{"id":665,"date":"2015-12-07T18:43:49","date_gmt":"2015-12-07T18:43:49","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=665"},"modified":"2015-12-07T18:43:49","modified_gmt":"2015-12-07T18:43:49","slug":"los-profetas-jeremias-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas-jeremias-ii\/","title":{"rendered":"Los profetas. Jerem\u00edas (II)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>La influencia de Jerem\u00edas ha sido notable, tanto en el Nuevo Testamento como en los Padres de la Iglesia y la Liturgia. Precisamente, el concepto de \u201cnuevo\u201d aplicado a la Alianza que Jes\u00fas establece con los hombres, procede de Jerem\u00edas. Tambi\u00e9n han sido muy utilizados los sufrimientos del profeta como prefiguraci\u00f3n de los sufrimientos de Cristo.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>El Nuevo Testamento rara vez cita a Jerem\u00edas. Sin embargo, esas pocas referencias son muy conocidas y citadas. De hecho, \u201cnueva alianza\u201d, la expresi\u00f3n de la que se tom\u00f3 \u201cNuevo Testamento\u201d, est\u00e1 tomada de Jr 31,31.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Pablo se apoya en Jerem\u00edas en 1 Cor 11, 25; 2 Cor 3, 4-5 y Gal 1, 15. Mientras que las narraciones m\u00e1s primitivas de la instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda identificaban la copa de vino con la alianza, Pablo, claramente inspirado por Jerem\u00edas, es el primer testigo escrito que a\u00f1ade el calificativo \u201cnueva\u201d. Jerem\u00edas, que acu\u00f1\u00f3 la expresi\u00f3n, la utiliza para anunciar una nueva relaci\u00f3n con Yahv\u00e9 que asegurar\u00e1 la existencia continuada del pueblo jud\u00edo. Pablo, en 1 Cor 11, 25 (\u201cEste c\u00e1liz es la nueva alianza sellada con mi sangre\u201d) utiliza la expresi\u00f3n para dar a entender que la muerte de Jes\u00fas cumpl\u00eda la expectativa escatol\u00f3gica de una nueva comuni\u00f3n entre Dios y el pueblo. Haci\u00e9ndose eco de las palabras de Jerem\u00edas, Pablo explicita lo que s\u00f3lo estaba impl\u00edcito en la tradici\u00f3n que \u00e9l hab\u00eda recibido: que la sangre de Cristo ratificaba una nueva alianza para reemplazar a la del Sina\u00ed. En 2 Cor 3, 5-6, la expresi\u00f3n \u201cnueva alianza\u201d aparece en otro contexto. Esta vez Pablo asume la noci\u00f3n que Jerem\u00edas tiene de la nueva alianza, en cuanto escrita en el coraz\u00f3n y no en piedra, para explicar su ministerio de proclamaci\u00f3n del evangelio.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En 1 Cor 1, 31 y 2 Cor 10, 17, Pablo insiste en que las personas est\u00e1n llamadas a ser miembros de la nueva alianza, no por su sabidur\u00eda o poder, sino por el poder salvador de Cristo. Crea un v\u00ednculo entre la vida en Cristo y la vida seg\u00fan la alianza del Sina\u00ed. Finalmente, consider\u00e1ndose en continuidad con los profetas, Pablo describe su vocaci\u00f3n en Gal 1, 15 con palabras tomadas de Jr 1, 5.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La carta a los Hebreos tambi\u00e9n recibe la influencia de Jerem\u00edas. En Heb 8, 8-12 cita \u00edntegramente a Jr 31, 31-34. En su comparaci\u00f3n del antiguo sacerdocio (lev\u00edtico) y el sacerdocio establecido en Jes\u00fas, el autor de Hebreos repite la noci\u00f3n de Jerem\u00edas de las dos alianzas: la vieja, escrita en tablas de piedra y que conduc\u00eda al pecado; la nueva, escrita en los corazones y portadora de perd\u00f3n para el pecado. Mientras que para Jerem\u00edas la nueva alianza se ten\u00eda que establecer en Israel, para Hebreos \u00e9sta se cumple en la muerte de Jes\u00fas, que, m\u00e1s que un \u00fanico acto de sacrificio, es la consumaci\u00f3n de toda la obra de Dios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Mateo es el \u00fanico evangelista que menciona expl\u00edcitamente a Jerem\u00edas. En raquel que llora por sus hijos, que \u201cya no existen\u201d porque se encuentran en el exilio (Jr 31, 15), encuentra prefigurada la matanza de los inocentes a manos de Herodes (Mt 2, 17-18). Seg\u00fan Mt 16, 14, Jerem\u00edas se puede comparar con Juan el Bautista y con El\u00edas en cuanto profeta cuyo regreso preparar\u00eda el camino al mes\u00edas. La raz\u00f3n para incluirlo junto a estos otros dos personajes es dif\u00edcil de percibir, aunque puede deberse a que Jes\u00fas, como Jerem\u00edas, fue rechazado por muchos. Mt 27, 9-10 considera que la compra del campo del alfarero con la plata conseguida con la traici\u00f3n sufrida por Jes\u00fas cumple una profec\u00eda jeremiana. Seg\u00fan los tres sin\u00f3pticos (mt 21, 13; Mc 11, 17; Lc 19, 46) Jes\u00fas justifica la purificaci\u00f3n del templo citando Jr 7, 11 (\u201c\u00bfAcaso tom\u00e1is este templo consagrado a mi nombre por una cueva de ladrones?\u201d) e Is 56, 7 (\u201cMi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n\u201d). Los evangelistas pueden haber pensado que Jes\u00fas, como Jerem\u00edas, proclam\u00f3 estas palabras contra un pueblo que se enga\u00f1aba a s\u00ed mismo al pensar que un sacrificio y un culto correctos garantizar\u00edan su seguridad aun cuando no viviera la alianza en su vida diaria.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Puesto que Jerem\u00edas se ocupa de los falsos profetas m\u00e1s que los otros libros del Antiguo Testamento, no es de extra\u00f1ar que los evangelios hayan encontrado all\u00ed su inspiraci\u00f3n en lo tocante a este tema. En Lc 6, 23.26 Jes\u00fas recuerda el hecho, manifiesto en la vida de Jerem\u00edas, de que los verdaderos profetas fueron difamados por la gente de su generaci\u00f3n, mientras que los falsos profetas fueron aceptados. As\u00ed mismo, en Mt 7, 22 Jes\u00fas anuncia que quienes profetizaron falsamente en nombre de Dios (tema propio de Jerem\u00edas) no tendr\u00e1n acceso al reino.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Estas citas y alusiones neotestamentarias testimonian el hecho de que Jerem\u00edas formaba parte de una tradici\u00f3n constante que configuraba el material existente para responder a la situaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sin nos fijamos ahora en la influencia que Jerem\u00edas ejerci\u00f3 en los Padres de la Iglesia, vemos c\u00f3mo \u00e9sta aparece muy pronto. As\u00ed, en su \u201cDi\u00e1logo con Trif\u00f3n el jud\u00edo\u201d, San Justino cita a Jerem\u00edas como parte de su argumento destinado a convencer a Trif\u00f3n de la verdad del cristianismo. Al plantear la pregunta \u201c\u00bfY han predicho tambi\u00e9n esas mismas escrituras que Dios hab\u00eda anunciado una nueva alianza, distinta de la que hizo en el monte Orbe?\u201d, supone que la nueva alianza de Jerem\u00edas s\u00f3lo se lleva a cumplimiento en Cristo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Para Or\u00edgenes (muerto hacia el 254), la vida de Jerem\u00edas prefiguraba la de Cristo. En su \u201cHomil\u00eda I sobre Jerem\u00edas\u201d aclara Jr 1, 4-10 diciendo: \u201cEstas palabras, si se refieren al Salvador, no plantean ning\u00fan problema para el exegeta, pues Jerem\u00edas es aqu\u00ed figura del Salvador\u201d. En su homil\u00eda X aplica a Jes\u00fas Jr 11, 19-23, donde los hombres de Anatot intentan matar al profeta. En la homil\u00eda XIV, vincula a Jerem\u00edas y a Jes\u00fas en el sufrimiento. Or\u00edgenes medita sobre Jr 15, 10-16: un lamento dirigido a Dios en el que se expresa la aflicci\u00f3n del profeta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a la utilizaci\u00f3n de Jerem\u00edas en la liturgia, las lecturas tomadas de este profeta consideran que su obra prof\u00e9tica prefigura dos aspectos del Mes\u00edas: su sufrimiento y la plenitud de vida que trae. El sufrimiento de Jerem\u00edas mira hacia el futuro, al sufrimiento de Jes\u00fas, que afrontar\u00e1 la muerte por su fidelidad al Padre. Una prolongaci\u00f3n de la misma idea es que la aflicci\u00f3n del profeta al ser separado de la comunidad y rechazado por su propio pueblo anticipa la experiencia de Jes\u00fas. Pero la novedad predicada por Jerem\u00edas tambi\u00e9n era una parte esencial de su mensaje. La comunidad cristiana entendi\u00f3 que la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas inauguraba la nueva creaci\u00f3n y establec\u00eda la nueva alianza anunciada por Jerem\u00edas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Todos los a\u00f1os se lee los domingos una peque\u00f1a parte, al menos, de Jerem\u00edas, tanto durante el tiempo ordinario como durante los tiempos especiales. Tres de las lecturas de Jerem\u00edas escuchadas en los domingos del tiempo ordinario destacan el sufrimiento del profeta como prefiguraci\u00f3n del rechazo de Jes\u00fas y el sufrimiento que sobrevendr\u00e1 a los seguidores de Cristo. El sufrimiento de Jerem\u00edas tambi\u00e9n ofrece aliento para seguir a Dios sean cuales sean las consecuencias. Dos de las lecturas de Jerem\u00edas ponen la mirada en un tiempo en el que la vida ser\u00e1 renovada y la justicia ser\u00e1 lo normal para todos. Al curar al ciego Bartimeo, Jes\u00fas indica que la plenitud de vida que Jerem\u00edas ofrec\u00eda como esperanza para el futuro ha llegado. Adem\u00e1s, la promesa de Jerem\u00edas de un buen pastor que guiar\u00eda al pueblo con justicia se cumple en la persona de Jes\u00fas.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La influencia de Jerem\u00edas ha sido notable, tanto en el Nuevo Testamento como en los Padres de la Iglesia y la Liturgia. 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