{"id":745,"date":"2015-12-07T19:20:56","date_gmt":"2015-12-07T19:20:56","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=745"},"modified":"2015-12-07T19:20:56","modified_gmt":"2015-12-07T19:20:56","slug":"las-herejias-sobre-cristo-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/las-herejias-sobre-cristo-iii\/","title":{"rendered":"Las herej\u00edas sobre Cristo (III)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Lutero ha pasado a la historia como el representante de los herejes, el m\u00e1s conocido. Su actuaci\u00f3n provoc\u00f3, sin duda, la mayor ruptura de la Iglesia, pues de ella derivaron otras -calvinismo, anglicanismo&#8230;-. Sus errores dogm\u00e1ticos se centran en la figura del Papa, en la eucarist\u00eda, en la interpretaci\u00f3n de la Biblia y en la necesidad de las buenas obras.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div><strong><em>Luteranismo<\/em><\/strong>: El calvinismo y el luteranismo son los dos sistemas her\u00e9ticos m\u00e1s importantes que se han mantenido hasta nuestros d\u00edas, de todos los que nacieron en la llamada \u201creforma protestante\u201d del siglo XVI en Europa. Del calvinismo ya hablamos en la lecci\u00f3n anterior.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lutero naci\u00f3 en Eislaben (Sajonia, Alemania), en el seno de una modesta familia de mineros. En esa \u00e9poca, Alemania estaba agitada por las consecuencias de una guerra religiosa, la que se libraba contra los herejes hussitas y por la predicaci\u00f3n de otros herejes, los anabaptistas. Gracias a una beca dada por una se\u00f1ora piadosa y rica consigui\u00f3 licenciarse en la Universidad de Erfurt (1505). Ese mismo a\u00f1o, cumpliendo una promesa realizada por la impresi\u00f3n que le produjo un rayo ca\u00eddo junto a \u00e9l, entr\u00f3 en el convento de los agustinos, donde profes\u00f3 y fue ordenado sacerdote en 1507. Protegido por el pr\u00edncipe de Sajonia, accedi\u00f3 muy pronto al puesto de profesor de teolog\u00eda y predicador de la reci\u00e9n fundada Universidad de Wittenberg. Ya en ese momento le obsesionaba la oposici\u00f3n aparente entre la gratuidad de la gracia y la pr\u00e1ctica de las obras buenas por parte de los hombres. En 1512 fue nombrado doctor en Teolog\u00eda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Antes, en 1510-11, hab\u00eda viajado a Roma para intervenir en un conflicto de su Orden, los agustinos. All\u00ed tuvo ocasi\u00f3n de conocer la codicia y corrupci\u00f3n existente en algunos medios eclesi\u00e1sticos romanos. Regres\u00f3 a Alemania profundamente indignado. Una de las cosas que m\u00e1s le hab\u00eda escandalizado fue el tr\u00e1fico de dinero que se produc\u00eda en torno a las indulgencias. En aquellos a\u00f1os se hab\u00eda desplegado una gran campa\u00f1a para obtener dondos destinados a la construcci\u00f3n de la actual bas\u00edlica de San Pedro, cayendo en excesos y deformaciones que escandalizaban a muchos cat\u00f3licos. Al poner el acento en el logro del dinero, se daba la impresi\u00f3n de que lo que interesaba era eso y no la salvaci\u00f3n de las almas. Se cometieron incluso errores doctrinales, como, por ejemplo, afirmar que una indulgencia pod\u00eda salvar a los que hab\u00edan muerto sin arrepentimiento.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Este problema se mezcl\u00f3 en Alemania con cuestiones econ\u00f3micas y pol\u00edticas. Alberto de Brandeburgo, arzobispo de Maguncia, hab\u00eda obtenido la misi\u00f3n de predicar las indulgencias qued\u00e1ndose con el cincuenta por ciento de los ingresos durante ocho a\u00f1os. \u00c9ste, a su vez, nombr\u00f3 para que dirigiera la predicaci\u00f3n a un dominico, Juan Tetzel. Tan pronto como lleg\u00f3 Tetzel a Wittenberg se encontr\u00f3 con la oposici\u00f3n de Lutero, que le tild\u00f3 de ser el \u201cprincipal traficante\u201d de la redenci\u00f3n de los pecados. La querella se envenen\u00f3. Lutero insisti\u00f3 en que las indulgencias constitu\u00edan una burla e insult\u00f3 a sus adversarios eclesi\u00e1sticos. El 31 de octubre de 1517 escribi\u00f3 al arzobispo de Maguncia pidi\u00e9ndole que retirara las instrucciones que hab\u00eda dado sobre la predicaci\u00f3n de las indulgencias y, a la vez, le remit\u00eda sus 95 tesis contra las mismas. El 9 de noviembre de 1518, el Papa public\u00f3 un decreto en el que se rechazaban las tesis luteranas. cardenales y obispos se esforzaron por que Lutero se retractara, sin \u00e9xito. Por el contrario, Lutero pas\u00f3 de las cr\u00edticas a las indulgencias a las cr\u00edticas a aspectos fundamentales del dogma.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La influencia pol\u00edtica y social no tard\u00f3 en hacerse notar. Gentes de todas las condiciones sociales, que apenas entend\u00edan las sutilezas teol\u00f3gicas, vieron en Lutero al hombre que pod\u00eda hacer la esperada reforma de la Iglesia y que, de alguna manera, liberar\u00eda a Alemania del control pol\u00edtico del emperador y espiritual del Papa. Lutero se convirti\u00f3 en una especie de h\u00e9roe popular.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La Santa Sede reaccion\u00f3 con una bula, la Exurge Domine (1520), en la que se condenaban 41 de las proposiciones de Lutero por her\u00e9ticas y se conced\u00eda al agustino un plazo de 60 d\u00edas para que se retractara, bajo pena de excomuni\u00f3n. Se mand\u00f3 que se quemaran sus escritos en una hoguera en Wittenberg. All\u00ed acudi\u00f3 Lutero, rodeado se sus seguidores y, en lugar de echar al fuego sus obras, quem\u00f3 la bula del Papa. Acababa de nacer el luteranismo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El emperador Carlos -elegido en 1519- reuni\u00f3 entonces a los principes alemanes en Worms (1521) e invit\u00f3 a Lutero a que compareciera. No quiso retractarse y el 8 de mayo Carlos firm\u00f3 el Edicto de Worms, por el que se le condenaba al destierro. Lutero se refugi\u00f3 en Wartburg, Sajonia, protegido por el pr\u00edncipe de ese estado alem\u00e1n y all\u00ed se dedic\u00f3, sobre todo, a traducir la Biblia al alem\u00e1n. De regreso a Wittenberg, contrajo matrimonio con una ex monja cisterciense. Ya antes hab\u00eda criticado duramente el voto de castidad. Su ejemplo cundi\u00f3, pues fueron muchos los sacerdotes, religiosos y religiosas que abandonaron la Iglesia cat\u00f3lica para entrar en las filas protestantes y poder casarse.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>No tard\u00f3 en estallar la guerra, que ensangrent\u00f3 a Alemania y que fue presentada como una especie de liberaci\u00f3n nacional ante las imposiciones de los hombres del sur (Carlos era, a la vez, rey de Espa\u00f1a y el Papa era italiano). Por eso se impuso f\u00e1cilmente en el norte de Europa, donde se convirti\u00f3 en la religi\u00f3n oficial.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En cuanto a sus errores, est\u00e1n presentes en su doctrina sobre todo por exclusi\u00f3n de elementos que son verdad. Esta se puede resumir en los famosos \u201cs\u00f3lo\u201d: \u201cS\u00f3lo Cristo, s\u00f3lo gracia, s\u00f3lo la fe, s\u00f3lo la Escritura\u201d. Un te\u00f3logo protestante afirmaba que la diferencia con el catolicismo consist\u00eda en que \u00e9ste a\u00f1ad\u00eda la conjunci\u00f3n copulativa \u201cy\u201d. As\u00ed, al \u201cs\u00f3lo gracia\u201d y al \u201cs\u00f3lo fe\u201d, a\u00f1aden los cat\u00f3licos que tambi\u00e9n hacen falta las buenas obras para salvarse; al \u201cs\u00f3lo la Escritura\u201d, a\u00f1aden que tambi\u00e9n hace falta la Tradici\u00f3n -la interpretaci\u00f3n de la Escritura dada por la Iglesia desde sus or\u00edgenes-. Lutero admite s\u00f3lo tres sacramentos: bautismo, penitencia y eucarist\u00eda. Rechazaban la confesi\u00f3n y pensaban que la penitencia se consegu\u00eda por el arrepentimiento y las buenas obras. En cuanto a la eucarist\u00eda, cre\u00edan en la presencia espiritual de Jesucristo pero de forma que la part\u00edcula consagrada segu\u00eda siendo pan; adem\u00e1s, Cristo desaparec\u00eda de la forma consagrada una vez que terminaba la misa y por eso no hab\u00eda que guardar las formas consagradas sobrantes, pues en ellas ya no estaba el Se\u00f1or. Como rechazo, precisamente, a esta doctrina luterana tuvo gran difusi\u00f3n la procesi\u00f3n del Corpus y la adoraci\u00f3n del Sant\u00edsimo fuera de la misa.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El hecho de que el matrimonio no fuera considerado sacramento le permiti\u00f3 acceder al divorcio. Los sacerdotes pod\u00edan casarse y se abolieron los votos religiosos. Prohibi\u00f3 la invocaci\u00f3n a los santos, por entender que esta pr\u00e1ctica menguaba la mediaci\u00f3n de Cristo. Tambi\u00e9n prohibi\u00f3 rezar por la salvaci\u00f3n de los difuntos. Rechaza la autoridad del Papa.<\/div>\n<div>Tras la muerte de Lutero, su doctrina se ha ido modificando. As\u00ed, por ejemplo, ya no se identifica al Papa con el \u201canticristo\u201d e incluso se han llegado a acuerdos con la Iglesia cat\u00f3lica sobre la cuesti\u00f3n de la justificaci\u00f3n. Ambas Iglesias aceptan que es la sangre redentora de Cristo la que nos salva, pero que son necesarias las buenas obras para que esa salvaci\u00f3n produzca sus efectos en cada hombre. El di\u00e1logo ecum\u00e9nico es intenso con ellos.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lutero ha pasado a la historia como el representante de los herejes, el m\u00e1s conocido. 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