{"id":715,"date":"2015-12-07T19:06:38","date_gmt":"2015-12-07T19:06:38","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=715"},"modified":"2015-12-07T19:06:38","modified_gmt":"2015-12-07T19:06:38","slug":"la-verdad-de-la-biblia-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/la-verdad-de-la-biblia-i\/","title":{"rendered":"La verdad de la Biblia (I)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>El tema de la verdad contenida en la Biblia ha tenido una singular importancia en la historia del cristianismo por la particular sensibilidad que posee el \u00e1rea cultural influida por la mentalidad griega. Por esto puede decirse que, desde los or\u00edgenes del cristianismo, en la cultura occidental la cuesti\u00f3n b\u00edblica por excelencia ha sido la verdad de la Escritura.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>A la hora de afrontar la cuesti\u00f3n de la verdad que contiene la Biblia hay que partir de un an\u00e1lisis del concepto mismo de verdad. Hay diversos modelos de verdad. En Grecia, la verdad era la realidad oculta, permanente y fija que daba raz\u00f3n de todos los cambios; lo contrario era la ilusi\u00f3n, el enga\u00f1o; La verdad de las cosas se esconde tras las apariencias que enga\u00f1an los sentidos. Esa verdad no es otra cosa que el ser verdadero, la esencia o la naturaleza. La filosof\u00eda era la actividad que la descubr\u00eda. El modelo de verdad era la realidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para los hebreos era diferente. Ellos se situaban ante la realidad partiendo no de su existencia individual sino de su existencia en el seno de una comunidad tribal. Por eso la verdad era, ante todo, la fidelidad a los dem\u00e1s, el mantenimiento de la palabra dada y, en general, todo aquello que da cohesi\u00f3n a la vida tribal. Por eso el concepto de verdad se confunde con el de fidelidad, con el de firmeza.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el modelo griego, la realidad verdadera era la naturaleza en su totalidad, fija e inalterable. Y esa inmutabilidad era lo divino que exist\u00eda en la naturaleza. Para el jud\u00edo, la consistencia de todas las fidelidades era un ser personal (Dios) y no la naturaleza. De ah\u00ed que para el hebreo la verdad primordial sea Yahv\u00e9 quien, con su fidelidad perpetua, garantiza y fundamenta todas las dem\u00e1s fidelidades. La verdad hebrea es religiosa y como su religi\u00f3n es fundamentalmente hist\u00f3rica, su verdad se realiza en los acontecimientos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La mentalidad cristiana, manteni\u00e9ndose dentro del marco hebreo, introduce elementos nuevos. El primero de ellos es que la manifestaci\u00f3n, justificaci\u00f3n y ratificaci\u00f3n de la verdad ya ha tenido lugar en Cristo. En \u00c9l la verdad se ha manifestado plenamente. Cristo es la verdad, como \u00e9l mismo afirm\u00f3. La verdad, adem\u00e1s, nos hace libres porque es Cristo quien nos hace libres.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La contestaci\u00f3n primera y m\u00e1s radical contra la verdad cristiana procedi\u00f3 del juda\u00edsmo. Para la sinagoga, el cristianismo es un sistema err\u00f3neo, porque Jes\u00fas era un falso mes\u00edas. Los Padres de la Iglesia, los primeros grandes te\u00f3logos cat\u00f3licos, van a reaccionar contra esta acusaci\u00f3n demostrando, por un lado, la coherencia de la pretensi\u00f3n cristiana con lo anunciado en el Antiguo Testamento y, por otro, defendiendo a la vez el valor del Antiguo Testamento como manifestaci\u00f3n divina frente a los que quer\u00edan suprimirlo y quedarse s\u00f3lo con el Nuevo (gn\u00f3sticos).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero el concepto cristiano de verdad tambi\u00e9n sufri\u00f3 los ataques del mundo pagano helen\u00edstico. Cuando el cristianismo surge, el helenismo estaba atravesando una crisis; habiendo buscado la verdad del hombre como una parte de la naturaleza, se ve\u00eda arrojado a un amargo escepticismo. El mensaje cristiano, que pon\u00eda la verdad en el hombre, suscit\u00f3 un renacer filos\u00f3fico de gran envergadura. Los fil\u00f3sofos cristianos llevaron a cabo una s\u00edntesis creativa entre la verdad cristiana y la verdad griega; en principio no dudaron en aceptar que la verdad b\u00edblica no pod\u00eda estar en contradicci\u00f3n con la mentalidad griega, para la cual la verdad era sencillamente la realidad natural e hist\u00f3rica. De esta manera, se pas\u00f3 a comprender la verdad b\u00edblica al modo griego.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la pugna contra los fil\u00f3sofos paganos que atacaban la verdad contenida en el cristianismo \u2013sobre todo Celso y Porfirio-, los apologistas cristianos elaboraron la llamada \u201cdemostratio christiana\u201d, que luego dar\u00eda paso a la Teolog\u00eda fundamental. Como los ataques iban dirigidos a demostrar que en la Biblia no estaba contenida toda la verdad, la defensa se convirti\u00f3 en la demostraci\u00f3n de que en la Biblia estaba excluido todo error. Esto, a la larga, llev\u00f3 a situaciones de tr\u00e1gica gravedad, como las pol\u00e9micas con Galileo o con Darwin, debidas precisamente a estar interpretando la verdad b\u00edblica seg\u00fan el concepto de verdad griego, en lugar de interpretarlo seg\u00fan el concepto de verdad hebreo, que es con el que fue escrita la Biblia. La interpretaci\u00f3n de la Biblia como si fuera un libro de historia o de ciencias f\u00edsicas \u2013cosa que nunca fue- trajo consigo una crisis de gran envergadura en los siglos XIX y XX.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el siglo VI, San Agust\u00edn tuvo que enfrentarse con problemas parecidos. Su m\u00e9rito consisti\u00f3 en insistir en que la verdad b\u00edblica era de orden formalmente religioso. Fue \u00e9l quien declar\u00f3 que el Se\u00f1or pretend\u00eda, mediante la ense\u00f1anza b\u00edblica, \u201cno hacer cient\u00edficos sino cristianos\u201d. En ning\u00fan momento San Agust\u00edn identific\u00f3 la verdad b\u00edblica con el concepto de una universal verdad griega que excluya todo error de ciencia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras el triunfo del cristianismo, el emperador Justiniano proscribi\u00f3 las obras de Celso y Porfirio. La Biblia fue entonces considerada como el libro por excelencia de todas las verdades: hist\u00f3ricas, cient\u00edficas, filos\u00f3ficas, religiosas y escatol\u00f3gicas. Con la Escol\u00e1stica medieval se volvi\u00f3 a la Biblia como fuente del saber teol\u00f3gico, pero a la vez se aplicaba a la verdad b\u00edblica el discurso racional que se hab\u00eda prendido de Arist\u00f3teles. De ah\u00ed se dedujo que todas las proposiciones b\u00edblicas contienen verdades del mismo rigor, tanto si se refieren a ciencias naturales, a historia, a religi\u00f3n o a filosof\u00eda. As\u00ed se lleg\u00f3 poco a poco a la tesis de una indiferenciada exclusi\u00f3n de error en la Escritura.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta situaci\u00f3n se empez\u00f3 a resquebrajar a partir del siglo XVII, con el advenimiento de la ciencia emp\u00edrica. Por ejemplo, la observaci\u00f3n astron\u00f3mica fue descubriendo unas leyes que no estaban en conformidad con los enunciados de la Biblia. El punto culminante del conflicto lo se\u00f1al\u00f3 la condenaci\u00f3n de la teor\u00eda de la traslaci\u00f3n de la tierra en torno al sol sostenida por Galileo. Posteriormente surgieron conflictos m\u00e1s peligrosos. En el siglo XIX apareci\u00f3 la historia como ciencia, que buscaba una vinculaci\u00f3n rigurosa entre el documento y la verdad hist\u00f3rica. Se sometieron a la cr\u00edtica los enunciados b\u00edblicos de tipo hist\u00f3rico y la crisis no tard\u00f3 en aparecer.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>El te\u00f3logo alem\u00e1n Rohling crey\u00f3 haber encontrado la soluci\u00f3n al afirmar que la Biblia contiene verdad \u00fanicamente en lo tocante a las cuestiones doctrinales de dogma y moral, que son por otro lado los temas sobre los cuales se puede aplicar la infalibilidad pontificia. El cardenal Newman se apunt\u00f3, matizadamente, a esta idea al excluir de la verdad las cosas sin importancia afirmadas de paso por los autores sagrados. Ante estas opiniones intervino Le\u00f3n XIII con la enc\u00edclica \u201cProvidentissimus Deus\u201d (1893), dejando claro que el sujeto de la verdad b\u00edblica no son todos los enunciados de la Escritura, sino su intenci\u00f3n de ense\u00f1ar doctrinas conducentes a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tema de la verdad contenida en la Biblia ha tenido una singular importancia en la historia del cristianismo por la particular sensibilidad que posee el \u00e1rea cultural influida por la mentalidad griega. Por esto puede decirse que, desde los<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/la-verdad-de-la-biblia-i\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/715"}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=715"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":716,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/715\/revisions\/716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}