{"id":703,"date":"2015-12-07T19:02:07","date_gmt":"2015-12-07T19:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=703"},"modified":"2015-12-07T19:02:07","modified_gmt":"2015-12-07T19:02:07","slug":"analisis-de-los-textos-biblicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/analisis-de-los-textos-biblicos\/","title":{"rendered":"An\u00e1lisis de los textos b\u00edblicos"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>La palabra \u201ctexto\u201d deriva del participio del verbo latino \u201ctexere\u201d, cuyo significado b\u00e1sico es \u201ctejer\u201d. Un texto es un tejido de palabras, frases, significados, relaciones, que intentan comunicar una informaci\u00f3n o un estado de \u00e1nimo. Esto vale tambi\u00e9n para los textos de la Biblia. La ex\u00e9gesis o interpretaci\u00f3n de la escritura ha elaborado unos m\u00e9todos para el estudio de los textos b\u00edblicos.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>La interpretaci\u00f3n de los textos b\u00edblicos es un proceso muy complejo que s\u00f3lo puede ser afrontado con rigor cient\u00edfico por especialistas. Primero hay que estudiar la estructura del mismo y su historia. Luego hay que ir delimitando las \u201cper\u00edcopas\u201d (se designa con este nombre una parte del texto que tenga cierta autonom\u00eda y sentido en s\u00ed misma). Despu\u00e9s hay que fijarse en el contexto y en la articulaci\u00f3n del propio texto. Tambi\u00e9n es necesario fijarse en las traducciones, en el an\u00e1lisis morfol\u00f3gico-sint\u00e1ctico, as\u00ed como en el estudio del vocabulario empleado, sin olvidar los an\u00e1lisis sem\u00e1nticos, semi\u00f3ticos, discursivos y narrativos. Toda esta complicada operaci\u00f3n est\u00e1 dirigida a averiguar no s\u00f3lo la originalidad del texto y lo que quer\u00eda decir el autor, sino tambi\u00e9n lo que puede ense\u00f1arnos a nosotros ahora. De ah\u00ed que, con raz\u00f3n, ya San Pedro dijera en su carta que la Biblia no ha sido escrita para la interpretaci\u00f3n privada, no porque no pueda darse esa interpretaci\u00f3n para uso personal, sino por el riesgo que se corre de que las lecturas personales de la Palabra de Dios sean elevadas a categor\u00eda de dogma por cada uno, sin una base cient\u00edfica para hacerlo y s\u00f3lo por el hecho de que es lo que a uno mismo la parece.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed se puede, desde luego, con algo de estudio y con humildad, intentar una aproximaci\u00f3n al contenido de la Sagrada Escritura, mediante lo que se llama \u201ccr\u00edtica literaria\u201d. \u00c9sta naci\u00f3 en el siglo XVII y estudia los textos tratando de descubrir algunas particularidades de su historia, en especial si se han usado algunas fuentes para su confecci\u00f3n, se ha intervenido un autor o varios, qui\u00e9nes son \u00e9stos, o en qu\u00e9 tiempo fue compuesto el texto. En los trabajos cient\u00edficos actuales es f\u00e1cil averiguar las fuentes de que el autor se sirve, porque es el mismo autor el que suele citarlas. Pero esto no se hac\u00eda en la \u00e9poca en que se escribi\u00f3 la Biblia. Y de averiguar eso, entre otras cosas, se encarga la cr\u00edtica literaria.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo que se refiere al Antiguo Testamento, encontramos que el libro de los Proverbios usa como fuente en alguna de sus partes pasajes de una obra egipcia conocida como \u201cSabidur\u00eda de Amenemope\u201d; la cr\u00edtica literaria debe estudiar hasta qu\u00e9 punto depende de ella. Encontramos tambi\u00e9n una doble redacci\u00f3n del Dec\u00e1logo en Ex 20, 1-17 y Dt 5, 6-21; la cr\u00edtica literaria ha de preguntarse cu\u00e1l es anterior, si dependen una de otra o ambas de un modelo previo. En Is 6, 1 se pone la actividad del profeta en tiempos del rey Oz\u00edas (s. VIII a.C.), mientras que en Is 44, 28 se nombra a Ciro, rey de Persia (s. VI a.C.); la cr\u00edtica literaria debe investigar a qu\u00e9 \u00e9poca y autor pertenece cada pasaje y c\u00f3mo han llegado ambos a formar parte del mismo libro de Isa\u00edas. El relato de la creaci\u00f3n de Gn 1-2, 4a es seguido por un nuevo relato de la creaci\u00f3n diferente (Gn 2, 4bss), es funci\u00f3n de la cr\u00edtica literaria situar cada relato en su contexto hist\u00f3rico aproximado, estudiando las ideas reflejadas en cada uno, sus expresiones literarias, vocabulario, etc.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el Nuevo Testamento, l cr\u00edtica literaria ha estudiado sobre todo las fuentes de los evangelios sin\u00f3pticos, desarrollando varias teor\u00edas; para ello se ha fijado en las repeticiones, supresiones y a\u00f1adidos de los textos. Gracias a esto, se puede afirmar, siempre con prudencia, que Lucas y Mateo usan el evangelio de Marcos como referencia y que probablemente tambi\u00e9n utilizan otra fuente escrita que hoy ha desaparecido y que los t\u00e9cnicos denominan \u201cfuente Q\u201d (del alem\u00e1n Quelle, fuente).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una vez que la cr\u00edtica literaria nos ha ayudado a describir la historia de un texto escrito y nos ha permitido delimitar fuentes primeras y a\u00f1adidos posteriores, es el momento del an\u00e1lisis cr\u00edtico de los g\u00e9neros literarios, lo cual es muy importante para entender el significado, pues no es lo mismo que un texto sea una par\u00e1bola, por ejemplo, que la narraci\u00f3n de un hecho hist\u00f3rico. El an\u00e1lisis de los g\u00e9neros literarios se llama tambi\u00e9n historia de las formas literarias y nos va a permitir dar un paso m\u00e1s, situando un determinado g\u00e9nero en su \u201csituaci\u00f3n vital\u201d (en alem\u00e1n \u201csitz im leben\u201d). Pongamos un ejemplo de la vida ordinaria para entender lo que es un g\u00e9nero literario: no es lo mismo escribir una cr\u00f3nica deportiva que una homil\u00eda. Son g\u00e9neros bien distintos. Cada uno tiene un tema peculiar, una estructura o forma interna (la cr\u00f3nica har\u00e1 el relato del partido, dir\u00e1 las alineaciones de los equipos, se\u00f1alar\u00e1 los jugadores m\u00e1s destacados, y todo con un lenguaje propio; la homil\u00eda tratar\u00e1 de explicar el texto b\u00edblico, referirlo a la vida de los oyentes, exhortar al mantenimiento de la fe o a vivir seg\u00fan el modelo presentado). Habr\u00e1, incluso, en cada caso un repertorio de procedimientos frecuentes (la cr\u00f3nica deportiva hablar\u00e1 de jugadores, de jugadas, de pases, de goles y utilizar\u00e1 la alabanza o el vituperio con abundancia; la homil\u00eda empezar\u00e1 con un \u201cqueridos hermanos\u201d, tratar\u00e1 de ser cercana al oyente, har\u00e1 referencia a los textos b\u00edblicos y a los problemas de la comunidad). En cuanto a la situaci\u00f3n vital de la cr\u00f3nica, ser\u00e1 el peri\u00f3dico o la emisora de radio, que quiere comunicar a sus lectores u oyentes las incidencias del juego, sean \u00e9stos seguidores de uno u otro equipo; en la homil\u00eda, la situaci\u00f3n vital ser\u00e1 la celebraci\u00f3n lit\u00fargica\u00a0y, dentro de \u00e9sta, las caracter\u00edsticas de la misma, pues no es igual una celebraci\u00f3n de eucarist\u00eda diaria que una dominical, un funeral que una boda, una predicaci\u00f3n en un ambiente social de un tipo que de otro.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>Todos estos factores definen un g\u00e9nero literario espec\u00edfico y ninguno confundir\u00e1 una cr\u00f3nica deportiva con una homil\u00eda, pues conocemos las \u201creglas del juego\u201d. En la Biblia, que es literatura, encontraremos tambi\u00e9n g\u00e9neros literarios. El problema es que nos son normalmente desconocidos, pues ya no est\u00e1n en uso. De ah\u00ed que necesitemos una serie de procedimientos para detectarlas. Una vez conocidas, ellas nos dan el \u201ctono\u201d del texto, tan importante para saber interpretarlo y conocer su sentido y significaci\u00f3n. Adem\u00e1s nos pueden dar un cierto conocimiento sobre las circunstancias hist\u00f3ricas y sociales en que se escribe ese texto. Por ejemplo, ser\u00eda una cat\u00e1strofe interpretar el relato de la resurrecci\u00f3n de Cristo como si fuera una par\u00e1bola, puesto que est\u00e1 narrando un hecho hist\u00f3rico; en cambio, cuando leemos la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo no debemos pensar que en realidad hubo un padre y dos hermanos que se comportaron as\u00ed al pie de la letra, sino que tenemos que sacar las conclusiones del relato sabiendo que es un ejemplo que estaba poniendo Jes\u00fas a sus oyentes, al margen de la historicidad concreta de todos sus pormenores. Lo mismo podemos decir con respecto a otros g\u00e9neros literarios f\u00e1ciles de identificar, como la profec\u00eda, los salmos o los textos de car\u00e1cter apocal\u00edptico.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra \u201ctexto\u201d deriva del participio del verbo latino \u201ctexere\u201d, cuyo significado b\u00e1sico es \u201ctejer\u201d. Un texto es un tejido de palabras, frases, significados, relaciones, que intentan comunicar una informaci\u00f3n o un estado de \u00e1nimo. 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