{"id":735,"date":"2015-12-07T19:17:03","date_gmt":"2015-12-07T19:17:03","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=735"},"modified":"2015-12-07T19:17:03","modified_gmt":"2015-12-07T19:17:03","slug":"las-herejias-sobre-cristo-viii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/las-herejias-sobre-cristo-viii\/","title":{"rendered":"Las herej\u00edas sobre Cristo (VIII)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Francia ha tenido siempre una Iglesia viva, inquieta y pujante, fruto de la cual han surgido muchas congregaciones religiosas y no pocos santos. Pero tambi\u00e9n ha sido la cuna de algunas herej\u00edas, dos de las cuales las vemos en este cap\u00edtulo: La llamada \u201cIglesia galicana\u201d y el Jansenismo, aunque esta \u00faltima se debe a alguien que no naci\u00f3 en Francia: Cornelius Janssen.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong><em>Iglesia galicana<\/em><\/strong>: Comunidad cism\u00e1tica fundada en Francia por el sacerdote Chatel en 1831. Enre otras cosas, reconoc\u00eda la primac\u00eda de la raz\u00f3n y de la conciencia personal sobre la fe. Rechazaba la autoridad del Papa y de los Concilios y no admit\u00eda m\u00e1s que las Escrituras como referencia suprema. Reconoc\u00eda los siete sacramentos, pero con modificaciones; as\u00ed, la penitencia se apoyaba en el dolor de coraz\u00f3n y no en la maniestaci\u00f3n de los pecados; la eucarist\u00eda era un banquete fraterno y no el sacrificio de Cristo; el celibato y la virginidad eran considerados \u201ccontra natura\u201d. Despu\u00e9s de muchas peripecias, subsiste a\u00fan hoy un peque\u00f1o n\u00facleo que, en 1985, contaba con 36.000 adeptos en Francia y B\u00e9lgica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Iglesia Cristiana Universal<\/em><\/strong>: Desde 1983 se le llama Alianza Universal. Fue fundada en 1953 por Georges Roux (llamado el Cristo de Montfavet), que muri\u00f3 en 1981. seg\u00fan sus adeptos, Roux fue la forma humana que sirvi\u00f3 a Dios para predicar la ley y edificar su reino en la tierra a partir de 1980. Rehusan contar el n\u00famero de sus miembros y aspiran a su extensi\u00f3n universal. No hay que confundir con la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada por Edir Macedo en Brasil en 1977 y que est\u00e1 muy extendida por el mundo, sobre todo en Iberoam\u00e9rica. Tiene m\u00e1s de cuatro millones de fieles en cerca de 60 pa\u00edses. Es tambi\u00e9n conocida con el nombre de \u201cPare de sufrir\u201d y uno de sus principios teol\u00f3gicos es que cuanto m\u00e1s dinero se le da a Dios a trav\u00e9s de la Iglesia m\u00e1s bendiciones otorga el Se\u00f1or, pues con ese dinero se puede hacer mucho por la evangelizaci\u00f3n. Su fundador ense\u00f1a: \u201cYo no sigo a un Dios pobre. Si su Dios es pobre, es porque sus pensamientos son pobres \u2026. La pobreza es del diablo; no de Dios\u00bb (Universal News # 7, p. 2).<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Jansenistas<\/em><\/strong>: Herej\u00eda originaria de B\u00e9lgica, que alcanz\u00f3 notable auge en Francia. Dicen apoyarse en San Agust\u00edn, pero seg\u00fan la interpretaci\u00f3n hecha por Cornelius Janssens, obispo de Ypres, en B\u00e9ogica, en su obra \u201cAugustinus\u201d, la cual fue publicada dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de su autor. Sus errores conciernen a la predestinaci\u00f3n, la gracia, el libre albedr\u00edo, el m\u00e9rito de las buenas obras y los beneficios de la redenci\u00f3n.<\/div>\n<div>Janssens o Jansenio (1585-1638) naci\u00f3 en Holanda, en una familia cat\u00f3lica. Estudi\u00f3 en Utrecht, Lovaina y Par\u00eds. Aqu\u00ed conoci\u00f3 a Jean Duvergier de Hauranne, futuro abad de Saint-Cyran, uno de sus m\u00e1s importantes seguidores y verdadero propagador del jansenismo. Duvergier proporcion\u00f3 a Jansenio un puesto como director de un colegio de Bayona, donde permaneci\u00f3 doce a\u00f1os y donde esboz\u00f3 su \u201cAugustinus\u201d. No se atrevi\u00f3 a publicarlo porque estaba seguro de que sus doctrinas eran her\u00e9ticas e iban a ser condenadas por la Iglesia. De regreso a Lovaina, Jansenio ocup\u00f3 una c\u00e1tedra de Sagrada Escritura antes de ser nombrado obispo de Ypres, donde le sorprendi\u00f3 la peste que le produjo la muerte.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En 1640 apareci\u00f3 su \u201cAugustinus\u201d en Lovaina. Consta de una exposici\u00f3n tendenciosa del pelagianismo y del semipelagianismo (herej\u00edas que defienden que la salvaci\u00f3n se la gana uno mismo con sus buenas obras), un elogio a San Agust\u00edn y una severa cr\u00edtica de los Padres de la Iglesia que, seg\u00fan \u00e9l, no hab\u00edan coprendido el problema de la gracia, y un tratado sobre la gracia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El Papa Urbano VI conden\u00f3 la obra en 1642. En Francia se llev\u00f3 la cuesti\u00f3n a la Sorbona. El doctor de Saint Amour, Bourzeys, y algunos otros, defendieron las tesis jansenistas. Los jesuitas se enfrentaron a ellas. Roma dio a conocer su decisi\u00f3n en 1653, condenando las proposiciones siguientes:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u201cAlgunos mandamientos de Dios son imposibles de cumplir para un hombre justo, aunque ponga todo su empe\u00f1o en ello, por faltarle la gracia eficaz\u201d. Esta proposici\u00f3n de Jansenio fue condenada como contraria a lo establecido en el Concilio de Trento: Dios da siempre al justo la gracia suficiente para cumplir con todos los preceptos divinos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u201cEn el estado de naturaleza ca\u00edda no se resiste nunca a la gracia interior\u201d. afirmaci\u00f3n considerada err\u00f3nea y contraria al Nuevo Testamento porque la voluntad conserva siempre su libertad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u201cEn el estado de naturaleza ca\u00edda, para merece o desmerecer, no hace falta una libertad exenta de necesidad, basta con una libertad sin coacci\u00f3n\u201d. Juzgada her\u00e9tica por oponerse a lo dicho por el Concilio de Trento: si se realiza un acto por invencible necesidad, no puede ser libre, y si no es libre tampoco puede ser meritorio.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u201cLos semi-pelagianos admit\u00edan la necesidad de la gracia para hacer buenas obras, incluso para alcanzar la fe; pero era her\u00e9tica su creencia en que la voluntad del hombre pod\u00eda someterse o resistirse a ella\u201d. Art\u00edculo condenado por la misma raz\u00f3n que el precedente. Porque la voluntad humana, en efecto, puede obedecer a la gracia o resistirse.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u201cEs un error semi-pelagiano sostener que Jesucristo muri\u00f3 y derram\u00f3 su sangre por todos los hombres\u201d. Jansenio consideraba que s\u00f3lo hab\u00eda muerto por los predestinados. Su proposici\u00f3n fue considerada her\u00e9tica y blsfema. La doctrina cat\u00f3lica proclama la universalidad de la voluntad salv\u00edfica de Dios.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El sistema de Jansenio es conocido con el nombre de \u201csistema de delectaci\u00f3n relativamente victorioso\u201d y se apoya en la idea de que, con el pecado original, los descendientes de Ad\u00e1n han perdido la posibilidad de elegir libremente entre la virtud y el pecado. El hombre, que ha perdido en verdad su libre albedr\u00edo, se halla sometido a dos impulsos contrapuestos: uno es puro y celeste, el otro terrenal y viciado; est\u00e1 en medio de las dos delectaciones, atra\u00eddo por ambas, y seg\u00fan que ceda ante una u otra, la delectaci\u00f3n predominante no quedar\u00e1 m\u00e1s que \u201crelativamente triunfante\u201d. La gracia es lo que hace que la balanza se venza del lado bueno y, por este motivo, la gracia es siempre eficaz. No se salvan, pues, m\u00e1s que los justos que se han beneficiado de la gracia divina, en tanto que se condenan aquellos a los que Dios ha rehusado el don de su gracia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A la muerte de Jansenio, Duvergier, m\u00e1s conocido como Saint-Cyran por el nombre de su abad\u00eda, se convirti\u00f3 en el difusor de su doctrina, ganando para su causa a personalidades prestigiosas, como Pascal. Sus tesis se hicieron fuertes en el monasterio de Port-Royal y las monjas las difundieron entre las damas de la alta sociedad francesa. Inocencio X, a petici\u00f3n de la mayor\u00eda de los obispos franceses, conden\u00f3 el jansenismo otra vez y entonces los jansenistas dijeron que Roma ten\u00eda raz\u00f3n en su condena, pero que ellos no se sent\u00edan identificados con lo que Roma dec\u00eda que ellos dec\u00edan. Estos les permiti\u00f3 seguir adelante durante un tiempo, hasta que Alejandro VII emiti\u00f3 otra bula, en 1656, en la que aclaraba que las cinco proposiciones estaban extra\u00eddas del \u201cAugustinus\u201d y respond\u00edan al pensamiento de su autor. Se pidi\u00f3 a los sacerdotes que firmaran un formulario rechazando la herej\u00eda. En 1705 Clemente XI promulg\u00f3 otra bula condenando a los que optaban por no firmar en aras de un \u201csilencio respetuoso\u201d. A esta le sigui\u00f3 otra en 1713.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francia ha tenido siempre una Iglesia viva, inquieta y pujante, fruto de la cual han surgido muchas congregaciones religiosas y no pocos santos. 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