{"id":685,"date":"2015-12-07T18:53:10","date_gmt":"2015-12-07T18:53:10","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=685"},"modified":"2015-12-07T18:53:10","modified_gmt":"2015-12-07T18:53:10","slug":"el-libro-del-genesis-viii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/el-libro-del-genesis-viii\/","title":{"rendered":"El libro del G\u00e9nesis (VIII)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Tras narrar la historia de Abraham, el G\u00e9nesis nos cuenta la de los siguientes patriarcas, Isaac, Jacob y Jos\u00e9, con las cuales concluye para dar pas\u00f3 al siguiente libro del Pentateuco, el del \u00c9xodo. Con Jacob aparecen las doce tribus de Israel y con Jos\u00e9 se nos est\u00e1 introduciendo ya en el misterio de Cristo, pues \u00e9l es un anuncio de \u00e9ste, en cuanto que salv\u00f3 a sus hermanos.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Tras Abraham e Isaac, que ya vimos en la lecci\u00f3n anterior, el siguiente bloque de narraciones del G\u00e9nesis se centra en Jacob (Gen 25, 19-36, 43). \u00c9ste, a pesar de ser el hijo m\u00e1s peque\u00f1o de Isaac se va a convertir en el heredero de la promesa hecha a Abraham, mediante una serie de circunstancias que ponen de manifiesto c\u00f3mo Dios dirige los acontecimientos de la historia. Mientras que Esa\u00fa es cazador y rudo, Jacob -cuyo nombre significa \u201cel Se\u00f1or protege\u201d- es pastor, listo y ambicioso. El primero es impetuoso, insensato y despreocupado por el futuro, mientras que el segundo es trabajador y prudente. La despreocupada venta de la primogenitura que Esa\u00fa hace por un plato de lentejas, justifica el derecho de Jacob a escamotearle la herencia a su hermano. Herencia ligada a la bendici\u00f3n paterna, que va a obtener con la colaboraci\u00f3n de su madre y por medio de un enga\u00f1o hecho a su padre ciego y moribundo (Gen 27, 1-45).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Es muy importante la visi\u00f3n que Jacob tuvo en Betel (Gen 28, 1-22). Era una escalera o una escalinata, como las de los zigurats de Babilonia, con las que se sub\u00eda a lo alto del templo para poder comunicarse con Dios. Esa escalera es un s\u00edmbolo de lo que deber\u00e1 ser Jacob y su descendencia, un camino de comunicaci\u00f3n con el Alt\u00edsimo, que parte de Betel (que significa casa de Dios) y que termina en el cielo.<br \/>\nOtro elemento importante en la vida de Jacob es su matrimonio con Raquel, de la que se enamora, pero a la que no puede desposar enseguida por ser enga\u00f1ado por Lab\u00e1n, su suegro, que consigue que se case primero con la hija mayor, L\u00eda. De estas uniones nacer\u00e1n once hijos y una hija (el hijo duod\u00e9cimo, Benjam\u00edn, nacer\u00e1 m\u00e1s tarde). Estos hijos nacen de las dos hermanas y de sus dos sirvientas, que compiten por dar hijos a Jacob. Sin embargo, Jos\u00e9 ser\u00e1 hijo de Raquel, la preferida, lo mismo que el \u00faltimo, Benjam\u00edn.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cuando por fin Jacob logra abandonar a su suegro y regresar a Cana\u00e1n -tras nuevas peripecias-, el Se\u00f1or le va a dar otro nombre, como hab\u00eda hecho con Abraham. Ahora se llamar\u00e1 Israel y habr\u00e1 llegado la hora de que se cumpla la segunda parte d ela promesa hecha a su abuelo, con la posesi\u00f3n de la tierra, que dejar\u00e1 de llamarse Canan\u00e1n para tomar el nuevo nombre de Jacob: Israel.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El \u00faltimo gran personaje es Jos\u00e9, und\u00e9cimo hijo de Jacob y biznieto de Abraham. Los cap\u00edtulos del G\u00e9nesis que narran su historia (37, 1-50, 26) tienen un estilo literario y un contenido muy distintos a los anteriores. Apenas incluyen historias previas que hab\u00edan circulado oralmente. por el contrario, es una historia continua, en la que cada episodio da pie al siguiente. Tiene una trama que comienza con los sue\u00f1os de Jos\u00e9 y realiza sus consecuencias llenas de suspense hasta que todos los sue\u00f1os se convierten en realidad. Sirve de v\u00ednculo entre la historia de los antepasados y el por qu\u00e9 el pueblo se encuentra sometido a servidumbre en Egipto cuando se abre el libro del \u00c9xodo. Su mensaje teol\u00f3gico es continuaci\u00f3n del que ha servido de gu\u00eda a la historia de los tres patriarcas anteriores: Yahv\u00e9 protege al que conf\u00eda en \u00c9l, aunque sus caminos sean muchas veces misteriosos, porque \u00c9l es quien controla providencialmente los acontecimientos del mundo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La nueva historia comienza con un grave pecado: la traici\u00f3n de los hermanos de Jos\u00e9, los cuales est\u00e1n envidiosos de los sue\u00f1os de \u00e9ste, seg\u00fan los cuales llegar\u00eda a ser m\u00e1s importante que ellos. Esta pretensi\u00f3n por parte del hermano menor, es considerada por los hermanos motivo suficiente para deshacerse de \u00e9l. Aunque tampoco hay que olvidar la envidia que sienten al comprobar que su padre le prefiere a ellos. S\u00f3lo salva la vida gracias a la mediaci\u00f3n de dos de los hermanos, Rub\u00e9n y Jud\u00e1, aunque su destino no es nada feliz pues es vendido como esclavo y termina a manos de Putifar, alto funcionario de la corte del fara\u00f3n. Sin embargo, Dios no abandon\u00f3 a Jos\u00e9 y, en la esclavitud, empez\u00f3 a gestarse su fortuna. Una fortuna que a\u00fan estaba lejos, pues la mujer de Putifar se enamor\u00f3 de \u00e9l e intent\u00f3 seducirlo, a lo cual Jos\u00e9 se neg\u00f3 pues hubiera sido cometer adulterio e ir contra la ley, adem\u00e1s de llevar a cabo un acto de deslealtad contra su amo. Pero la mujer no lo ve as\u00ed y. despechada, le acusa a su marido de haber intentado seducirla. Sin embargo, incluso en ese momento Dios est\u00e1 con \u00e9l y Putifar le da una condena de c\u00e1rcel y no de muerte. En la c\u00e1rcel el plan de Dios sigue actuando. Su habilidad para interpretar sue\u00f1os le llevan a la presencia del fara\u00f3n y Jos\u00e9 interpreta correctamente el que anuncia la llegada de siete a\u00f1os buenos y siete a\u00f1os malos. Aconseja al rey que se prepare para los malos construyendo graneros donde almacenar los excedentes de los buenos. El fara\u00f3n queda tan impresionado que conf\u00eda a Jos\u00e9 el cumplimiento del sue\u00f1o, con lo cual es elevado a uno de los m\u00e1s altos cargos de la administraci\u00f3n egipcia, posiblemente el de primer ministro. Cuando llegan los a\u00f1os de sequ\u00eda, el hambre afecta a toda la zona y no s\u00f3lo a Egipto. Los hermanos de Jos\u00e9 se ven forzados a ir a ese pa\u00eds en busca de comida. As\u00ed se encuentran con Jos\u00e9 sin saber que es su hermano, pues ahora es el primer ministro. \u00c9ste los reconoce y decide ponerlos a prueba, qued\u00e1ndose con un reh\u00e9n (Sime\u00f3n) y exigi\u00e9ndoles que regresen con el hermano peque\u00f1o, Benjam\u00edn. El padre, Jacob, se niega a que cumplan la promesa, pues teme perder a su hijo m\u00e1s peque\u00f1o, hermano de madre de la querida Raquel del ya desaparecido Jos\u00e9. Jud\u00e1 interviene para convencer al anciano y al final todos vuelven a Egipto All\u00ed Jos\u00e9 les pone de nuevo a prueba, para ver si ser\u00edan capaces de hacer con Benjam\u00edn lo que hicieron con \u00e9l, pero la actitud de Jud\u00e1 defendiendo a su hermano a\u00fan a costa de su libertad, le convencen de que est\u00e1n sinceramente arrepentidos. Esto permite a Jos\u00e9 reconciliarse con ellos e incluso invitar a su padre para que se instale con toda la familia en el pr\u00f3spero Egipto. All\u00ed acude Jacob, pero exige a Jos\u00e9 que a su muerte deber\u00e1 enterrar su cad\u00e1ver en Cana\u00e1n, pues aquella y no Egipto es la tierra prometida. Tambi\u00e9n le exige que sus dos hijos, Efra\u00edm y Manas\u00e9s, se instalen en Cana\u00e1n, en lo que despu\u00e9s ser\u00e1 el Reino del Norte.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>De esta forma termina el libro del G\u00e9nesis, dejando ya preparado el siguiente, el \u00c9xodo. La importancia teol\u00f3gica de este libro es extraordinaria. En \u00e9l se nos ense\u00f1a la doctrina de la creaci\u00f3n del mundo por parte de un Dios \u00fanico y omnipotente. Tambi\u00e9n se nos ense\u00f1a la doctrina del pecado original, como fuente de todo el mal y el dolor que aquejan a los hombres. Pero el Dios creador no es un Dios que actu\u00f3 una vez, sino que sigue actuando y se empe\u00f1a en reparar las consecuencias del pecado del hombre. Esta actuaci\u00f3n se manifiesta especialmente en la llamada a Abraham y en la promesa hecha a \u00e9l y a su descendencia. Con el pueblo de Israel Dios se crea un pueblo especialmente suyo, en el cual aparecer\u00e1 la semilla de la liberaci\u00f3n definitiva y de la derrota tambi\u00e9n definitiva del pecado: el Mes\u00edas, Jesucristo.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras narrar la historia de Abraham, el G\u00e9nesis nos cuenta la de los siguientes patriarcas, Isaac, Jacob y Jos\u00e9, con las cuales concluye para dar pas\u00f3 al siguiente libro del Pentateuco, el del \u00c9xodo. 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