{"id":675,"date":"2015-12-07T18:47:34","date_gmt":"2015-12-07T18:47:34","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=675"},"modified":"2015-12-07T18:47:34","modified_gmt":"2015-12-07T18:47:34","slug":"el-libro-del-exodo-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/el-libro-del-exodo-v\/","title":{"rendered":"El libro del \u00c9xodo (V)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Cuando todo parec\u00eda desarrollarse felizmente -el pueblo hab\u00eda sido liberado de Egipto y hab\u00eda recibido la manifestaci\u00f3n de Dios y el don de la ley moral recogido en los diez mandamientos- se produce la apostas\u00eda colectiva con el becerro de oro. Tiene lugar, a continuaci\u00f3n, la mediaci\u00f3n de Mois\u00e9s, que evita la destrucci\u00f3n del pueblo, y la renovaci\u00f3n de la alianza.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Despu\u00e9s de establecer tanto los mandamientos morales como los c\u00f3digos legales que hab\u00edan de regir la vida del nuevo pueblo de Israel -incluido el important\u00edsimo del respeto del s\u00e1bado: Ex 31, 12-18-, la vida sigui\u00f3. Las leyes estaban claras y el pueblo parec\u00eda totalmente decidido a cumplirlas. Ten\u00edan muy reciente en la memoria los maravillosos acontecimientos que les hab\u00edan otorgado la libertad sac\u00e1ndoles de Egipto. Sin embargo, el hombre, los hombres, son tan fr\u00e1giles como entusiastas, tan aventurados a jurar fidelidades eternas como dados a olvidarlas. Es en este contexto de pecado y de infidelidad donde se produce la escena del becerro de oro y la renovaci\u00f3n de la alianza (32,1-34,35).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hay distintas interpretaciones entre los biblistas sobre lo que en realidad ocurri\u00f3. Quiz\u00e1 un grupo, liderado por Aar\u00f3n, se opuso al r\u00edgido monote\u00edsmo de Mois\u00e9s, tan alejado de las pr\u00e1cticas religiosas de los pueblos de alrededor. En todo caso, el mensaje en su conjunto es positivo: la fidelidad de Yahv\u00e9 es m\u00e1s fuerte que la infidelidad del pueblo y la alianza se mantiene a pesar de que el pueblo es pecador y no se la merece.<br \/>\nEl pecado en s\u00ed -la construcci\u00f3n de un \u00eddolo que suplante a Yahv\u00e9, el Dios sin rostro, sin esculturas- es una forma de apostas\u00eda, tanto religiosa -rebeli\u00f3n contra Dios- como pol\u00edtica -rebeli\u00f3n contra Mois\u00e9s para poner en su lugar a un nuevo l\u00edder menos exigente. La apostas\u00eda va a consistir en rechazar a Yahv\u00e9 y a su enviado, Mois\u00e9s. Esta traici\u00f3n provoca la c\u00f3lera de Yahv\u00e9, que quiere destruir al pueblo y comenzar una historia nueva -semejante a la de No\u00e9- con el propio Mois\u00e9s y su descendencia. Sin embargo, \u00e9ste se opone a ello y se convierte en el defensor del pueblo que no s\u00f3lo hab\u00eda traicionado a Yahv\u00e9 sino a \u00e9l mismo. (32,7-14). Mois\u00e9s consigue el perd\u00f3n de Dios para el pueblo y eso es lo que va a dar paso a la renovaci\u00f3n de la alianza. Es curioso y significativo comprobar que la reacci\u00f3n de Yahv\u00e9 es la contraria a la esperada por los ap\u00f3statas. Estos hab\u00edan supuesto que Dios no se enfadar\u00eda, quiz\u00e1 porque le consideraban bondadoso. En cambio, Yahv\u00e9 estalla en una c\u00f3lera inmensa ante su apostas\u00eda. Puede ser una buena lecci\u00f3n para tantos de nuestros contempor\u00e1neos que creen que, hagan lo que hagan Dios lo va a tolerar todo y que, debido a su amor, jam\u00e1s va a castigar a los hombres. Afortunadamente para el pueblo, Yahv\u00e9 se deja convencer por el persuasivo Mois\u00e9s, que alega a favor de los israelitas que darles su merecido s\u00f3lo servir\u00eda para dejar en mal lugar el nombre de Yahv\u00e9, pues los otros pueblos del entorno dir\u00edan que los sac\u00f3 de Egipto para dejarlos morir en el desierto. De este modo, la intervenci\u00f3n de Mois\u00e9s -anticipo y s\u00edmbolo de la de Jes\u00fas- ense\u00f1a a Israel que su alianza con Dios, a pesar de ser hecha entre el Se\u00f1or y todo el pueblo, est\u00e1 mediatizada por determinadas grandes figuras, que van a ser esenciales para la comunicaci\u00f3n entre Dios y su pueblo. La figura de Mois\u00e9s queda muy reforzada ante los israelitas tras lo ocurrido y, con ello, la de los futuros mediadores: jueces, profetas&#8230;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Ahora bien, la apostas\u00eda de Israel, aunque no va a recibir el castigo definitivo que merec\u00eda, gracias a Mois\u00e9s, tampoco va a quedar impune. Yahv\u00e9 destruye las tablas de la ley, s\u00edmbolo de la alianza, y ordena la destrucci\u00f3n por el fuego del becerro de oro, la trituraci\u00f3n de los restos y la disoluci\u00f3n en agua que debe ser bebida por el pueblo pecador como penitencia. La lecci\u00f3n es clara: en eso ha quedado el dios falso al que ellos adoraban: en una p\u00f3cima inmunda que, despu\u00e9s de pasar por el est\u00f3mago, es arrojada en la letrina y que, a su paso por el cuerpo del hombre, s\u00f3lo deja enfermedad. Mientras que el Dios \u00fanico y verdadero produce vida -salva al pueblo de la esclavitud- el dios falso inventado por el hombre y creado por \u00e9l como un mu\u00f1eco al que manejar, conduce al individuo y al pueblo hacia la destrucci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En este relato tambi\u00e9n se nos cuenta otra cosa, que ser\u00e1 importante para el futuro de Israel: no todos los israelitas apostataron. Una tribu, la de Lev\u00ed, se neg\u00f3 a adorar al becerro de oro y respondi\u00f3 a la llamada de Mois\u00e9s, convirti\u00e9ndose en brazo ejecutor de la venganza divina (32,25-29). Esta fidelidad les ser\u00e1 recompensada otorg\u00e1ndoles a ellos el privilegio del sacerdocio de la nueva religi\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tras la purificaci\u00f3n del pueblo, se emprende de nuevo el camino hacia la tierra prometida, ahora con la ayuda de un \u00e1ngel, el cual no es un rival para Mois\u00e9s, sino una ayuda para el ya anciano l\u00edder.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En este contexto de marcha por el desierto, acampando como los beduinos en tiendas de piel de camello, aparece el relato de la \u201ctienda del encuentro\u201d, que va a ser el primer templo de Israel en el que se dar\u00e1 culto al Dios libertador, Yahv\u00e9 (33,7-11). Esta estaba en un principio en el medio del campamento, pues el Se\u00f1or gustaba de residir junto y entre su pueblo. Jes\u00fas hablar\u00e1 m\u00e1s tarde de esto, cuando afirme en Mt 18,20 que \u201cdonde dos o m\u00e1s est\u00e1n unidos en mi nombre yo estoy en medio de ellos\u201d. Dios se hace presente en el amor rec\u00edproco, en el amor perfecto. La diferencia es que, en el caso de la tienda, era Mois\u00e9s el encargado de entrar en ella para hablar con Dios, mientras el pueblo aguardaba afuera con respeto. En el caso de Jes\u00fas, \u00e9l liga su presencia divina al amor entre cualquier cristiano que lo haga en su nombre, es decir, imitando el tipo de amor que \u00e9l nos ense\u00f1\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Posteriormente, sin embargo, la tienda fue colocada fuera del campamento (33,7-10), para destacar la grandeza de Dios y la importancia del mediador, Mois\u00e9s. el cual conversaba con Dios \u201ccara a cara, como se habla entre amigos\u201d (33,11). Ser\u00e1 Jes\u00fas el que volver\u00e1 a colocar la tienda del encuentro en el seno de la comunidad, haciendo de la comunidad misma -cuando amor y unidad en ella- el lugar preferido por Dios para habitar.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El resto del libro del \u00c9xodo se dedica a narrar la manifestaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s (teofan\u00eda) (34,1-9), la renovaci\u00f3n de la alianza con la entrega de un nuevo dec\u00e1logo (34,10-26), los efectos de la teofan\u00eda (34,27-35) y lo relativo a la construcci\u00f3n de una \u201ctienda del encuentro\u201d de mayores proporciones y calidad que la primitiva (35,1-40,33). El \u00c9xodo se cierra con el relato de la presencia permanente de Yahv\u00e9 en el nuevo santuario nacional (40,34-38), instalado en Sil\u00f3. Esta presencia se hace notar por la existencia de una nube que cubr\u00eda la tienda, mientras que la gloria de Yahv\u00e9 la llenaba. Esta nube era una reedici\u00f3n de aquella otra que cubri\u00f3 la monta\u00f1a del Sina\u00ed en el desierto cuando Dios dio las primeras tablas de la ley a Mois\u00e9s.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La alianza, pues, queda asegurada por parte de Dios, aunque debe ser el pueblo el que asegure el cumplimiento de su propia parte. Dios, sin embargo, no fallar\u00e1. La tierra prometida aguarda expectante la llegada del pueblo elegido y ser\u00e1 Josu\u00e9 el encargado de introducirle en ella. Del mismo modo, Jes\u00fas ser\u00e1 el encargado de introducir al nuevo pueblo de Dios en la nueva tierra prometida, el Reino, la vida eterna.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando todo parec\u00eda desarrollarse felizmente -el pueblo hab\u00eda sido liberado de Egipto y hab\u00eda recibido la manifestaci\u00f3n de Dios y el don de la ley moral recogido en los diez mandamientos- se produce la apostas\u00eda colectiva con el becerro de<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/el-libro-del-exodo-v\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/675"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=675"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":676,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/675\/revisions\/676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}