{"id":679,"date":"2015-12-07T18:49:11","date_gmt":"2015-12-07T18:49:11","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=679"},"modified":"2015-12-07T18:49:11","modified_gmt":"2015-12-07T18:49:11","slug":"el-libro-del-exodo-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/el-libro-del-exodo-iii\/","title":{"rendered":"El libro del \u00c9xodo (III)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Despu\u00e9s de las plagas, sobre todo tras la \u00faltima de ellas, que supuso la muerte de los primog\u00e9nitos de los egipcios, el fara\u00f3n accedi\u00f3 a dejar marchar al pueblo de Israel. No tard\u00f3 en arrepentirse y envi\u00f3 a sus tropas contra los fugitivos. En ese contexto tuvo lugar el paso milagroso por el mar Rojo -el mar de los juncos-, al que sucedi\u00f3 el largo peregrinar por el desierto.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Cuando a\u00fan estaba dilucid\u00e1ndose la suerte del pueblo de Israel, mientras se llevaba a cabo la \u00faltima de las plagas, los israelitas se recog\u00edan en sus casas y se preparaban para la partida. Hab\u00edan rociado sus puertas con la sangre del cordero ofrecido en sacrificio, que les librar\u00eda del castigo del \u00e1ngel exterminador, s\u00edmbolo del castigo que merecen los pecados. Despu\u00e9s, con todo preparado como el que tiene que salir a toda prisa de viaje huyendo de la amenaza, celebraron la cena pascual, consumiendo el mismo cordero ofrecido en sacrificio. Esta cena posiblemente ten\u00eda antecedentes en las costumbres de los pastores, que llevaban a cabo algo semejante poco antes de iniciar la trashumancia, al comienzo de la primavera, en busca de nuevos pastos. La hora en que se hac\u00eda era la del crep\u00fasculo de la primea luna llena. Los israelitas unen esta tradici\u00f3n con la suya propia y por eso celebraban la cena pascual el atardecer del viernes -el s\u00e1bado ya para los jud\u00edos- m\u00e1s pr\u00f3ximo a la primera luna llena de primavera. Como en esa fecha, siglos despu\u00e9s, fue muerto Cristo, por eso el Viernes Santo es siempre el viernes m\u00e1s cercano a la primera luna llena de primavera, con independencia del d\u00eda del mes en que caiga.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Con este sacrificio del cordero y con la cena siguiente, se cumpl\u00eda la orden de Yahv\u00e9 y se consegu\u00edan los beneficios por \u00e9l prometidos: el \u00e1ngel exterminador pasar\u00eda de largo por las casas de los israelitas sin causar da\u00f1os. La palabra \u201cpascua\u201d significa precisamente \u201cpasar de largo\u201d o tambi\u00e9n \u201cpreservar, proteger, librar\u201d. Sin en la tradici\u00f3n de los pastores semin\u00f3madas, el sacrificio y la cena se hac\u00edan para implorar la protecci\u00f3n de Dios antes de salir en busca de nuevos pastos, ahora el significado se ampl\u00eda y los israelitas lo celebran sabiendo que al hacerlo Yahv\u00e9 les va a proteger y les va a conducir a otros \u201cnuevos pastos\u201d, a otra tierra, la tierra prometida, en la que podr\u00e1n vivir con paz.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tras la \u00faltima plaga, el fara\u00f3n se convence de que Dios est\u00e1 con Israel y no s\u00f3lo les deja partir sino que les insta a que se vayan para verse libres de ellos. Esta prisa es la que hace que se deban llevar el pan sin fermentar -pan \u00e1cimo-, pues no tuvieron tiempo para que la levadura pudiera hacer su trabajo. Es tambi\u00e9n este contexto de prisa, de deseo de que los que han causado tanto mal se vayan lo antes posible, lo que explica que los israelitas pudieran conseguir de los egipcios la plata, el oro y los vestidos. Se produce algo as\u00ed como un \u201cll\u00e9vate lo que quieras pero vete cuanto antes\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Despu\u00e9s de esto, comenz\u00f3 el \u00e9xodo, la peregrinaci\u00f3n por el desierto en busca de la tierra prometida. Este \u00e9xodo tuvo una primera etapa que llev\u00f3 al pueblo de Israel hasta el \u201cmar de los juncos\u201d, que posiblemente no es el mar Rojo. El junco o papiro crece en las marismas del norte del Delta y no en el golfo de Suez. Posiblemente ser\u00eda por ah\u00ed por donde se producir\u00eda la huida de Egipto. Al margen de por donde se cruz\u00f3 el mar y se entr\u00f3 en la pen\u00ednsula del Sina\u00ed, lo que est\u00e1 claro es que los israelitas experimentan durante todo el itinerario la presencia protectora de Dios. Una manifestaci\u00f3n de esa presencia es la columna de nube y fuego que les proteg\u00eda de d\u00eda y de noche.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El pueblo necesitaba esa protecci\u00f3n divina, pues el fara\u00f3n, repuesto ya de la fort\u00edsima impresi\u00f3n producida por la \u00faltima plaga -la que acab\u00f3 con los primog\u00e9nitos- se dio cuenta de que con la huida de los israelitas perd\u00eda una valiosa mano de obra. Revoc\u00f3 entonces el permiso y envi\u00f3 tras ellos al ej\u00e9rcito para hacerles volver. El fara\u00f3n estaba seguro de su fuerza y de la inevitable derrota de Israel. Los ten\u00eda atrapados con el mar a sus espaldas y sin poderlo cruzar. Con lo \u00fanico que no contaba era con la fuerza de Dios, que no estaba dispuesto a abandonar a su suerte al pueblo que \u00e9l se hab\u00eda elegido y al que hab\u00eda ayudado a liberar. Esta es, pues, la interpretaci\u00f3n que hace el \u00c9xodo de lo sucedido: Dios interviene en la historia del pueblo cuando \u00e9ste le pide ayuda y lo necesita. Pero para que Dios pueda actuar, el pueblo tiene que confiar en \u00e9l, tiene que ser capaz de vencer el miedo, de ir m\u00e1s all\u00e1 -mediante la fe- de lo que le dice su raz\u00f3n; \u00e9sta afirma que la derrota a manos del poderoso ej\u00e9rcito egipcio es inevitable; pero por encima de la raz\u00f3n est\u00e1 la fe en el poder de Dios y en la protecci\u00f3n de Dios.<br \/>\nSin embargo, no todos en Israel tienen esa fe en Dios. Por eso murmuran contra Mois\u00e9s -las murmuraciones no van a cesar en todo el relato del \u00c9xodo y se convertir\u00e1n en la pesadilla de Mois\u00e9s-. Por eso este grupo muestra su deseo de pactar con el fara\u00f3n, de rendirse y de volver a la seguridad de la esclavitud antes que afrontar la muerte por la espada o por la sed en el desierto. Mois\u00e9s rechaza esta pretensi\u00f3n y asegura al pueblo que Yahv\u00e9 va a combatir por \u00e9l \u201csin que vosotros teng\u00e1is que hacer nada\u201d (14,14).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lo que viene a continuaci\u00f3n confirma esta promesa: Mois\u00e9s levanta su bast\u00f3n, extiende su mano y divide el mar para que el pueblo pueda pasar y escapar a la persecuci\u00f3n egipcia. Pero con ello no estaba todo hecho, pues los egipcios se obstinan en seguir tras los israelitas y se introducen en el mar, que se cierra sobre ellos ante una nueva orden de Mois\u00e9s. Los cad\u00e1veres de los egipcios se convertir\u00e1n en testigos muchos pero elocuentes del poder de Dios. Todo ello sirve para que, por fin, el pueblo de Israel crea en Yahv\u00e9 y tambi\u00e9n en Mois\u00e9s como intermediario entre Dios y el pueblo. Ser\u00e1 la obediencia a este intermediario la que garantice al pueblo la protecci\u00f3n de Dios, pues Yahv\u00e9 va a hablar al pueblo s\u00f3lo a trav\u00e9s de \u00e9l y ser\u00e1 mediante Mois\u00e9s como el pueblo sabr\u00e1 cu\u00e1l es la voluntad de Dios sobre \u00e9l.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>Con todo lo ocurrido -las plagas de Egipto, especialmente la \u00faltima; el permiso para salir llev\u00e1ndose sus bienes y su ganado; la protecci\u00f3n de Dios mediante la columna de fuego y la nube; el paso milagroso por el \u201cmar de los juncos\u201d y el exterminio del ej\u00e9rcito perseguidor- Israel ten\u00eda m\u00e1s que de sobra motivos para creer en la protecci\u00f3n de Dios y en la mediaci\u00f3n de Mois\u00e9s. Pero no fue as\u00ed. El \u00c9xodo narra, a continuaci\u00f3n, la reanudaci\u00f3n de las murmuraciones en cuanto surgen los problemas. Estos no tardan en aparecer: a los tres d\u00edas de peregrinaci\u00f3n por el desierto llegan a Mar\u00e1 y all\u00ed encuentran agua, pero no es potable debido a su amargor. La gente se queja contra Yahv\u00e9 y contra Mois\u00e9s y \u00e9ste pide al Se\u00f1or que intervenga de nuevo, a lo cual Dios accede y dulcifica el agua haci\u00e9ndola bebible. El \u00c9xodo presenta este acontecimiento como una prueba impuesta por Dios para ver la reacci\u00f3n del pueblo ante la primera dificultad; el resultado es nefasto: el pueblo se queja y critica, en lugar de aceptar el misterio que lleva impl\u00edcita la prueba y suplicar la ayuda divina. Nuevas pruebas se van a suceder, con un esquema muy parecido: protestas del pueblo y cr\u00edticas a Yahv\u00e9 y a Mois\u00e9s. \u00c9ste sigue haciendo de intermediario y Dios act\u00faa ante sus s\u00faplicas, ofreciendo lo que en cada momento se necesita: las codornices, el man\u00e1 o el agua. Pero el pueblo se muestra siempre como un ingrato de dura cerviz.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de las plagas, sobre todo tras la \u00faltima de ellas, que supuso la muerte de los primog\u00e9nitos de los egipcios, el fara\u00f3n accedi\u00f3 a dejar marchar al pueblo de Israel. 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