolog\u00eda Casu\u00edstica (del estudio de los casos pr\u00e1cticos) que imper\u00f3 hasta hace relativamente poco.<\/div>\n<div>\n<strong>San Alfonso<\/strong><\/div>\n<div>\nEn esta l\u00ednea, surgen en los Siglos XVII al XIX los llamados \u201cSistemas Morales\u201d, que buscaban el modo de interrelacionar la conciencia del fiel y la norma moral en casos de conflicto. Se trataba de responder a cuestiones como \u00e9sta: \u201c\u00bfC\u00f3mo se ha de actuar cuando la conciencia duda y las opiniones de los autores son divergentes?\u201d. O esta otra: \u201c\u00bfBasta con seguir la opini\u00f3n probable o es preciso seguir la m\u00e1s segura?\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Conforme fuese la respuesta, surgieron dos sistemas morales: el probabilismo, que demandaba s\u00f3lo una opini\u00f3n probable, y el tuciorismo, que se inclinaba por la opini\u00f3n m\u00e1s segura. En este contexto surge la figura de San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio (1696-1787), cuyas aportaciones le valieron el t\u00edtulo de patrono de los moralistas. Opt\u00f3 por adoptar una actitud benigna en los casos de duda y se alist\u00f3 en el probabilismo, a la vez que urg\u00eda el cumplimiento de los mandamientos y de las normas de la Iglesia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En todo caso y durante estos siglos, la Teolog\u00eda Moral se movi\u00f3 dentro del campo de los Manuales, de una u otra tendencia, que desarrollaban los contenidos de las virtudes conforme el modelo de Santo Tom\u00e1s, o siguiendo los Mandamientos. En conjunto, era una teolog\u00eda casu\u00edstica que hab\u00eda perdido el aliento b\u00edblico que distingui\u00f3 a la teolog\u00eda cl\u00e1sica.<\/div>\n<div>\n<strong>Juan Pablo II<\/strong><\/div>\n<div>\nEn el siglo XIX merece la pena destacar las aportaciones de los te\u00f3logos de la escuela de Tubinga (Alemania) y tambi\u00e9n de Hirscher, que estructura el mensaje moral cristiano sobre un nuevo esquema, la idea del Reino de Dios. Pero es sobre todo en el siglo XX donde se produce la gran renovaci\u00f3n y tambi\u00e9n la gran crisis. Son muchos los autores que, dentro de la ortodoxia o fuera de ella, han hecho aportaciones -a veces err\u00f3neas- a la Teolog\u00eda Moral. Quiz\u00e1, de todos, el m\u00e1s conocido es Bernard H\u00e4ring, algunas de cuyas opiniones han sido rechazadas por la Iglesia. La cuesti\u00f3n volvi\u00f3 a girar en torno a la primac\u00eda de la conciencia sobre la norma objetiva, partiendo del dato -verdadero pero peligroso por ambiguo- de que la conciencia era la norma \u00faltima de moralidad. Tomada as\u00ed, la conciencia se convirti\u00f3 en un reducto del m\u00e1s puro subjetivismo, para el cual la doctrina de la Iglesia no era m\u00e1s que una opini\u00f3n y a veces ten\u00eda menos valor que la del \u00faltimo te\u00f3logo que expon\u00eda una teor\u00eda sin peso ninguno en un diario sensacionalista.<\/div>\n<p>Juan Pablo II, en un intento de hacer frente a la crisis, ha publicado dos enc\u00edclicas sobre Teolog\u00eda Moral -adem\u00e1s de las dirigidas a exponer la doctrina social de la Iglesia-. Son la \u201cVeritatis splendor\u201d y la \u201cEvangelium vitae\u201d, que se ver\u00e1n con detalle en otros cap\u00edtulos de este curso. Tambi\u00e9n ha actuado, a trav\u00e9s de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, pidiendo fidelidad a los profesores de Teolog\u00eda que ense\u00f1an en seminarios.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la Edad Media hasta nuestros d\u00edas, la Teolog\u00eda Moral ha conocido un gran desarrollo. Santo Tom\u00e1s de Aquino, primero, y luego pensadores como Francisco de Vitoria y Francisco Su\u00e1rez, se convirtieron en hitos del pensamiento moral. 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