{"id":659,"date":"2015-12-07T18:40:03","date_gmt":"2015-12-07T18:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=659"},"modified":"2015-12-07T18:40:03","modified_gmt":"2015-12-07T18:40:03","slug":"los-profetas-oseas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas-oseas\/","title":{"rendered":"Los profetas. Oseas"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Oseas es el primero de los llamados \u201cprofetas menores\u201d, que son doce y que se conocen con ese nombre no porque sean menos importantes sino porque sus libros son de menor extensi\u00f3n. De todos los profetas, Oseas es el que recibe un encargo m\u00e1s doloroso, insultante casi: casarse con una prostituta para hacer ver al pueblo que Dios le ama sin que el pueblo lo merezca.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>El libro del profeta Oseas se puede dividir en cuatro grandes secciones, precedidos de una introducci\u00f3n que sit\u00faa el texto en la historia de Jud\u00e1 e Israel, y cerradas por una conclusi\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los cap\u00edtulos 1 al 3 nos cuentan la biograf\u00eda de Oseas, el cual recibe de parte de Dios una orden muy extra\u00f1a y muy dif\u00edcil de cumplir: debe casarse con una prostituta (Gomer) y debe aceptar como propios y darles determinados nombres a los hijos de ella (cap\u00edtulo 1). Despu\u00e9s, como las cosas sucedieron siguiendo la ley de la mayor probabilidad, la prostituta abandon\u00f3 a Oseas para seguir su vida habitual y \u00e9ste, entonces, jura castigarla (cap\u00edtulo 2). Sin embargo, Dios interviene y le ordena que la busque, la perdone y la vuelva a admitir en su casa (cap\u00edtulo 3).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los cap\u00edtulos 4 al 7 van dirigidos a los sacerdotes de Yahv\u00e9 que ejercen en el santuario de Betel (el rival del de Jerusal\u00e9n, en el reino del norte). Denuncian el abuso que esos sacerdotes hacen del culto, la manipulaci\u00f3n del mismo, su interferencia en la corte y el influjo negativo que ejercen en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds, as\u00ed como las consecuencias negativas de su actividad en la vida religiosa del pueblo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los cap\u00edtulos 8 al 10 se centran en las complejas relaciones existentes entre el culto leg\u00edtimo a Yahv\u00e9 y el ileg\u00edtimo a los dioses de los pueblos vecinos (baales y becerros de oro), as\u00ed como una descripci\u00f3n de la situaci\u00f3n interna del pa\u00eds y los contactos pol\u00edticos con Asiria y con Egipto, los dos grandes rivales entre los cuales se van a ver aprisionados los peque\u00f1os reinos de Israel y Jud\u00e1, que son el resultante de la divisi\u00f3n del gran reino de Israel erigido por David y consolidado por Samuel.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los \u00faltimos cap\u00edtulos afrontan temas varios. Entre ellos, una exhortaci\u00f3n del profeta al pueblo (14, 2-4) y una generosa promesa por parte de Yahv\u00e9 (14, 5-9).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En el libro de Oseas es especialmente importante el elemento simb\u00f3lico, sobre todo en los tres primeros y dram\u00e1ticos cap\u00edtulos. El extra\u00f1o matrimonio que Yahv\u00e9 le obliga a hacer con una prostituta, as\u00ed como los nombres que le hace poner a los hijos de \u00e9sta y el posterior perd\u00f3n que le ofrece a pesar de que ella le ha traicionado y abandonado, es un s\u00edmbolo del amor que Dios tiene al pueblo de Israel -a todos nosotros-, un amor que no merecemos, as\u00ed como del comportamiento que ese pueblo y nosotros tenemos para con Dios. Dios escogi\u00f3 a su pueblo, no porque fuera bueno, sino porque decidi\u00f3 amarlo; este pueblo desde el principio demostr\u00f3 su infidelidad y se prostituy\u00f3 ante otros dioses y pueblos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Para entender mejor el simbolismo del libro lo deberemos dividir en tres apartados: actos, nombres y conceptos. El mayor acto simb\u00f3lico es el matrimonio del profeta con una prostituta, y la raz\u00f3n de este acto es descrito en 1, 2 \u201cporque la tierra fornica apart\u00e1ndose de Yahv\u00e9\u201d creando as\u00ed una relaci\u00f3n entre la experiencia de Oseas y la del Se\u00f1or con su pueblo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a los nombres simb\u00f3licos, son \u00e9stos: Jezreel: (Dios Dispersa o Dios esparce). Es el nombre del primer hijo de Oseas con Gomer. Jezreel era el nombre del lugar donde Jeh\u00fa mat\u00f3 a los 70 hijos de Acab (2 Reyes 10:11). Por esta raz\u00f3n Dios har\u00eda cesar toda la dinast\u00eda de Israel.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lo-ruhama: (No m\u00e1s misericordia). Nombre de la segunda hija. El significado de su nombre muestra que Dios no se compadecer\u00eda m\u00e1s de un pueblo rebelde.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lo-ammi: (No pueblo m\u00edo). Nombre del tercer hijo de Oseas con Gomer. Indica el fin de la relaci\u00f3n de Dios con Israel. N\u00f3tese la progresi\u00f3n de los tres nombres: Jezreel, juicio; Lo-ruhama, tolerancia pasiva; Lo-ammi, ninguna relaci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Acor: (Dificultad). Dice que el valle de Acor le ser\u00e1 como puerta de esperanza. Dios transforma un sitio de pecado, en un lugar de esperanza.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Bet-av\u00e9n: (Casa de iniquidad). Es usado en lugar de Bet-el (casa de Dios), pues esta se hab\u00eda convertido al igual que Gilgal en lugares de culto pagano.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a las frases o conceptos simb\u00f3licos que se usan en el libro, pueden extraerse \u00e9stos: \u201cQuebrar\u00e9 yo el arco de Israel\u201d: Puede significar el poder militar de Israel. Encontramos aqu\u00ed un juego de palabras por su sonido: Israel, Jezreel. Lo que podemos ver en este cap\u00edtulo es que Dios destruir\u00eda el poder de Jeh\u00fa e Israel en el lugar donde ellos hab\u00edan exterminado la familia de Acab.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cLa atraer\u00e9 al desierto\u201d Puede verse el desierto, no como un sitio de castigo, sino un lugar de privacidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cSer\u00e9 como polilla a Efra\u00edn y como carcoma a Jud\u00e1\u201d A causa de andar en sus vanidades, ser\u00e1n destruidos, tanto Efra\u00edn, como Jud\u00e1. Las figuras representan una destrucci\u00f3n lenta, desde adentro.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cSon ad\u00falteros, como el horno encendido por el hornero\u201d. \u201cArd\u00edan en sus pasiones, hallaban gratificaci\u00f3n, y se encend\u00edan de nuevo en un ciclo interminable.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cEfra\u00edn como paloma incauta\u201d. Israel pretend\u00eda encontrar ayuda en Egipto o en Asiria, lo cual era una ingenuidad que result\u00f3 suicida.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cSe apacienta de viento\u201d. Busca v\u00edas erradas y triviales para satisfacer sus propios deseos, esto es haciendo pacto con los asirios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El libro de Oseas no es usado con frecuencia en el Nuevo Testamento. Entre las pocas citas se encuentra Os 11,1 (Mt 2, 15) y, sobre todo, Os 6,6: \u201cQuiero misericordia y no sacrificio\u201d (Mt 9, 13). Os 2, 1.25 es citado en Rom 9, 25-26. Sin embargo, Oseas es muy utilizado en las grandes met\u00e1foras teol\u00f3gicas: Dios es el agricultor que cuida de su heredad (Os 10, 1, en Mt 15, 13), la alegor\u00eda de la gran prostituta (Ap 17) y en este contexto la menci\u00f3n de Jezabel (Ap 2, 20) y la historia de Nabot.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La liturgia de la misa presenta 6 fragmentos diferentes de Oseas en 11 d\u00edas distintos. Uno de ellos es en la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n, para expresar el infinito amor de Dios al hombre y lo inmerecido de ese amor: \u201cCuando Israel era muchacho, yo lo am\u00e9, y de Egipto llam\u00e9 a mi hijo. Cuanto m\u00e1s yo los llamaba, tanto m\u00e1s se alejaban de m\u00ed; a los baales sacrificaban, y a los \u00eddolos ofrec\u00edan sahumerios. Yo con todo eso ense\u00f1aba a andar al mismo Efra\u00edn, tom\u00e1ndole de los brazos; y no conoci\u00f3 que yo le cuidaba. Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida. No volver\u00e1 a tierra de Egipto, sino que el asirio mismo ser\u00e1 su rey, porque no se quisieron convertir. Caer\u00e1 espada sobre sus ciudades, y consumir\u00e1 sus aldeas; las consumir\u00e1 a causa de sus propios consejos. Entre tanto, mi pueblo est\u00e1 adherido a la rebeli\u00f3n contra m\u00ed; aunque me llaman el Alt\u00edsimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 abandonarte, oh Efra\u00edn? \u00bfTe entregar\u00e9 yo, Israel? \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi coraz\u00f3n se conmueve dentro de m\u00ed, se inflama toda mi compasi\u00f3n. No ejecutar\u00e9 el ardor de mi ira, ni volver\u00e9 para destruir a Efra\u00edn; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entrar\u00e9 en la ciudad\u201d (Os 11, 1-9).<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oseas es el primero de los llamados \u201cprofetas menores\u201d, que son doce y que se conocen con ese nombre no porque sean menos importantes sino porque sus libros son de menor extensi\u00f3n. De todos los profetas, Oseas es el que<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas-oseas\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=659"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":660,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659\/revisions\/660"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}