{"id":655,"date":"2015-12-07T18:38:27","date_gmt":"2015-12-07T18:38:27","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=655"},"modified":"2015-12-07T18:38:27","modified_gmt":"2015-12-07T18:38:27","slug":"los-preofetas-jonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-preofetas-jonas\/","title":{"rendered":"Los Preofetas. Jon\u00e1s"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>El profeta Jon\u00e1s ocupa un lugar muy especial. Es un personaje que se niega a obedecer la orden recibida de Dios y eso da lugar a un castigo del Se\u00f1or, ense\u00f1\u00e1ndole as\u00ed que nadie puede desobedecer a Dios sin que eso traiga sus consecuencias. Pero luego Jon\u00e1s obedece y triunfa, tras pasar tres d\u00edas en el vientre de la ballena, s\u00edmbolo de la resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>El libro de Jon\u00e1s es \u00fanico en la literatura prof\u00e9tica. Ning\u00fan otro libro del canon prof\u00e9tico contiene tanta narrativa y tan poco discurso prof\u00e9tico (s\u00f3lo cinco palabras). La audiencia de Jon\u00e1s es tambi\u00e9n \u00fanica (los ninivitas, en lugar del pueblo de Israel). Hay profetas, como Jerem\u00edas, que predicaron contra los gentiles, pero s\u00f3lo en el libro de Jon\u00e1s los gentiles no s\u00f3lo no son condenados sino que se les da una oportunidad para convertirse. La raz\u00f3n por la que Jon\u00e1s es incluido entre los profetas -y no en la literatura sapiencial- es porque habla esencialmente de reconciliaci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Para entender el libro de Jon\u00e1s es esencial tener en cuenta la referencia a este profeta en 2 Re 14, 25-27. Ah\u00ed se dice que Jon\u00e1s proclam\u00f3 un mensaje de redenci\u00f3n a Jerobo\u00e1n II (787-749), no porque el rey fuese justo (al contrario: \u201cHizo lo que estaba mal a los ojos del Se\u00f1or\u201d), sino porque Dios tuvo misericordia de Israel (\u201cEl Se\u00f1or vio la aflicci\u00f3n de Israel\u201d). Al mismo tiempo, Jon\u00e1s fue un profeta de calamidades para el enemigo de Israel, pues el territorio recuperado por Jerobo\u00e1n supon\u00eda una p\u00e9rdida para los arameos. En este sentido, el Jon\u00e1s mencionado en 2 Re 14, 25 es con todo rigor uno de los profetas preliterarios, comparable a Samuel, Nat\u00e1n, Gad y El\u00edas: uno de los principales rasgos de sus profec\u00edas era su naturaleza incondicional e irrevocable. Para ellos, la conversi\u00f3n no significa nada: el veredicto puede retirarse, pero no anularse (por ejemplo, 1 Re 21, 27-29).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sin embargo, el libro de Jon\u00e1s no est\u00e1 en sinton\u00eda con la actuaci\u00f3n del profeta que nos cuenta 2 Re 14, 25-27. En el libro que lleva su nombre, Jon\u00e1s no es un profeta glorioso que proclama la salvaci\u00f3n a Israel, sino un testarudo que trata de escapar a su misi\u00f3n prof\u00e9tica. Quiz\u00e1 esto se deba a que la relaci\u00f3n entre los dos Jon\u00e1s es m\u00e1s literaria que hist\u00f3rica, puesto que el libro de Jon\u00e1s fue escrito mucho despu\u00e9s de la \u00e9poca de Jerobo\u00e1n II; en el libro de Jon\u00e1s, N\u00ednive era ya un nombre legendario, mientras que en la \u00e9poca de Jerobo\u00e1n, no era todav\u00eda la capital de los asirios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En realidad, el libro de Jon\u00e1s es un libro de protesta contra una interpretaci\u00f3n de la ley, a la vuelta del destierro de Babilonia, que era particularista, rigorista, alejada del deseo de Dios. Por eso el autor del libro de Jon\u00e1s tuvo que utilizar un pseud\u00f3nimo para escribirlo y emple\u00f3 el de ese profeta, que hab\u00eda existido muchos a\u00f1os atr\u00e1s.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Jon\u00e1s es llamado por el Se\u00f1or para que vaya a N\u00ednive. Esta llamada puede compararse con las dirigidas a otros profetas: Oseas, Joel, Miqueas y Sofon\u00edas; pero se parece m\u00e1s a la f\u00f3rmula con la que El\u00edas recibe los mensajes divinos. Sin embargo, esta f\u00f3rmula de llamada s\u00f3lo hace su aparici\u00f3n despu\u00e9s de que El\u00edas ha sido presentado a los lectores. En Jon 1,1, el profeta no ha sido a\u00fan presentado, raz\u00f3n por la que debemos interpretar esa f\u00f3rmula como una referencia a 2 Re 14, 25.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El nombre de Jon\u00e1s resulta program\u00e1tico para el libro en su conjunto: \u201cJon\u00e1s, hijo de Amilay\u201d, puede traducirse por \u201cJon\u00e1s, hijo del fidedigno\u201d. Como veremos, Jon\u00e1s se opone a la veracidad de Dios en virtud de su propia idea de esa veracidad. El t\u00e9rmino \u201cJon\u00e1s\u201d significa \u201cpaloma\u201d. Israel es comparado a \u201cuna paloma ingenua e insensata\u201d en Os 7, 11. Jon\u00e1s representa el lado m\u00e1s raqu\u00edtico de Israel. Jon\u00e1s, la \u201cpaloma\u201d (s\u00edmbolo de la paz), es enviado con este mensaje a N\u00ednive, llamada \u201cla ciudad sanguinaria\u201d en Nah 3, 1 y al rey asirio, cuyo nombre es \u201crey belicoso\u201d (Os 5, 13). No ha de extra\u00f1arnos que Jon\u00e1s vaya en la direcci\u00f3n opuesta y en vez de ir a N\u00ednive se dirija hacia Tarsis.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los marinos se dan cuenta pronto de que Jon\u00e1s huye de su Dios, al enfrentarse con una terrible tormenta. No se portan mal con Jon\u00e1s, sino que es \u00e9ste el que reconoce que lo que est\u00e1 sucediendo es culpa suya. Es entonces cuando el capit\u00e1n del barco ordena arrojarle al mar. All\u00ed es devorado por el pez (el monstruo del caos de la era primordial), s\u00edmbolo del mundo subterr\u00e1neo; all\u00ed ser\u00e1 cuando Jon\u00e1s se haga consciente definitivamente del plan de Dios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Jon\u00e1s soporta esta situaci\u00f3n desesperada -estar en el vientre del cet\u00e1ceo- tres d\u00edas y tres noches. El n\u00famero tres es un n\u00famero perfecto en la Biblia y, aplicado al sufrimiento, significa \u201chasta agotar el nivel de la amargura\u201d, la cual acabar\u00e1 por intervenci\u00f3n de Dios. Eso es exactamente lo que significan los tres d\u00edas de Cristo muerto, antes de la resurrecci\u00f3n. Los Padres de la Iglesia mencionan con frecuencia a Jon\u00e1s en sus escritos. Casi todas las referencias se centran en el pasaje del cet\u00e1ceo. As\u00ed, San Agust\u00edn dice: \u201cJon\u00e1s, con su propia pasi\u00f3n, por as\u00ed decir, profetiz\u00f3 la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. Pues, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n fue introducido en el vientre de la ballena, sino para prefigurar a Cristo que hab\u00eda de volver al tercer d\u00eda?\u201d. Muchos exegetas comparan, por tanto, \u201cel signo de Jon\u00e1s\u201d de Mt 12, 40 (citando a Jon 1, 17) con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Aunque tambi\u00e9n es posible que el signo de Jon\u00e1s se refiera al acto de arrepentimiento, pues en Lc 11, 30 el signo de Jon\u00e1s est\u00e1 en relaci\u00f3n con la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Mientras Jon\u00e1s est\u00e1 en el vientre de la ballena tiene tiempo de arrepentirse de su desobediencia y, desde all\u00ed, eleva su lamentaci\u00f3n a Dios. Tras expresar su arrepentimiento, estalla en una acci\u00f3n de gracias, manifestando as\u00ed su confianza en que Dios no les abandonar\u00e1 en la tribulaci\u00f3n. Jon\u00e1s promete al Se\u00f1or que le va a obedecer y que va a cumplir la orden recibida. Eso es exactamente lo que hace cuando, al tercer d\u00eda, la ballena lo expulsa de su vientre.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>N\u00ednive era una ciudad con fama de corrupta. En aquel momento, era la ciudad m\u00e1s grande de la zona y posiblemente su corrupci\u00f3n hab\u00eda llegado al punto \u00e1lgido. Cuando Jon\u00e1s llega a ella, no va al centro, sino que la rodea y entonces pronuncia su \u00fanico or\u00e1culo prof\u00e9tico: \u201cCuarenta d\u00edas m\u00e1s y N\u00ednive ser\u00e1 cambiada\u201d. El n\u00famero cuarenta aplicado a un periodo de tiempo es indicativo de que se trata de una temporada perfecta, la necesaria para que ocurra lo que tiene que ocurrir.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los ninivitas entienden el mensaje de Jon\u00e1s como una llamada al arrepentimiento y al cambio, aunque no sab\u00edan cu\u00e1l era el Dios que les amenazaba. El rey, que ejerc\u00eda la funci\u00f3n de profeta y sacerdote supremo en la ciudad, cree en lo que Jon\u00e1s predica y ordena ayunar y hacer penitencia como se\u00f1al de arrepentimiento. Dios, aunque Jon\u00e1s no se lo hab\u00eda dicho a los ninivitas, se da por satisfecho con esas muestras de conversi\u00f3n y retira el castigo. Eso precisamente es lo que molesta a Jon\u00e1s, que hubiera querido que el designio de Dios no tuviera marcha atr\u00e1s y que, a pesar del arrepentimiento de los habitantes de N\u00ednive, la ciudad fuera destruida.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>De eso trata la \u00faltima parte del libro, en la cual se ve a Jon\u00e1s quej\u00e1ndose ante Dios por su misericordia con los pecadores. Jon\u00e1s quiere morir porque su misi\u00f3n ha tenido \u00e9xito y N\u00ednive se ha arrepentido. Dios se le muestra entonces como alguien que no es vengativo, como alguien que tiene una paciencia inagotable y que ama a los pecadores aunque \u00e9stos no se lo merezcan.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El profeta Jon\u00e1s ocupa un lugar muy especial. Es un personaje que se niega a obedecer la orden recibida de Dios y eso da lugar a un castigo del Se\u00f1or, ense\u00f1\u00e1ndole as\u00ed que nadie puede desobedecer a Dios sin que<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-preofetas-jonas\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/655"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=655"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/655\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":656,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/655\/revisions\/656"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=655"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=655"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=655"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}