{"id":669,"date":"2015-12-07T18:45:18","date_gmt":"2015-12-07T18:45:18","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=669"},"modified":"2015-12-07T18:45:18","modified_gmt":"2015-12-07T18:45:18","slug":"los-profetas-isaias-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas-isaias-ii\/","title":{"rendered":"Los profetas. Isa\u00edas (II)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Terminamos el estudio del libro del profeta Isa\u00edas viendo la influencia que ha tenido en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Para los cristianos, para el propio Jesucristo, Isa\u00edas fue el profeta que con m\u00e1s claridad anuncia todo lo que le ocurrir\u00e1 a Jes\u00fas -desde su nacimiento a su muerte- y que, por lo tanto, nos ofrece una visi\u00f3n de Cristo como el Mes\u00edas redentor enviado al mundo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>La influencia del libro de Isa\u00edas en la parte del Antiguo Testamento escrita con posterioridad a \u00e9l es grande, pero donde es especialmente importante es en el Nuevo Testamento. Todo esto sirve para comprender la extraordinaria influencia que ha tenido este profeta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En el Antiguo Testamento encontramos huellas de Isa\u00edas en el Cantar de los Cantares, as\u00ed como en el destino del siervo del que habla el salmo 22 (en este salmo se hace decir al justo entregado a la muerte: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d, que es la frase que Jes\u00fas har\u00e1 suya y pronunciar\u00e1 en la cruz). Hay influencias de Isa\u00edas en el cap\u00edtulo 2 del libro de la Sabidur\u00eda y en Zacar\u00edas 12. Por ello, cuando se convierten en c\u00f3dices (libros) los rollos de la Biblia, el libro de Isa\u00edas ser\u00e1 colocado como el primero de los profetas, d\u00e1ndole una importancia equivalente al Pentateuco. Cuando se descubrieron los manuscritos del Mar Muerto, en las cuevas de Qumr\u00e1n, se encontraron 19 copias del libro de Isa\u00edas -otra prueba m\u00e1s de la gran importancia que ten\u00eda para los jud\u00edos-; la m\u00e1s antigua y completa es muy parecida a la traducci\u00f3n griega que se hizo en Alejandr\u00eda (llamada de los setenta); Isa\u00edas fue para la comunidad esenia de Qumr\u00e1n el modelo y sost\u00e9n de su esperanza mesi\u00e1nica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Las citas de Isa\u00edas en el Nuevo Testamento son excepcionalmente abundantes, aunque hay que distinguir entre citas expl\u00edcitas y alusiones. A veces se cita incluso el nombre del profeta (Mt 3, 3; 4, 14; 8, 17; Mc 12, 2; 7, 6; Lc 3, 4; Jn 1, 23; 12, 38.39). Desde la anunciaci\u00f3n hasta la resurrecci\u00f3n, se trata de reconocer a Jes\u00fas como aquel que da cumplimiento a las profec\u00edas de Isa\u00edas. As\u00ed, la anunciaci\u00f3n a Jos\u00e9 (Mt 1, 22-23) y a Mar\u00eda (Lc 1, 30ss) hacen referencia al texto. Este aflora incluso en el Magn\u00edficat (Lc 1, 46-55), en el canto de Zacar\u00edas (Lc 1, 67-79), en el de Sime\u00f3n -que espera el consuelo de Israel- (Lc 2, 29-32). La predicaci\u00f3n de Juan Bautista es comentada por Is 40, 3 en Mt 3, 3ss, mientras que en Jn 1, 23 el mismo Juan Bautista se define como la voz de Is 40, 3. El bautismo de Jes\u00fas hace alusi\u00f3n a Is 42, 1 en Mt 3, 17 y a Is 63, 19 en Mc 1, 10. El pasaje de Jes\u00fas en Galilea es comentado por la profec\u00eda de Is 8, 23-9, 1, que presenta la \u201cGalilea de las naciones\u201d sobre la que se eleva una gran luz. El discurso en par\u00e1bolas hace referencia en los tres sin\u00f3pticos (Mateo, Marcos y Lucas) al texto de Is 6, 9-10. Los debates con los fariseos sobre la hipocres\u00eda (Mt 1, 7-9) citan a Is 29, 13. La menci\u00f3n de las llaves en Is 22, 22 a prop\u00f3sito de Eliaquim, que recibe el poder de abrir y cerrar con soberan\u00eda, lo volvemos a encontrar en el pasaje en el que Pedro recibe las llaves del Reino en Mt 16, 19 y en Ap 3, 7. La par\u00e1bola de los labradores homicidas prolonga la canci\u00f3n de la vi\u00f1a de Is 5, 2. En la imagen de Jes\u00fas curando, Mt 8, 17 reconoce al siervo de Is 53, 4. En la sinagoga de Nazaret (Lc 4, 18) Jes\u00fas lee Is 61, 1-2 y declara: \u201cHoy se ha cumplido la palabra que acab\u00e1is de escuchar\u201d. Encontramos tambi\u00e9n ecos de Isa\u00edas en el discurso a la samaritana y en el que pronunci\u00f3 en la sinagoga de Cafarnaum, lo mismo que los encontramos en los relatos de la Pasi\u00f3n. De hecho, Jes\u00fas remite a Isa\u00edas a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas para que pudieran entender lo que hab\u00eda pasado con su muerte y su resurrecci\u00f3n (Lc 24, 26).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a San Pablo, la teolog\u00eda de la historia de la salvaci\u00f3n, desarrollada sobre todo en la carta a los Romanos, se apoya directamente en Isa\u00edas. Jes\u00fas es reconocido como el \u201csiervo de Yahv\u00e9\u201d del que habla Isa\u00edas, aquel por el que la multitud queda justificada (Rm 5, 19 en alusi\u00f3n a Is 53, 11). Lo mismo sucede con los cap\u00edtulo 9 al 11 de la citada ep\u00edstola. Tambi\u00e9n se apoya Pablo en Isa\u00edas cuando escribe la carta a los Efesios (Ef 2, 17-18 citando a Is 57, 19). El himno cristol\u00f3gico de Filipenses 2, 6-11 est\u00e1 relacionado con el cuarto poema del siervo de Yahv\u00e9.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por \u00faltimo, el Apocalipsis cita numerosos textos de Isa\u00edas: la visi\u00f3n del trono divino en el cap\u00edtulo 4, el signo de la Mujer en el cap\u00edtulo 12, el juicio a la gran prostituta en los cap\u00edtulos 17 y 18. La expresi\u00f3n \u201ccordero de Dios\u201d con la que se designa frecuentemente a Cristo en el Apocalipsis, que ya aparece en Jn 1, 29. 36, utiliza como una de sus fuentes a Is 53, 7.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por eso no es de extra\u00f1ar que este profeta ejerciera una grand\u00edsima influencia en la Iglesia y en sus te\u00f3logos. Desde Hip\u00f3lito de Roma y a lo largo de toda la \u00e9poca patr\u00edstica, el libro de Isa\u00edas fue comentado con mucha frecuencia, especialmente para demostrar -en la controversia con los jud\u00edos- que en Cristo se hab\u00edan cumplido las Escrituras y que era el verdadero Mes\u00edas. Dos ejemplos son \u201cEl Di\u00e1logo con Trif\u00f3n\u201d de San Justino y el \u201cAdversus Haereses\u201d de San Ireneo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Para un lector cristiano Isa\u00edas reviste una importancia capital. Esclarece con fuerza el misterio de la salvaci\u00f3n y permite presentir toda la paradoja de la obra de Dios. En la \u00e9poca del Rey Ajaz, y de forma infinitamente m\u00e1s radical en el momento de la Encarnaci\u00f3n, Dios despliega su poder de salvaci\u00f3n en lo que constituye la inversi\u00f3n del poder. El estallido de su fuerza se muestra en la vulnerabilidad absoluta de un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido en los brazos de su madre. Esta misma fuerza que triunfa en la debilidad se expresar\u00e1 en el momento de la cruz; all\u00ed, el \u201csiervo de Yahv\u00e9\u201d se convertir\u00e1 en el redentor precisamente en el instante en que menos fuerza tiene, cuando es un gui\u00f1apo, un desecho humano.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por todo ello, la Iglesia sigue haciendo un uso extraordinario de Isa\u00edas en la liturgia eucar\u00edstica, especialmente en Adviento. Por medio de su lectura, se nos invita a velar y orar, a preparar los caminos del Se\u00f1or, a reconocer al que va a dar cumplimiento a la esperanza mesi\u00e1nica. Lo mismo sucede con las lecturas b\u00edblicas de la Liturgia de las Horas. En Navidad, la Iglesia reconocer\u00e1 que el Mes\u00edas esperado en medio de grandezas y esplendores se hace presente en la peque\u00f1ez extrema del ni\u00f1o de Bel\u00e9n. El poder de Dios no se manifiesta a la manera de los hombres, que siempre pensamos que la eficacia viene de la mano del poder y el dinero. Por eso, las misas de Nochebuena y Navidad toman su primera lectura de Isa\u00edas, al igual que sucede para la Epifan\u00eda y el Bautismo de Cristo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Durante la Cuaresma, los textos del profeta est\u00e1n menos presentes en la liturgia. Sin embargo, a partir del Domingo de Ramos, estos textos se utilizan de forma masiva a lo largo de la Semana Santa. El cuarto or\u00e1culo del \u201csiervo de Yahv\u00e9\u201d se lee el Viernes Santo: en la persona y en el destino parad\u00f3jico e inaudito del siervo, el \u201cvar\u00f3n de dolores\u201d, que carga con los pecados de los malvados y los salva por medio del sufrimiento que padece por ellos, se descubre a Jesucristo crucificado.<\/div>\n<div>\nEntre las lecturas de la Vigilia Pascual figuran el or\u00e1culo de la nueva Jerusal\u00e9n de Is 54, 5-14 y el texto de Is 55, 1-11 que anuncia el don gratuito del agua y del pan por medio del siervo entronizado por Dios. Por \u00faltimo, en el Tiempo Ordinario se utilizan en la liturgia una veintena de textos de Isa\u00edas.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terminamos el estudio del libro del profeta Isa\u00edas viendo la influencia que ha tenido en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. 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