{"id":671,"date":"2015-12-07T18:45:57","date_gmt":"2015-12-07T18:45:57","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=671"},"modified":"2015-12-07T18:45:57","modified_gmt":"2015-12-07T18:45:57","slug":"los-profetas-isaias-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas-isaias-i\/","title":{"rendered":"Los profetas. Isa\u00edas (I)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>En el cap\u00edtulo anterior hemos visto una introducci\u00f3n al fen\u00f3meno prof\u00e9tico en Israel. Ahora vamos a fijarnos en uno de los principales profetas: Isa\u00edas. Es, sin duda, uno de los m\u00e1s cercanos al coraz\u00f3n de Jes\u00fas y de los m\u00e1s utilizados por los primeros cristianos para presentar al Se\u00f1or como el cumplimiento de lo anunciado en el Antiguo Testamento<\/strong><strong>.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>A la hora de hablar del libro del profeta Isa\u00edas, lo primero que se constata es su gran tama\u00f1o: 66 cap\u00edtulos, lo cual le convierte en el m\u00e1s voluminoso de los libros prof\u00e9ticos. En segundo lugar se comprueba que en \u00e9l hay diversos g\u00e9neros literarios. Tambi\u00e9n sorprende la disposici\u00f3n de los textos, que da la impresi\u00f3n de aleatoria e incluso incoherente, con una mezcla continua de amenazas y mensajes de esperanza. As\u00ed el libro de Isa\u00edas muestra a Israel en la historia, enfrentado con la historia. Se trata, para el pueblo de Dios, de sobrevivir a los asaltos de sus vecinos y, a la vez, de hacer perdurar la esperanza que permite pensar en un Dios que no olvida a su pueblo, a pesar de las evidencias que contradicen esto y a pesar de la experiencia compro9bada seg\u00fan la cual el pueblo de Israel se siente incapaz de abandonar la infidelidad y vivir la alianza con Dios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La historia constituye la materia principal que encontramos en el coraz\u00f3n de este libro. Se trata de llevar a cabo una meditaci\u00f3n detallada y profunda sobre un largo periodo de la historia de Israel (siglos VIII al VI antes de Cristo). El libro tal y como lo leemos hoy es el resultado de una larga y compleja meditaci\u00f3n de un texto inicial que fue desarrollado por numerosas generaciones. detr\u00e1s del nombre de Isa\u00edas se esconde todo un entramado complejo de escritos y un n\u00famero considerable de intervenciones en la redacci\u00f3n definitiva del libro. Los biblistas distinguen tres grandes bloques: los cap\u00edtulos 1 al 39, 40 al 55 y 56 al 66. El nombre de Isa\u00edas s\u00f3lo estar\u00eda implicado en la redacci\u00f3n del primer bloque, llevada a cabo en el siglo VIII antes de Cristo. En torno a \u00e9l se constituy\u00f3 un grupo de disc\u00edpulos que, despu\u00e9s de su muerte, siguieron con su meditaci\u00f3n y su predicaci\u00f3n. En el siglo VI, durante el exilio en Babilonia, un profeta an\u00f3nimo, heredero de esta tradici\u00f3n, compuso el segundo bloque (a este profeta se le llama el \u201csegundo Isa\u00edas\u201d o \u201cdeutero Isa\u00edas\u201d). Los cap\u00edtulos restantes, el tercer bloque, son posteriores y fueron escritos despu\u00e9s del exilio, como obra de un \u201ctercer Isa\u00edas\u201d o de un redactor final que dio un aire de unidad a toda la obra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En todo caso, el libro del profeta Isa\u00edas es una verdadera meditaci\u00f3n sobre la historia y refleja la convicci\u00f3n de Israel y de la Iglesia de que Dios se manifiesta en la historia. Hay, pues, un \u201cenigma de la historia\u201d que se aprecia en la mezcolanza contradictoria y parad\u00f3jica que caracteriza los acontecimientos que constituyen la historia pol\u00edtica del tiempo. Es obvio que los hombres manchados de sangre triunfan y prosperan, al igual que los grandes imperios que adoran dioses falsos (Babilonia y sud dioses). El libro de Isa\u00edas muestra la precariedad de ese triunfo, de ese \u00e9xito: \u201cCuando acabes de devastar, ser\u00e1s devastado, cuando termines de saquear te saquear\u00e1n a ti\u201d (33,1). Todo esto, efectivamente, se cumpli\u00f3, pero para el jud\u00edo que viv\u00eda en la \u00e9poca enq ue Jerusal\u00e9n fue destruida resultaba muy dif\u00edcil creer en la supremac\u00eda de su Dios y en su protecci\u00f3n mientras ve\u00eda c\u00f3mo triunfaban los que adoraban a dioses falsos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Otro aspecto del enigma de la historia es el de las esperas y los retrasos en el cumplimiento de las promesas de Dios. Por eso el profeta intenta que el pueblo ampl\u00ede su horizonte y que no se fije s\u00f3lo en lo que le corre en un momento concreto o en un corto periodo de tiempo. La historia es muy larga y Dios act\u00faa a lo largo de ella cumpliendo siempre sus promesas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Isa\u00edas sit\u00faa tambi\u00e9n el origen de todos los males en la corrupci\u00f3n en que est\u00e1n los hombres por haber abandonado a Dios. La justicia de Dios responder\u00e1, entonces, a la justicia burlada en la ciudad y en el mundo. esta justicia divina se expresa, en un primer momento, con lo que el texto denomina \u201csu c\u00f3lera\u201d (5, 25). \u00c9sta se manifiesta en los castigos constituidos por tantos juicios que son pronunciados sobre la maldad del hombre. As\u00ed se interpretan las desgracias que se ciernen sobre el pueblo, bajo la forma de invasiones o bajo la forma de exilios. Sin embargo, el libro de Isa\u00edas conlleva tambi\u00e9n una constataci\u00f3n, que aparece formulada en los primeros vers\u00edculos (1, 5-6), seg\u00fan la cual los castigos destruyen el cuerpo pero no afectan al coraz\u00f3n. Dios busca, a trav\u00e9s de los castigos, conseguir la curaci\u00f3n del coraz\u00f3n del hombre. Por eso el castigo de Dios no es destructor, sino purificador. Cuando se eliminen, por medio de una poda importante, todas las ramas muertas de Israel, \u00e9ste ser\u00e1 salvado. Los or\u00e1culos mesi\u00e1nicos, que confirman que la dinast\u00eda de David subsistir\u00e1, a pesar de las turbulencias, pasan, a este respecto, por una evocaci\u00f3n del \u201ctronco que ser\u00e1 semilla santa\u201d. Jesucristo ser\u00e1 el final de esta historia. El Se\u00f1or vendr\u00e1 descrito y anunciado a trav\u00e9s de la figura de un misterioso siervo-mediador, \u201cflecha aguda\u201d en las manos de Dios (49,2), protegido por \u00c9l (42,6) y que es depositario del esp\u00edritu que traer\u00e1 la salvaci\u00f3n al pueblo (42,1), que librar\u00e1 de toda ceguera y de todas las tinieblas. este siervo una la elecci\u00f3n con la desfiguraci\u00f3n y el sufrimiento y \u00e9stos, con toda certeza, con la resurrecci\u00f3n, tal y como aparece en el or\u00e1culo presentado en 52,13-53,12. Cuando esto se produzca, las mismas naciones que han sido las devastadoras de Israel, el instrumento utilizado por Dios para purificar y convertir al pueblo, se unir\u00e1n a Israel en una fe com\u00fan (45, 14; 56, 1-8; 66, 18-21).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cuanto al contexto hist\u00f3rico, del que ya se ha hablado, la primera parte del libro nos remite a la historia del reino de Jud\u00e1 en el siglo VIII, bajo los reinados de Oz\u00edas, Jot\u00e1n, Ajaz y Ezequ\u00edas. Este periodo est\u00e1 dominado por la expansi\u00f3n del imperio asirio, tremendamente agresivo, a partir de la ascensi\u00f3n al trono de Teglatfelasar III en el 745. Siria e Israel (no Jud\u00e1) se al\u00edan contra Asiria confiando en el apoyo de Egipto. Jud\u00e1 permanece neutral, lo que es considerado como una traici\u00f3n y provoca un ataque de los aliados contra Jerusal\u00e9n, ataque que fracasa. Asiria ataca a sirios e israelitas y los destruye. La capital de Israel, Samar\u00eda, es arrasada en 721. Jerusal\u00e9n, en cambio, se salva debido a que hab\u00eda optado por la neutralidad. Isa\u00edas, perteneciente a la aristocracia de Jerusal\u00e9n, habr\u00eda sido consejeros de los reyes de la \u00e9poca y les habr\u00eda animado a mantenerse neutrales a pesar de los ataques de los sirios y de los israelitas. Este consejo fue, efectivamente, providencial y salv\u00f3 Jerusal\u00e9n de la cat\u00e1strofe posterior. M\u00e1s tarde interviene de nuevo para criticar al rey Ezequ\u00edas, que estaba buscando la alianza con Egipto en lugar de mantenerse neutral. Esta alianza provoca la campa\u00f1a de Senaquerib en el a\u00f1o 701 que arrasa Jud\u00e1 y s\u00f3lo respeta Jerusal\u00e9n. Pero Isa\u00edas hace algo m\u00e1s que procurar la neutralidad pol\u00edtica: ense\u00f1a a sus contempor\u00e1neos que es la infidelidad a Dios y el pecado del pueblo lo que atrae sobre \u00e9l la desgracia. De aqu\u00ed se sigue una primera reforma espiritual llevada a cabo durante el reinado de Ezequ\u00edas. El segundo bloque se refiere al exilio en Babilonia (siglo VI) y anuncia el final del mismo debido a la destrucci\u00f3n de Babilonia por Ciro. El tercer bloque se refiere al siglo V y recoge las ense\u00f1anzas de la vuelta del exilio, que provoca una gran desilusi\u00f3n.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el cap\u00edtulo anterior hemos visto una introducci\u00f3n al fen\u00f3meno prof\u00e9tico en Israel. Ahora vamos a fijarnos en uno de los principales profetas: Isa\u00edas. 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