{"id":657,"date":"2015-12-07T18:39:14","date_gmt":"2015-12-07T18:39:14","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=657"},"modified":"2015-12-07T18:39:14","modified_gmt":"2015-12-07T18:39:14","slug":"los-profetas-amos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas-amos\/","title":{"rendered":"Los profetas. Am\u00f3s"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>El profeta Am\u00f3s es considerado como el gran defensor de los pobres, el \u201cprofeta de la justicia social\u201d. Se enfrenta de manera especial con aquellos que acuden al templo y, mientras tanto, practican la injusticia. Le dice al pueblo, en nombre de Yahv\u00e9, que el verdadero culto agradable al Se\u00f1or pasa por la caridad y que, mientras \u00e9sta no se d\u00e9, el culto est\u00e1 vac\u00edo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>El profeta Am\u00f3s, quiz\u00e1 m\u00e1s que otros, no puede ser entendido sin conocer el contexto hist\u00f3rico en el que habla. Por un lado anuncia la destrucci\u00f3n del Reino de Israel, por otro su mensaje est\u00e1 cargado de amenazas en nombre de Yahv\u00e9. Estas dos cosas parecer\u00edan, a priori, alejarle mucho del mensaje de Jesucristo, del mensaje del Dios Amor. Sin embargo, cuando se conoce ese contexto hist\u00f3rico, se comprende el por qu\u00e9 Am\u00f3s dijo lo que dijo y por qu\u00e9 es necesario tener en cuenta sus palabras, precisamente para no malinterpretar -en un sentido bobalic\u00f3n- el mensaje del amor de Dios. En esencia, lo que Am\u00f3s va a recordar, a aquellos hombres que le oyeron por primera vez y a todos nosotros, es que la justicia es la base del amor y que Dios no est\u00e1 contento con aquellos que practican la injusticia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Am\u00f3s era natural de Tecoa, en el desierto del Negueb, en el Reino del Sur o Reino de Jud\u00e1. Sin embargo, su ministerio prof\u00e9tico lo llev\u00f3 a cabo en Betel, el santuario del Reino del Norte -el Reino que se hab\u00eda separado de Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n y que es m\u00e1s conocido con el nombre de Samar\u00eda-. Profetiz\u00f3 durante el reinado de Jeroboam II (783-743), en sus \u00faltimos a\u00f1os. Debido a la inactividad del imperio asirio en esos a\u00f1os, Israel se hab\u00eda desarrollado mucho y eso el pueblo lo atribu\u00eda al esplendor del culto que se ofrec\u00eda en el santuario de Betel. Pero ese santuario no era fiel al verdadero Dios, seg\u00fan los del Reino del Sur (Jerusal\u00e9n, donde estaba el santuario principal). El \u00e9xito econ\u00f3mico, interpretado por el pueblo samaritano como un apoyo de Dios a su cisma religioso con respecto a Jerusal\u00e9n, iba unido a una creciente injusticia social, a una galopante opresi\u00f3n de los ricos sobre los pobres. Todo eso hac\u00eda que el culto que se practicaba en los santuarios de Israel, sobre todo en Betel, fuera un culto vac\u00edo, sin conexi\u00f3n con la vida, desprovisto de toda aut\u00e9ntica experiencia de Dios. Contra estos males, Am\u00f3s descarga su ira en nombre de su Dios, a quien compara con un le\u00f3n rugiente, precisamente contra aquellos que te\u00f3ricamente estaban adorando a ese mismo Dios. Si no se convierten, les dice, el castigo es inevitable.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El libro de Am\u00f3s es peque\u00f1o, pues s\u00f3lo tiene nueve cap\u00edtulos y 146 vers\u00edculos. Est\u00e1 dividido en una introducci\u00f3n, los or\u00e1culos contra las naciones, la descripci\u00f3n de los cr\u00edmenes de Israel y una conclusi\u00f3n. Conviene empezar a leerlo por los vers\u00edculos 10 al 17 del cap\u00edtulo 7, en los que se narra el enfrentamiento entre Am\u00f3s y el sacerdote de Bet\u00e9l Amas\u00edas. Esta secci\u00f3n nos permite captar la tensi\u00f3n existente entre la autoridad divina, bajo la cual se encuentra Am\u00f3s, y la autoridad humana, bajo la que se encuentra Amas\u00edas, ministro del culto a sueldo del rey. M\u00e1s adelante veremos esa misma confrontaci\u00f3n en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, cuando \u00e9stos se nieguen a someterse a la autoridad del sanedr\u00edn porque esa autoridad ha entrado en conflicto con la autoridad divina: \u201c\u00bfOs parece justo delante de Dios que os obedezcamos a vosotros antes que a \u00c9l?\u201d (Hch 4, 19).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Am\u00f3s era pastor de bueyes y cultivador de higueras, pero era, a la vez, un hombre culto. En su libro queda claro que conoce bien la situaci\u00f3n pol\u00edtica y social de los pa\u00edses vecinos de Israel y de Jud\u00e1. Niega pertenecer a un grupo de profetas o ser hijo de profetas, deslig\u00e1ndose as\u00ed de aquellos que hab\u00edan hecho de la profec\u00eda un forma de vida y que, en bandadas, iban por Israel ofreciendo sus servicios a cambio de dinero. Estos eran m\u00e1s parecidos a los magos o echadores de cartas de nuestros d\u00edas que a los verdaderos profetas y hab\u00edan acarreado el descr\u00e9dito al ejercicio de la profec\u00eda. Tambi\u00e9n niega Am\u00f3s ser un profeta que entra en trance y justifica su misi\u00f3n lejos de su propia patria porque ha sido Dios quien le ha ordenado que lo haga (7, 15).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los or\u00e1culos contra Israel contienen un sumario de las acusaciones que Yahv\u00e9 hace al Reino del Norte y constituyen la parte central del libro (3,1-9,10). Estas acusaciones son, sobre todo, la opresi\u00f3n a los pobres y la vaciedad e hipocres\u00eda del culto que se le da a Yahv\u00e9 en los santuarios cism\u00e1ticos de ese Reino. Am\u00f3s insiste tambi\u00e9n en que no se puede reclamar impunidad por el hecho de pertenecer al pueblo elegido. Esa pertenencia implica responsabilidad, no privilegios. Es pionero, as\u00ed, en lo que m\u00e1s tarde ense\u00f1ar\u00e1 San Pablo (\u201cYa no hay distinci\u00f3n entre jud\u00edo y griego, entre esclavo y libre\u201d Gal 3, 28). Todos los pueblos son iguales ante Dios, sin que importe su color, su credo o su culto. Por \u00faltimo, Am\u00f3s no olvida predicar la esperanza al pueblo, incluso cuando lanza las amenazas de destrucci\u00f3n m\u00e1s terribles; por eso, el final no ser\u00e1 para todos y Yahv\u00e9 \u201cno aniquilar\u00e1 completamente a los descendientes de Jacob\u201d (9,8).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a la influencia que ha tenido este profeta, hay huellas de \u00e9l en el Evangelio de Lucas, en la Carta de Santiago y en los Hechos de los Ap\u00f3stoles. San Cirilo de Alejandr\u00eda y San Jer\u00f3nimo escribieron comentarios sobre \u00e9l. San Juan Cris\u00f3stomo es el verdadero heredero del esp\u00edritu de Am\u00f3s en su lucha a favor de los pobres y por eso le dedica una secci\u00f3n especial en su Sinopsis del Antiguo y del Nuevo Testamento. En las lecturas lit\u00fargicas de la Eucarist\u00eda, aparecen fragmentos de Am\u00f3s en varias ocasiones, con el objetivo de recordar a los cristianos que el culto no puede ser un sustituto de la vida y que la creencia en Dios tiene que ir unida a la solicitud por los pobres. Am\u00f3s ha sido y sigue siendo, pues, una fuente de inspiraci\u00f3n para todos los que trabajan por mejorar la condici\u00f3n de los pobres.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Merece la pena rescatar, para meditar, algunos de los vers\u00edculos m\u00e1s conocidos de este profeta:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cEsto dice el Se\u00f1or: Por tres cr\u00edmenes de Israel y por cuatro no le perdonar\u00e9; porque ha vendido al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias; porque aplastan contra el polvo de la tierra la cabeza de los necesitados y no hacen justicia a los pobres; porque hijo y padre se acuestan con la misma mujer, profanando mi santo nombre; porque se acuestan junto a cualquier altar sobre ropas tomadas en prenda, y en la casa de su Dios beben el vino de las multas\u201d (2, 6-8).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cEscuchad esta palabra, vacas de Bas\u00e1n -el profeta llama as\u00ed a las mujeres ricas que iban mucho al templo pero que no practicaban la caridad-, que viv\u00eds en la monta\u00f1a de Samar\u00eda; las que oprim\u00eds a los d\u00e9biles, maltrat\u00e1is a los pobres y dec\u00eds a vuestros maridos: \u2018Traed y bebamos\u2019. El Se\u00f1or ha jurado por su santidad: vendr\u00e1n d\u00edas sobre vosotras en que os levantar\u00e1n con anzuelos y a vuestra descendencia con arpones de pesca; saldr\u00e9is por las brechas de una en una y ser\u00e9is empujadas hacia el Herm\u00f3n, dice el Se\u00f1or. \u201d (4, 1-3).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201c\u00a1Ay de los que convierten el derecho en ajenjo y echan por tierra la justicia!&#8230; Pues bien, porque oprim\u00eds al pobre y le impon\u00e9is tributo del grano, casas de piedra labradas hab\u00e9is construido, pero no las habitar\u00e9is&#8230; Buscad el bien y no el mal a fin de que viv\u00e1is\u201d (5, 7-14).<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El profeta Am\u00f3s es considerado como el gran defensor de los pobres, el \u201cprofeta de la justicia social\u201d. Se enfrenta de manera especial con aquellos que acuden al templo y, mientras tanto, practican la injusticia. 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