{"id":647,"date":"2015-12-07T18:30:52","date_gmt":"2015-12-07T18:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=647"},"modified":"2015-12-07T18:30:52","modified_gmt":"2015-12-07T18:30:52","slug":"historia-de-la-teologia-moral-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/historia-de-la-teologia-moral-i\/","title":{"rendered":"Historia de la Teolog\u00eda Moral (I)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Para entender bien el cuerpo doctrinal cat\u00f3lico sobre moral, es preciso tener unas nociones b\u00e1sicas acerca de la evoluci\u00f3n de esa doctrina. Porque si es cierto que la moral no ha cambiado, debido a que est\u00e1 basada en la Revelaci\u00f3n, tambi\u00e9n es verdad que la elaboraci\u00f3n y presentaci\u00f3n de esos principios s\u00ed ha sufrido un proceso, en ocasiones lento y a veces en zig-zag.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Para entender La Teolog\u00eda Moral cat\u00f3lica tiene su punto de partida, como ya se ha dicho, en la Revelaci\u00f3n, tanto en aquella que est\u00e1 contenida en el Antiguo Testamento como, sobre todo, en la que viene reflejada en el Nuevo Testamento. El comportamiento y el mensaje de Cristo es la base de la Moral cat\u00f3lica. Estos datos comenzaron a ser meditados, en orden a sacar consecuencias pr\u00e1ctica de tipo \u00e9tico, por los mismos ap\u00f3stoles, como demuestran las Cartas del Nuevo Testamento. \u00c9stos, a la luz del mensaje de Jes\u00fas, afrontaron las cuestiones \u00e9ticas de su tiempo y dieron una respuesta coherente con el magisterio de Cristo, que sirvi\u00f3 de punto de referencia a las primeras comunidades cristianas. Un ejemplo cl\u00e1sico es la ense\u00f1anza de San Pablo a la comunidad de Corinto.<\/div>\n<div>\n<strong>Padres Apost\u00f3licos<\/strong><\/div>\n<div>\nTras los ap\u00f3stoles, en la misma l\u00ednea, siguieron actuando los llamados \u201cPadres Apost\u00f3licos\u201d -disc\u00edpulos directos de los Ap\u00f3stoles-, incluidos aquellos cuyo nombre no nos ha llegado pero s\u00ed su obra. Es el caso de la \u201cDidaque\u201d: una catequesis dirigida a los que van a ser o ya han sido recientemente bautizados; expone la nueva vocaci\u00f3n como una elecci\u00f3n entre dos caminos: el de la iniquidad y el del bien. La \u201cDidaque\u201d introduce ya una lista de virtudes y de vicios que nos permite conocer el cat\u00e1logo de acciones que se consideraban pecado en esta primera \u00e9poca.<\/div>\n<div>\nLos escritos de los \u201cPadres Apost\u00f3licos\u201d alientan a practicar la caridad y a no romper la unidad, a combatir las malas pasiones y a acudir a la penitencia. San Justino, por ejemplo, expone al emperador Antonino P\u00edo la vida ejemplar y virtuosa que llevan los cristianos en contraposici\u00f3n a los vicios de la \u00e9poca. Tambi\u00e9n, en su di\u00e1logo con el jud\u00edo Trif\u00f3n, menciona la ley natural: \u201cexisten leyes naturales y eternas\u201d, y se\u00f1ala que hay acciones que van \u201ccontra la ley de la naturaleza\u201d.<\/div>\n<div>\nEl primer sistematizador de la moral cat\u00f3lica es Clemente Alejandrino, especialmente en su obra \u201cEl Pedagogo\u201d. Entre otras cosas, admite el derecho a la propiedad pero advierte acerca del recto uso de las riquezas y de los riesgos que entra\u00f1a la riqueza. Tambi\u00e9n aparece el concepto \u201cley natural\u201d, que se va convirtiendo cada vez m\u00e1s en un punto de referencia para elaborar una moral v\u00e1lida para todos y no s\u00f3lo para los cat\u00f3licos.<\/div>\n<div>\nA \u00e9l le sigue Or\u00edgenes, tambi\u00e9n de la escuela alejandrina. Desarrolla una moral de la identificaci\u00f3n con Cristo en torno a los a\u00f1os 309-313, justo antes del edicto de Constantino que daba la libertad a la Iglesia en el Imperio. Otro gran moralista es Tertuliano, aunque de una l\u00ednea marcadamente rigorista que le lleva incluso a caer en la herej\u00eda montanista. San Cipriano de Cartago, por su parte, alerta a sus fieles de que ser\u00e1n reprobados \u201clos que siembren la discordia\u201d, las v\u00edrgenes que \u201cno cumplen sus compromisos\u201d, los que se dejan \u201carrastrar por la codicia\u201d, \u201clos blasfemos y enemigos de Cristo\u201d.<\/div>\n<div>\nUna vez alcanzada la libertad, la Teolog\u00eda Moral adquiere una nueva fuerza. Los cristianos acceden a la vida social y la \u201cnormalidad de vida\u201d facilita el que la pr\u00e1ctica moral pierda tensi\u00f3n y se relajen las costumbres. Ser cristiano empieza a ser bien visto e incluso es un buen cauce para prosperar en la administraci\u00f3n del Estado, ya que los emperadores son cristianos. De ah\u00ed la ense\u00f1anza moral m\u00e1s frecuente y sistem\u00e1tica de los \u201cPadres de la Iglesia\u201d a partir del siglo IV.<\/div>\n<div>\n<strong>Padres de la Iglesia<\/strong><\/div>\n<div>\nSan Ambrosio (muerto en 397), es el primer autor que escribe una obra sistem\u00e1tica sobre la vida moral, si bien referida a los cl\u00e9rigos y no exclusivamente doctrinal, sino te\u00f3rico-pr\u00e1ctica. Estudia las virtudes que han de practicar los eclesi\u00e1sticos y denuncia los vicios de los que han de huir. Hace uso tanto de la raz\u00f3n como de la Revelaci\u00f3n. La terminolog\u00eda depende de los escritos de Cicer\u00f3n y el t\u00edtulo de la obra, \u201cDe officiis\u201d, lo toma tambi\u00e9n de ese fil\u00f3sofo romano. Su moral tiene dos polos: la grandeza de Dios y la imitaci\u00f3n de la persona de Jes\u00fas. Entre otras cosas, es el primero en tipificar los pecados en dos categor\u00edas; mortal y venial.<\/div>\n<div>\nSan Agust\u00edn (354-430) fue el primero en escribir monograf\u00edas relacionadas con la doctrina moral, componiendo tratados sobre cuestiones concretas. Por ejemplo, el tema de la libertad lo expone en \u201cDe libero arbitrio\u201d; sobre el matrimonio escribi\u00f3 \u201cDe bono coniugale\u201d y sobre la conducta que deben llevar viudos y viudas \u201cDe bono viduitatis\u201d. Sobre la castidad \u201cDe continentia\u201d y \u201cDe sancta virginitate\u201d. Escribi\u00f3 sobre la paciencia, la veracidad, la mentira y compuso tratados sobre las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad).<\/div>\n<div>\nEl centro de la moral de San Agust\u00edn es la caridad, que abarca por igual a Dios y al hombre. En este contexto es preciso entender el significado de su sentencia: \u201cAma y haz lo que quieras\u201d. Para San Agust\u00edn el amor debe dirigirse en primer lugar a Dios y despu\u00e9s al pr\u00f3jimo. Cristo est\u00e1 en el centro de su Teolog\u00eda; la conducta moral de hombre tiene como referencia la vida de Jes\u00fas y el final de la vida moral es identificarse con Cristo: \u201cCristo ha venido para cambiar nuestro amor, para hacer de nuestro amor terreno un amor de amigo y de vida celestial\u201d. Este car\u00e1cter religioso de su moral hace que destaque m\u00e1s la ley eterna que la ley natural, que es incluida en la ley eterna. Este santo concede una gran importancia a la disposici\u00f3n interior y se\u00f1ala la obligaci\u00f3n moral de cumplir la voluntad de Dios, la cual se identifica con el cumplimiento de la Ley moral.<\/div>\n<div>\n<strong>San Gregorio Magno<\/strong><\/div>\n<div>\nSan Gregorio Magno es el \u00faltimo de los grandes moralistas de la antig\u00fcedad cat\u00f3lica, antes de entrar en la Edad Media. Vivi\u00f3 entre los a\u00f1os 540 y 604 y su labor como Papa fue extraordinaria, mereciendo el t\u00edtulo de \u201cMagno\u201d. El hecho de que fuera un gran te\u00f3logo y, a la vez, un pastor result\u00f3 enormemente \u00fatil, pues daba sentencias morales a las cuestiones pr\u00e1cticas que le planteaban los obispos de todo el orbe cat\u00f3lico.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Su obra m\u00e1s conocida es \u201cMoralia in Job\u201d. El Papa parte de la vida de Job para exponer la doctrina moral sobre la existencia del hombre: Job es el prototipo, pero no se queda en \u00e9l, sino que explica y justifica su vida acudiendo a principios \u00e9ticos de comportamiento.<\/div>\n<div>\nEl punto central en el que converge la doctrina moral de San Gregorio es la persona como \u201cimagen de Dios\u201d. Esta imagen demanda que el hombre la lleve a t\u00e9rmino. Asimismo, destaca el sentido de la vocaci\u00f3n: el hombre ha sido llamado por Dios a una vida santa. Para fundamentar la vida moral apela continuamente a la Escritura, pero procura tambi\u00e9n razonarla.<\/div>\n<p>Distingue entre el saber qu\u00e9 hay que hacer y el hacer lo que se sabe que hay que hacer, dejando claro que la vida moral, la vida coherente cristiana, se ventila en el hacer.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para entender bien el cuerpo doctrinal cat\u00f3lico sobre moral, es preciso tener unas nociones b\u00e1sicas acerca de la evoluci\u00f3n de esa doctrina. Porque si es cierto que la moral no ha cambiado, debido a que est\u00e1 basada en la Revelaci\u00f3n,<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/historia-de-la-teologia-moral-i\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=647"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":648,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647\/revisions\/648"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}