{"id":673,"date":"2015-12-07T18:46:40","date_gmt":"2015-12-07T18:46:40","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=673"},"modified":"2015-12-07T18:46:40","modified_gmt":"2015-12-07T18:46:40","slug":"los-profetas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas\/","title":{"rendered":"Los profetas"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>Aunque entre la instalaci\u00f3n del pueblo de Israel en la Tierra Prometida y los Profetas tuvieron lugar muchos acontecimientos e intervinieron muchos personajes -los Jueces, los Reyes- merece la pena dar un salto para fijarnos en estos grandes instrumentos de la Revelaci\u00f3n que Dios fue transmitiendo a su pueblo mientras preparaba la llegada del Redentor<\/strong><strong>.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>La palabra \u201cprofeta\u201d designa muchas cosas, lo cual hace necesario precisar en qu\u00e9 sentido fue utilizado en el Antiguo Testamento. La opini\u00f3n cristiana tradicional, desde los tiempos del Nuevo Testamento al periodo moderno, consideraba que el principal papel de los profetas del Antiguo Testamento era predecir la nueva realidad presente en Cristo y en la Iglesia. El pron\u00f3stico prof\u00e9tico serv\u00eda para vincular pasado y futuro en una sola e ininterrumpida historia de la salvaci\u00f3n. En el juda\u00edsmo, por su parte, se segu\u00eda insistiendo en la ley (Tor\u00e1) como la base para la vida del individuo y la comunidad religiosa, y el papel del profeta era el de predicar y transmitir esa ley.<\/div>\n<div>\nDesde a\u00f1os, la moderna investigaci\u00f3n b\u00edblica ha profundizado sobre el tema con otra perspectiva. En primer lugar se ha investigado el origen de la palabra. \u201cProfeta\u201d deriva del griego \u201cproph\u00e9t\u00e9s\u201d, que denota a uno que habla en nombre de otro. As\u00ed, la tarea del profeta del famoso santuario griego de la isla de Delphos era hablar en nombre de la sacerdotisa Pitia (la pitonisa), que era a su vez portavoz de Apolo. Pero tambi\u00e9n hab\u00eda profetas que anunciaban desgracias, como Casandra, y de hecho ninguna tradici\u00f3n jud\u00eda es inequ\u00edvocamente favorable. En las religiones de la zona que rodeaba a Israel tambi\u00e9n exist\u00edan los profetas, entendidos como intermediarios entre la persona que recib\u00eda la revelaci\u00f3n y el pueblo o entre la divinidad y el pueblo o incluso entre la divinidad y el rey. Esta debe ser, pues, la perspectiva con que hay que estudiar el profetismo del Antiguo Testamento: alguien que habla en nombre de Dios bien al pueblo o bien al Rey, interpretando un designio del Se\u00f1or, lanzando una advertencia o incluso una amenaza.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Aunque en Israel hubo muchos profetas que desempe\u00f1aron papeles importantes, quince de ellos dejaron por escrito sus mensajes. Estos quince \u201clibros\u201d son los que vienen recogidos como tales en la Biblia. Tres de esos libros son largos y doce son cortos. A los tres que escribieron m\u00e1s se les llam\u00f3 \u201cprofetas mayores\u201d (Isa\u00edas, Jerem\u00edas y Ezequiel) y a los que escribieron menos, \u201cprofetas menores\u201d. Posteriormente, cuando la Biblia hebrea se tradujo al griego en Alejandr\u00eda (la llamada \u201cBiblia de los setenta\u201d, por ser ese el n\u00famero de los que supuestamente intervinieron en traducirla), a Daniel se le incluy\u00f3 entre los profetas mayores, pasando as\u00ed a ser cuatro y no tres. La importancia de las ense\u00f1anzas transmitidas por los profetas fue creciendo, hasta el punto de que ya en el siglo II antes de Cristo se habla, como fuentes de autoridad a las que referirse, de la \u201cLey y los profetas\u201d, mientras que antes se hablaba s\u00f3lo de la Ley.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a la escritura de los libros prof\u00e9ticos, parece probable que en la mayor parte de los casos primero circularan las ense\u00f1anzas de los profetas oralmente y s\u00f3lo m\u00e1s tarde y ante determinadas circunstancias -como la desaparici\u00f3n del profeta o el exilio- se pusieran por escrito. Escritos que ser\u00edan modificados con el paso del tiempo para adecuarlos a las nuevas circunstancias.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La mayor\u00eda de los especialistas coinciden en que el primer libro escrito fue el del profeta Am\u00f3s, cuya actividad se sit\u00faa en torno al siglo VIII a.C., lo cual no significa ni mucho menos que \u00e9l fuera el primer profeta. David tuvo al menos dos profetas en su corte (Nat\u00e1n y Gad), que no dejaron libros escritos, pero que intervinieron ante el rey en nombre de Dios. Samuel mismo ejerci\u00f3 la profec\u00eda y, desde luego, fueron profetas el gran El\u00edas y su disc\u00edpulo Eliseo. Hab\u00eda incluso comunidades de profetas, asentados en santuarios religiosos o cerca de ellos, sobre todo en la zona de Betel y de Guilgal. A veces eran ridiculizados como locos, pero eran temidos, pues intervinieron con \u00e9xito en la ascensi\u00f3n y ca\u00edda de distintos reyes. De esos \u201cconventos\u201d surgieron personalidades importantes, como Samuel, El\u00edas o Eliseo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Otra caracter\u00edstica de la profec\u00eda, ya desde los primeros momentos, era la de que \u00e9sta no se llevaba a cabo s\u00f3lo con la palabra -posteriormente puesta por escrito-, sino tambi\u00e9n con los hechos, con los gestos o con la adopci\u00f3n de cierto estilo de vida. Los grandes profetas escritores tambi\u00e9n aplicar\u00e1n esta costumbre ya asentada, como har\u00e1, por ejemplo, Oseas cas\u00e1ndose con una prostituta para hacerle ver al pueblo que ellos se estaban comportando para con Dios como la prostituta para con \u00e9l: con infidelidad. Del mismo modo se comport\u00f3 Isa\u00edas, cuando se puso a caminar desnudo por Jerusal\u00e9n, para indicar que as\u00ed iban a ser llevados al destierro tras la conquista de la ciudad por los babil\u00f3nicos por no haber sido fieles al Se\u00f1or.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El apogeo de la profec\u00eda tuvo lugar en los a\u00f1os centrales del siglo VIII a.C.. En esa \u00e9poca se dieron unas circunstancias sociales que llevaron a unos hombres, inspirados por Dios, a lanzar sus gritos de protesta y de advertencia. En el Reino del Norte o Reino de Israel actuaron Am\u00f3s y Oseas. En el del Sur o de Jud\u00e1 lo hicieron Miqueas e Isa\u00edas. El pueblo estaba siendo sometido a crecientes impuestos, el Estado expropiaba las propiedades patrimoniales, se multiplicaban los trabajos forzosos y las levas militares obligatorias, todo ello en el marco de una presi\u00f3n militar agobiante procedente del norte, de Asiria. Los cuatro profetas citados, sobre todo Am\u00f3s, hicieron suya la causa de los marginados y despose\u00eddos. A la vez, se distancian deliberadamente de los grupos de profetas oficiales, pues \u00e9stos estaban muy desprestigiados y se hab\u00edan convertido en algo parecido a nuestros echadores de cartas, que por dinero dec\u00edan al que consultaba lo que quer\u00eda o\u00edr.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En general, los profetas de Israel se caracterizan por un rechazo frontal a la idolatr\u00eda en cualquiera de sus formas: religiosa, en el sentido de culto a otras deidades; socioecon\u00f3mica, en el sentido de dar prioridad absoluta al bienestar y la prosperidad material; o pol\u00edtica, al negarse a conferir validez absoluta a las formas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Notamos tambi\u00e9n su enorme insistencia en la creaci\u00f3n y mantenimiento de una sociedad justa, criticando aspectos muy concretos de la vida social de su \u00e9poca: condenan la expropiaci\u00f3n de tierra, la corrupci\u00f3n judicial, la aparici\u00f3n de una especie de capitalismo rentista, los impuestos abusivos. Sobre todo condenan la hipocres\u00eda religiosa, que se produce cuando hay pr\u00e1ctica religiosa, incluso intensa, pero no hay una vida coherente con las ense\u00f1anzas morales de esa religi\u00f3n. Am\u00f3s, Oseas, Miqueas e Isa\u00edas ser\u00e1n tremendamente duros contra ese tipo de prostituci\u00f3n de la religi\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Otros profetas posteriores a los cuatro grandes del siglo VIII a.C. citados, como Jerem\u00edas y Ezequiel estuvieron muy influidos por ellos. En cambio otros, como Nah\u00fam y Habacuc centraron su trabajo en el comentario de acontecimientos internacionales. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Babilonia y la deportaci\u00f3n a esa ciudad (587 a.C.), marcaron un cambio en la profec\u00eda, que tiende a convertirse en mensajes de esperanza para consolar a un pueblo que est\u00e1 en el exilio, sin ganas de luchar y con el riesgo de dejarse asimilar y desparecer.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque entre la instalaci\u00f3n del pueblo de Israel en la Tierra Prometida y los Profetas tuvieron lugar muchos acontecimientos e intervinieron muchos personajes -los Jueces, los Reyes- merece la pena dar un salto para fijarnos en estos grandes instrumentos de<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/los-profetas\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/673"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=673"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":674,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/673\/revisions\/674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}