{"id":717,"date":"2015-12-07T19:07:24","date_gmt":"2015-12-07T19:07:24","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=717"},"modified":"2015-12-07T19:07:24","modified_gmt":"2015-12-07T19:07:24","slug":"interpretacion-biblica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/interpretacion-biblica\/","title":{"rendered":"Interpretaci\u00f3n b\u00edblica"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>\u00bfCu\u00e1les deben ser los criterios a seguir para interpretar la Biblia? La hermen\u00e9utica, o la labor exeg\u00e9tica, necesita unos criterios t\u00e9cnicos, pero tambi\u00e9n debe atender a otros espirituales. Los t\u00e9cnicos vienen dados por las ciencias ling\u00fc\u00edsticas y los espirituales por el hecho de que la Biblia es la \u201cPalabra de Dios\u201d suscitada por el Esp\u00edritu y le\u00edda siempre a la luz de ese Esp\u00edritu.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Al acercarse a la Biblia para entenderla e interpretarla, hay que tener en cuenta una serie de principios, si se quiere efectuar dicha interpretaci\u00f3n dentro de los planteamientos cat\u00f3licos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.- El punto de partida tiene que estar en la aceptaci\u00f3n de la Biblia como palabra humana y a la vez como Palabra de Dios. Se trata de un libro humana \u2013en el sentido de que ha sido escrito por hombres- a trav\u00e9s del cual Dios nos ha comunicado su Palabra y que se ha convertido por eso en aut\u00e9ntica Palabra de Dios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.- Tomar en serio la naturaleza humano-divina de la Escritura, derivada del hecho dogm\u00e1tico de su inspiraci\u00f3n divina, lleva consigo tomar en serio la humanidad de la Escritura.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.- Para llevar esto a cabo es preciso, como indica la Constituci\u00f3n Dei Verbum, investigar cu\u00e1l era la intenci\u00f3n del autor o autores humanos de la Biblia. Pero no basta con esto; siempre seg\u00fan la Constituci\u00f3n Deui Verbum, hay que estudiar adem\u00e1s lo que Dios quer\u00eda dar a conocer con las palabras de ellos. En definitiva, para conocer lo que Dios quiere decir y dice en la Sagrada Escritura, es necesario conocer tanto los condicionamientos e intenci\u00f3n de su autor o autores humanos, como los de su lenguaje, que no siempre dependen de la intenci\u00f3n de los autores humanos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.- Un texto decisivo en la Constituci\u00f3n Dei Verbum del Vaticano II, el 12bc, dice lo siguiente: \u201cPara descubrir la intenci\u00f3n del autor hay que tener en cuenta entre otras cosas los g\u00e9neros literarios. Pues la verdad se presenta y se enuncia de modo diverso en obras de diversa \u00edndole hist\u00f3rica, en libros prof\u00e9ticos o po\u00e9ticos, o en otros g\u00e9neros literarios. El int\u00e9rprete indagar\u00e1 lo que el autor sagrado intenta decir y dice, seg\u00fan su tiempo y cultura, por medio de los g\u00e9neros literarios propios de su \u00e9poca. Para comprender exactamente lo que el autor quiere afirmar en sus escritos, hay que tener muy en cuenta los modos de pensar , de expresarse, de narrar que se usaban en tiempos del escritor, y tambi\u00e9n las expresiones de que entonces se val\u00edan en la conversaci\u00f3n ordinaria\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con esta afirmaci\u00f3n el Concilio Vaticano II no hab\u00eda hecho otra cosa m\u00e1s que actualizar las palabras de P\u00edo XII en la \u201cDivino afflante Spiritu\u201d, seg\u00fan las cuales \u201cEs absolutamente necesario que el int\u00e9rprete se traslade a aquellos remotos siglos de Oriente, para que, ayudado convenientemente con los recursos de la historia, arqueolog\u00eda, etnolog\u00eda y otras disciplinas, discierna y vea con distinci\u00f3n qu\u00e9 g\u00e9neros literarios, como dicen, quisieron emplear y de hecho emplearon los escritores de aquella antigua edad\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Junto al estudio de los g\u00e9neros literarios en que est\u00e1 escrita la Biblia, para poder entenderla e interpretarla correctamente, est\u00e1 el uso de los m\u00e9todos hist\u00f3rico-cr\u00edticos, aceptados tambi\u00e9n por el Magisterio de la Iglesia. Uno de estos m\u00e9todos es el de la Historia de las Formas, otros es el del An\u00e1lisis de las tradiciones y otro es el de la Historia de la redacci\u00f3n. Pero el Magisterio de la Iglesia, junto a la aceptaci\u00f3n de estos m\u00e9todos, advierte al estudioso de la Biblia de que no caiga en uno de los errores en que incurrieron los exegetas racionalistas del siglo XIX, el de no reconocer la existencia de lo sobrenatural y negar la intervenci\u00f3n personal de Dios en el mundo, as\u00ed como rechazar el valor de la autoridad apost\u00f3lica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.- El Esp\u00edritu de Dios, que actu\u00f3 en las etapas del Antiguo y del Nuevo Testamento, que dio a conocer al pueblo del Israel la revelaci\u00f3n de Dios mediante hechos y palabras, bajo cuya acci\u00f3n \u00e9sta se puso por escrito y fue reconocida como Escritura inspirada y normativa, es el mismo Esp\u00edritu que hace posible la encarnaci\u00f3n del Verbo de Dios, el mismo que Jesucristo deja a su Iglesia para que reconozca en su palabra y en sus obras la plenitud de la revelaci\u00f3n de Dios, el mismo bajo cuya acci\u00f3n estos hechos y palabras se ponen por escrito, el mismo que lleva a la Iglesia a reconocer en esos escritos la definitiva revelaci\u00f3n de Dios y a someterse a ellos se\u00f1al\u00e1ndolos como normativos y can\u00f3nicos. En consecuencia, es el mismo Esp\u00edritu que habita y vive en la Iglesia como palabra interna a ella, el que sigue d\u00e1ndole a conocer la palabra externa, que es la Escritura, haciendo posible su interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica, convirti\u00e9ndola en palabra eficaz hoy y en cada tiempo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De este modo, la f\u00f3rmula empleada en la Dei Verbum que habla del \u201cEsp\u00edritu en que ha sido compuesta la Escritura\u201d nos conduce al coraz\u00f3n mismo de la Iglesia. Es verdad que no existir\u00eda Iglesia sin Sagrada Escritura, como no existir\u00eda Iglesia sin sacramentos. Pero tampoco existir\u00eda Sagrada Escritura sin Iglesia. Adem\u00e1s, este planteamiento nos ayuda a comprender que no es la Biblia la \u00faltima norma de la Iglesia, sino Jesucristo resucitado, que se hace presente en la proclamaci\u00f3n de la Escritura por la fuerza del Esp\u00edritu, que el Se\u00f1or dej\u00f3 a su Iglesia. Por todo ello, la Escritura es ante todo el libro de la Iglesia y, por eso, s\u00f3lo en la Iglesia puede leerse e interpretarse de modo aut\u00e9ntico, pues s\u00f3lo en ella tenemos la garant\u00eda de que sigue vivo el Esp\u00edritu que la hizo nacer (inspiraci\u00f3n) y que se la dio a conocer (canon).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6.- Leer e interpretar la Escritura \u201cen el mismo Esp\u00edritu en que fue compuesta\u201d lleva consigo atender al contenido y unidad de toda la Escritura. Esto se lleva a cabo no por mera yuxtaposici\u00f3n de textos, ni eliminando las diferencias existentes entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, sino tratando de descubrir c\u00f3mo esos libros y textos expresan din\u00e1micamente distintas etapas y perspectivas de la \u00fanica historia de la salvaci\u00f3n, y por tanto todos ellos est\u00e1n orientados hacia lo que constituye su plenitud, Cristo y su evangelio. Todo esto se puede conseguir cuando se interpreta la Escritura en el contexto de la Iglesia, \u00e1mbito en el que hoy est\u00e1 garantizada la acci\u00f3n del mismo Esp\u00edritu.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.- Leer e interpretar la Escritura \u201cen el mismo Esp\u00edritu en que fue compuesta\u201d exige tambi\u00e9n atender a la tradici\u00f3n viva de toda la Iglesia, la cual no se identifica sin m\u00e1s con el conjunto de tradiciones acumuladas a lo largo de su historia, sino que es la manifestaci\u00f3n en ella de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, la cual hace viva y actual en cada momento la letra muerta de la Escritura.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esto exige, objetivamente, interpretar la Escritura en el contexto de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica tal y como es transmitida y vivida en el interior de la Iglesia, es decir, teniendo en cuenta el testimonio de los Padres y de la liturgia, el consentimiento universal del pueblo de Dios en las cosas de fe y costumbres y las orientaciones concretas del Magisterio. En este sentido, la tradici\u00f3n viva de la Iglesia puede actuar como norma orientativa y negativa de ex\u00e9gesis para aquel que se acerca a la Biblia sin prejuicios previos.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1les deben ser los criterios a seguir para interpretar la Biblia? La hermen\u00e9utica, o la labor exeg\u00e9tica, necesita unos criterios t\u00e9cnicos, pero tambi\u00e9n debe atender a otros espirituales. 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