{"id":733,"date":"2015-12-07T19:16:16","date_gmt":"2015-12-07T19:16:16","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=733"},"modified":"2015-12-07T19:16:16","modified_gmt":"2015-12-07T19:16:16","slug":"las-herejias-sobre-cristo-ix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/las-herejias-sobre-cristo-ix\/","title":{"rendered":"Las herej\u00edas sobre Cristo (IX)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Los Testigos de Jehov\u00e1 son una de las sectas -o \u201ccomunidades eclesiales\u201d, seg\u00fan algunos- m\u00e1s agresivas contra la Iglesia; niegan la divinidad de Jesucristo, del que dicen que era un arc\u00e1ngel antes de la encarnaci\u00f3n. La otra herej\u00eda que recoge este cap\u00edtulo es la del catolicismo liberal de Lamennais, que propugna una adaptaci\u00f3n permanente de la Iglesia a la opini\u00f3n de la mayor\u00eda.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong><em>Testigos de Jehov\u00e1<\/em><\/strong>: Secta seg\u00fan unos, comunidad cristiana seg\u00fan otros, los Testigos de Jehov\u00e1 fueron fundados en 1874, en Estados Unidos, por el pastor Charles-Taze Rusell (1852-1916), que los presidi\u00f3 hasta su muerte. Su nombre original era \u201cSociedad de la Atalaya de Si\u00f3n\u201d, que estuvo vigente hasta 1931.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Reverencian particularmente la Biblia, palabra de Jehov\u00e1, creador del cielo y la tierra. Rechazan el dogma de la Sant\u00edsima Trinidad que, a su juicio, es una invenci\u00f3n de Satan\u00e1s. Cristo no es Dios seg\u00fan ellos, sino la \u201cprimera de las criaturas\u201d; antes de su venida a la tierra era un arc\u00e1ngel y se convirti\u00f3 en mes\u00edas al ser bautizado en el Jord\u00e1n; desde ese momento es la cabeza de la creaci\u00f3n ulterior, hasta el fin del mundo. Cuando el fin del mundo llegue, Cristo ser\u00e1, por decisi\u00f3n de Jehov\u00e1, la cabeza y el rey del nuevo mundo, del reino celestial. Ese reino celestial es invisible y s\u00f3lo entrar\u00e1n en \u00e9l 144.000 fieles (las almas de los justos: algunas personas del Antiguo Testamento, los ap\u00f3stoles y no todos los testigos de Jehov\u00e1). El regreso de Cristo a la tierra, por un periodo de mil a\u00f1os, ser\u00e1 precedido en el cielo por una guerra entre las fuerzas del bien y del mal, a cuyo t\u00e9rmino los ej\u00e9rcitos de Jehov\u00e1 vencer\u00e1n a los de Satan\u00e1s en Armaged\u00f3n. El mismo Jes\u00fas, -seg\u00fan los testigos- habla de siete tiempos de 360 a\u00f1os cada uno, lo cual da un periodo de 2520 a\u00f1os. El primer tiempo comenz\u00f3 en el 607 antes de Cristo, con la toma de Jerusal\u00e9n por Nabucodonosor y el \u00faltimo termin\u00f3 en 1914, por lo que la gran batalla de Armaged\u00f3n es inminente, si no ha tenido lugar ya.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los Testigos de Jehov\u00e1 no creen en las penas eternas ni en que haya purgatorio. Cuando llegue el reino de los \u201cmil a\u00f1os\u201d, los r\u00e9probos y los imp\u00edos ser\u00e1n aniquilados y s\u00f3lo sobrevivir\u00e1n los verdaderos cristianos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los Testigos de Jehov\u00e1 no toman sangre de animales, carne de cerdo o de caza que no haya sido desangrada previamente. Por eso rechazan las transfusiones de sangre. Rechazan el tabaco y las drogas, aunque permiten un consumo moderado del alcohol.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Entre ellos no hay jerarqu\u00eda, en el sentido cat\u00f3lico del t\u00e9rmino, pero s\u00ed en el sentido pr\u00e1ctico. La \u201cIglesia\u201d la componen los \u201cpioneros\u201d y los \u201cproclamadores\u201d, seg\u00fan el tiempo que cada cual dedique a dar testimonio. Est\u00e1n organizados en \u201cgrupos\u201d, \u201ccircuitos\u201d (diez o veinte grupos), \u201cdistritos\u201d (que de ordinario corresponden con pa\u00edses), \u201csucurales\u201d y la \u201csociedad\u201d, cuya sede central est\u00e1 en Brooklin, Nueva York. Al frente de cada una de estas categor\u00edas hay una persona y en las superiores hay un consejo, que son, de hecho, la jerarqu\u00eda de la comunidad. Los Testigos de Jehov\u00e1 difunden dos grandes publicaciones: \u201cLa Atalaya\u201d y \u201c\u00a1Despertaos!\u201d, que se editan y distribuyen en numerosos pa\u00edses. Los Testigos de Jehov\u00e1 han tenido una rapid\u00edsima difusi\u00f3n en todo el mundo, sobre todo en pa\u00edses tradicionalmente cat\u00f3licos, gracias, en buena medida, a su labor proselitista de ir puerta a puerta invitando a la gente a participar en sus ritos. Sin embargo, al menos en Espa\u00f1a, su ritmo de crecimiento ha disminuido, en parte por la llegada de otras sectas m\u00e1s agresivas y en parte porque los cat\u00f3licos est\u00e1n ya \u201cvacunados\u201d contra sus argumentos, sobre todo contra aquellos que dirigen contra la Virgen Mar\u00eda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Lamennesianismo<\/em><\/strong>: Este grupo her\u00e9tico, m\u00e1s difundido de lo que parece pues est\u00e1 difundido por el conjunto de la Iglesia, sigue las doctrinas de Felicit\u00e9-Robert de Lamennais. Te\u00f3logo humanista y socializante, naci\u00f3 en 1782 en Francia (Saint-Mal\u00f3, Breta\u00f1a) y muri\u00f3 en 1854. Perdi\u00f3 la fe, que luego recuper\u00f3 gracias a su hermano Juan Mar\u00eda, fundador de los Menesianos. Se orden\u00f3 sacerdote en 1816. Fue el iniciador del llamado \u201ccatolicismo liberal\u201d. Sus tesis escandalizaron a la sociedad tradicional francesa de la Monarqu\u00eda de Julio y del Segundo Imperio. Era de car\u00e1cter fogoso y, en un principio, destac\u00f3 por su ortodoxia y su apoyo apasionado al Papa (este tipo de apoyo fue conocido como \u201cultramontanismo\u201d); pero eso fue s\u00f3lo el inicio de un err\u00e1tico itinerario intelectual que le llev\u00f3 a posiciones contradictorias. Entre 1817 y 1823 hab\u00eda redactado y publicado su \u201cEnsayo sobre la indiferencia en materia de religi\u00f3n\u201d, fundando a continuaci\u00f3n el diario \u201cL\u2019Avenir\u201d, peri\u00f3dico que congreg\u00f3 a la juventud cat\u00f3lica liberal de la \u00e9poca.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En su deseo de convencer, Lamennais decidi\u00f3 apelar s\u00f3lo al sentido com\u00fan para intentar probar la autenticidad del mensaje cat\u00f3lico. \u201cVox populi, vox Dei\u201d, era la ra\u00edz de su pensamiento. Pretend\u00eda instaurar una apolog\u00e9tica basada en el consenso universal y no en los argumentos de la raz\u00f3n. Ya en su \u201cEnsayo\u201d se hab\u00eda propuesto demostrar la primac\u00eda de la raz\u00f3n colectiva o del sentido com\u00fan sobre la raz\u00f3n individual, fuente de error. \u201cEl cristianismo -escrib\u00eda- no aport\u00f3 al mundo una nueva revelaci\u00f3n; no hizo m\u00e1s que desarrollar la fe existente en el universo\u201d. \u201cNo nac\u00eda, sino que crec\u00eda\u201d. Tales ideas fueron desarrolladas en \u201cL\u2019Avenir\u201d. La Iglesia de Francia, tanto la imbuida del galicanismo como la que se manten\u00eda fiel a la Santa Sede, reaccionaro contra Lamennais y le acusaron de rechazar el principio mismo de la Revelaci\u00f3n y de pretender subordinar la autoridad de la Iglesia a la del g\u00e9nero humano. Se airearon sus defectos y sus devaneos amorosos, llegando a ser vigilado por la polic\u00eda. Pero Lamennais no rectific\u00f3 sus tesis y fue denunciado a Roma. El Papa Gregorio XVI lo desautoriz\u00f3 en 1832, al tiempo que condenaba el catolicismo liberal con la bula \u201cMirari vos\u201d. Aunque el grupo de \u201cL\u2019Avenir\u201d acept\u00f3 la decisi\u00f3n pontificia, Lamennais no quiso hacerlo y dej\u00f3 su sacerdocio. Su decepci\u00f3n y su orgullo herido se confabularon para hacerle adoptar una postura de rebeld\u00eda. Para mejor defenderse atac\u00f3, publicando \u201cPalabras de un creyente\u201d, libro que fue condenado en 1834, junto con sus ideas acerca del \u201cconsenso universal\u201d. Entonces Lamennais apostat\u00f3 p\u00fablicamente y la ruptura se hizo definitiva.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Desde ese momento se dedic\u00f3 a publicar art\u00edculos y libros agresivos contra la Iglesia: \u201cNegocios en Roma\u201d (1836) -en el que afirmaba que la Curia romana era \u201cla m\u00e1s infame de las cloacas\u201d-, \u201cLa esclavitud moderna\u201d (1839), \u201cEl pa\u00eds y el gobierno\u201d (1840) -que molest\u00f3 al r\u00e9gimen de Luis Felipe y le depar\u00f3 un a\u00f1o de c\u00e1rcel-, \u201cDiscusiones cr\u00edticas\u201d (1841), \u201cDe la religi\u00f3n\u201d (1841)&#8230;. En todos estos libros manten\u00eda sus convicciones de que la voz del pueblo se confunde con la de Dios.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>Sus libros proclaman la existencia de Dios, las leyes de la Providencia, la distinci\u00f3n entre el Bien y el Mal, la inmortalidad del alma y la necesidad de premios y castigos despu\u00e9s de la muerte. Pero, a la vez, defend\u00eda una nueva forma de cristianismo, \u201cni cat\u00f3lico ni protestante\u201d, un cristianismo \u201cdel g\u00e9nero humano\u201d, permanentemente adaptado a la evoluci\u00f3n de los tiempos, del sentir y los gustos populares. En el fondo, propugnaba un liberalismo relativista, donde las cosas son buenas seg\u00fan diga la gente. Todo eso hizo que sus amigos y seguidores -como Lacordaire- se distanciaran de \u00e9l. Muri\u00f3 sin reconciliarse con la Iglesia.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Testigos de Jehov\u00e1 son una de las sectas -o \u201ccomunidades eclesiales\u201d, seg\u00fan algunos- m\u00e1s agresivas contra la Iglesia; niegan la divinidad de Jesucristo, del que dicen que era un arc\u00e1ngel antes de la encarnaci\u00f3n. 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