{"id":737,"date":"2015-12-07T19:17:51","date_gmt":"2015-12-07T19:17:51","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=737"},"modified":"2015-12-07T19:17:51","modified_gmt":"2015-12-07T19:17:51","slug":"las-herejias-sobre-cristo-vii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/las-herejias-sobre-cristo-vii\/","title":{"rendered":"Las herej\u00edas sobre Cristo (VII)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong>Repasando la historia de las herej\u00edas se hace a la vez un repaso a la historia de Europa. Una historia poco ejemplar en muchos aspectos. Las guerras de religi\u00f3n ensangrentaron el continente durante siglos y fueron la causa -o la excusa- para la aparici\u00f3n del secularismo. En este cap\u00edtulo vemos dos de estas herej\u00edas, la de los hugonotes y la de los hussitas.<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong><em>Hugonotes<\/em><\/strong>: El nombre \u201chugonote\u201d sirve para designar al conjunto de los protestantes franceses de los siglos XVI y XVII, aunque en realidad deber\u00eda aplicarse s\u00f3lo a una parte de ellos, los que se integran en la comuni\u00f3n reformada o calvinista.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A partir del Renacimiento, en Francia como en el resto de las naciones europeas, se sufre la guerra de religi\u00f3n, con enfrentamientos violentos entre cat\u00f3licos y protestantes. Desde antes de Lutero hubo en Francia comunidades que disent\u00edan en aspectos muy importantes de la Iglesia cat\u00f3lica; entre ellos descollaban los c\u00e1taros y los valdenses. Estos \u00faltimos se refundieron con los luteranos. Uno de sus l\u00edderes fue Lef\u00e8bvre d\u2019Etaples, que aseguraba haber encontrado en las ep\u00edstolas de San Pablo material suficiente para defender la justificaci\u00f3n por la fe. La Sorbona de Par\u00eds hab\u00eda condenado la doctrina de Lutero en 1521 y dos a\u00f1os despu\u00e9s fue quemado vivo en Par\u00eds el monje Jean Valli\u00e8re por protestante. En 1526 fue quemado otro te\u00f3logo, Jean Lecler, en Meaux.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A pesar de las persecuciones, el calvinismo se extendi\u00f3 con rapidez por todo el reino. En 1555 se constituy\u00f3 en Par\u00eds una Iglesia reformada en la clandestinidad que celebr\u00f3 su primer s\u00ednodo general en 1559. Llegaron a representar una fuerza notable, que fue utilizada por elementos hostiles a la regente Catalina de M\u00e9dicis, convirti\u00e9ndose as\u00ed en una organizaci\u00f3n de contenido pol\u00edtico y m\u00e9todos militares. En el coloquio de Poissy (1561), se intent\u00f3 una soluci\u00f3n pac\u00edfica para acabar con la violencia que ambos bandos -cat\u00f3licos y hugonotes- se dirig\u00edan. al a\u00f1o siguiente, Catalina firm\u00f3 el \u201cedicto de tolerancia\u201d, por el que se conced\u00eda a los hugonotes libertad de reuni\u00f3n y de culto, aunque no en las grandes ciudades, con tal de que devolvieran las iglesias que hab\u00edan ocupado a la fuerza. Rechazaron \u00e9stos el edicto y se volvi\u00f3 a una nueva campa\u00f1a de asesinatos, que fue el origen de las ocho guerras de religi\u00f3n que ensangrentaron Francia en los siglos XVI y XVII. La primera de ellas comenz\u00f3 bajo el reinado de Enrique II y se mantuvo encendida hasta despu\u00e9s de su muerte, ocurrida en 1559, llegando a 1580; en el transcurso de la misma tuvo lugar el sangriento episodio de la \u201cNoche de San Bartolom\u00e9\u201d (1572), en el que fueron asesinados muchos hugonotes. De 1584 a 1598 hubo otra guerra entre cat\u00f3licos y hugonotes; en ese a\u00f1o, Enrique IV -que se hab\u00eda hecho cat\u00f3lico para poder acceder al trono de Francia- public\u00f3 el \u201cEdicto de Nantes\u201d, por el cual los hugonotes obten\u00edan garant\u00edas religiosas, la libertad de culto en determinados lugares y, sobre todo, la posesi\u00f3n de plazas fuertes, particularmente la de La Rochelle. En el reinado de Luis XIII volvi\u00f3 a estallar la guerra, a instancias de Richelieu, que no pod\u00eda permitir \u201cun Estado dentro de otro Estado\u201d. La Rochelle fue conquistada en 1629 y los protestantes tuvieron que renunciar a las garant\u00edas militares que se les hab\u00eda otorgado, aunque conservaron la libertad religiosa. Luis XIV, devoto cat\u00f3lico a pesar de su vida licenciosa, intent\u00f3 m\u00e1s tarde convertirlos a la fuerza y para ello revoc\u00f3 el edicto de Nantes (1685); muchos hugonotes emigraron y otros se organizaron en un ej\u00e9rcito conocido como los \u201ccamisards\u201d; esta guerra result\u00f3 especialmente sangrienta y dur\u00f3 de 1702 a 1706. Al final, la mayor\u00eda de los que no quisieron convertirse se fueron a Holanda, Am\u00e9rica, \u00c1frica del sur y Alemania. En Am\u00e9rica tuvieron pronto un gran prestigio y la isla de Manhattan fue comprada a los indios por un hugonote franc\u00e9s, Jean Minuit.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Hussitas<\/em><\/strong>: Los \u201chussitas\u201d eran los seguidores de Juan Huss y de Jer\u00f3nimo de Praga, dos pensadores checos. Hus naci\u00f3 en 1369 y lleg\u00f3 a ser profesor de Teolog\u00eda y rector de la Universidad de Praga. era una \u00e9poca turbulenta, en la que los abusos de autoridad, la corrupci\u00f3n y las costumbres disolutas de una porci\u00f3n del clero cat\u00f3lico eran un motivo de esc\u00e1ndalo frecuente. A ello se uni\u00f3 un conjunto complejo de sucesos hist\u00f3ricos: el empuje del nacionalismo checo y la penetraci\u00f3n de la herej\u00eda del ingl\u00e9s Wiclef, que sosten\u00eda que ni el hombre ni Dios son completamente libres y que todos los pecados son necesarios e inevitables; Wiclef predicaba tambi\u00e9n la predestinaci\u00f3n a la salvaci\u00f3n y a la condenaci\u00f3n, as\u00ed como la necesidad de la santidad de los sacerdotes para que la consagraci\u00f3n fuera v\u00e1lida y la prohibici\u00f3n de la confesi\u00f3n; por \u00faltimo, ped\u00eda a los nobles que se quedaran con todos los bienes del clero y aseguraba que dar limosna a los monjes era causa de excomuni\u00f3n; los mismos laicos perd\u00edan el derecho a la propiedad de sus bienes en cuanto comet\u00edan un pecado mortal.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hus, influido por todas estas teor\u00edas, aunque no las compart\u00eda del todo, se convirti\u00f3 en el l\u00edder de la reforma de la Iglesia y del nacionalismo checo, atrayendo a grandes multitudes. Jer\u00f3nimo de Praga se convirti\u00f3 en su m\u00e1s fiel disc\u00edpulo. Para Hus, los miembros de la Iglesia son s\u00f3lo los justos y los predestinados; la autoridad, tanto civil como eclesi\u00e1stica, quedaba anulada si el que la detentaba comet\u00eda un pecado mortal y, desde ese momento, era l\u00edcita la rebeli\u00f3n; la Escritura es la \u00fanica regla de la fe y de la conducta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Las ense\u00f1anzas de Hus, parecidas a las de Wiclif, llevaban consigo un concepto del hombre en el cual no cab\u00eda la libertad y, adem\u00e1s, pon\u00edan en entredicho la autoridad del Papa y de los nobles. Hus y Jer\u00f3nimo fueron convocados al concilio de Constanza en 1414; sin embargo, el reformador checo se comport\u00f3 en el Concilio como un provocador imprudente, clavando en la puerta de la iglesia el salvoconducto del emperador y predicando p\u00fablicamente su doctrina antes de exponerla en el Concilio. Se le detuvo y fue encarcelado. Estuvo a punto de retractarse de las 39 tesis erradas que hab\u00edan hallado en sus escritos, pero al final se neg\u00f3 a ello. El 6 de julio de 1414 el Concilio le degrad\u00f3 como sacerdote y le entreg\u00f3 al emperador. \u00c9ste le conden\u00f3 a morir en la hoguera, lo cual se cumpli\u00f3 el 6 de julio de 1415. Jer\u00f3nimo de Praga, su disc\u00edpulo, corri\u00f3 la misma suerte, aunque al principio abjur\u00f3 de sus errores.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La muerte de ambos desencaden\u00f3 una espantosa guerra civil en Bohemia, Moravia y una parte de Polonia. Los hussitas se dividieron en dos grupos y el m\u00e1s radical, el de los taboritas, prohib\u00eda el culto a los santos y a sus im\u00e1genes. Vencieron a las tropas del emperador y la suerte del centro de Europa habr\u00eda sido distinta si su principal l\u00edder, Zisca de Trocnoc, no se hubiera quedado ciego y hubiera muerto de peste en medio de la contienda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tanto el emperador como el Papa estaban cansados de la sangrienta guerra y tambi\u00e9n empezaba a cundir el desaliento entre las filas hussitas. As\u00ed fue f\u00e1cil llegar a un cierto entendimiento en el Concilio de Basilea, por el cual se permit\u00eda a los seguidores de Hus la comuni\u00f3n bajo las dos especies. Los que no se conformaron con ello siguieron luchando y fueron derrotados en 1434. Seg\u00fan algunos historiadores, esta guerra supuso m\u00e1s de 40.000 muertos. Hus es hoy un h\u00e9roe nacional en la Rep\u00fablica checa, pues se le ve como el l\u00edder de su independencia.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Repasando la historia de las herej\u00edas se hace a la vez un repaso a la historia de Europa. Una historia poco ejemplar en muchos aspectos. 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