{"id":749,"date":"2015-12-07T19:22:27","date_gmt":"2015-12-07T19:22:27","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=749"},"modified":"2015-12-07T19:22:27","modified_gmt":"2015-12-07T19:22:27","slug":"las-herejias-sobre-cristo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/las-herejias-sobre-cristo-i\/","title":{"rendered":"Las herej\u00edas sobre Cristo (I)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>Despu\u00e9s de haber estudiado lo esencial sobre Cristo, seg\u00fan nos lo ense\u00f1a el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, vamos a estudiar lo que ense\u00f1an los que no comparten esa fe pero est\u00e1n o han estado en la misma Iglesia. Son lo que antes se llamaban \u201cherej\u00edas\u201d y que, con distintos nombres, siguen atacando la verdadera fe en Jesucristo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Para este estudio vamos a utilizar como punto de partida y elemento de referencia el libro de H.Masson \u201cManual de herej\u00edas\u201d, publicado por Rialp (Madrid) en 1989. Las citas entrecomilladas ser\u00e1n siempre de ese texto. Nos limitaremos a tratar las principales herej\u00edas sobre Cristo, tal y como se han presentado en la historia, para intentar mostrar las nuevas presentaciones que tienen hoy las viejas herej\u00edas. Comenzaremos analizando las herej\u00edas sobre la divinidad de Cristo, que son las que siguen vigentes con m\u00e1s virulencia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Adopcionismo<\/em><\/strong>: \u201cSe llamaba as\u00ed a los disc\u00edpulos del obispo F\u00e9lix de Urgel y del arzobispo Elipando de Toledo, en el siglo VIII. El error imputado a estos dos prelados ca\u00eda de lleno en el nestorianismo\u201d. Seg\u00fan esta herej\u00eda, la segunda persona de la Sant\u00edsima Trinidad no se habr\u00eda hecho hombre, sino que habr\u00eda adoptado la forma de hombre (de ah\u00ed la palabra adopcionismo) o que habr\u00eda entrado en un verdadero hombre, Jes\u00fas de Nazaret, pero sin que se produjera la uni\u00f3n de las dos personas. En Jes\u00fas, pues, habr\u00eda dos naturalezas -la humana y la divina, tal y como la Iglesia ense\u00f1a- pero tambi\u00e9n habr\u00eda dos pesonas, mientras que, como se ha visto en cap\u00edtulos anteriores, hay una sola persona, la divina, la del Hijo \u00fanico de Dios, segunda persona de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong><em>Arrianismo<\/em><\/strong>: \u201cFue la primera de las grandes herej\u00edas que la Iglesia tuvo que afrontar en los primeros tiempos, justo cuando estaba saliendo de la clandestinidad y dejando atr\u00e1s las persecuciones. Y, aunque los seguidores de la secta fueron vencidos, al fin, como organizaci\u00f3n, las ideas de Arrio y sus disc\u00edpulos nunca fueron extirpadas del todo: brotar\u00edan a lo largo de los siglos adoptados por otros movimientos her\u00e9ticos y han perdurado hasta el presente, probablemente porque intentan explicar el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad en t\u00e9rminos m\u00e1s f\u00e1ciles de comprender por el hombre medio, aunque a costa de simplificar y deformar la entra\u00f1a del misterio.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Nacido probablemente en la Cirenaica hacia el a\u00f1o 256, Arrio era un sacerdote cristiano y reg\u00eda una de las m\u00e1s importantes iglesias de Alejandr\u00eda. En torno al 318 sus ideas acerca de la Trinidad comenzaron a ser conocidas, suscitando interrogantes y cr\u00edticas. La cuesti\u00f3n cobr\u00f3 tal virulencia que el concilio de Nicea (325), convocado con la mayor rapidez, conden\u00f3 como her\u00e9tica la doctrina arriana. Pero Arrio no se someti\u00f3 y la controversia prosigui\u00f3 hasta su muerte, acaecida en 336.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00bfDe qu\u00e9 se trataba? Arrio expuso sus dudas acerca de la consustancialidad del Verbo divino, segunda Persona de la Trinidad. Para \u00e9l era inaceptable que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo sean tres Personas distintas en una \u00fanica sustancia. En consecuencia, prefiri\u00f3 distanciar al Padre del Hijo. A sus ojos, el Verbo no fue m\u00e1s que una criatura, ciertamente la primera y m\u00e1s perfecta de todas, pero distante de Dios, del mismo modo que lo finito est\u00e1 separado y lejos de lo infinito. Salido de la nada, el Hijo-Verbo no es eterno, sino que tuvo un principio. Su inteligencia, por extraordinaria que sea, es limitada porque es finita. De la misma manera, no es inmutable, sino que puede cambiar; es libre y puede dejar de ser bueno.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tras la condena, el arrianismo se refugi\u00f3 en los reinos b\u00e1rbaros promoviendo en ellos sangrantes persecuciones contra los cat\u00f3licos: tal ocurri\u00f3 en los territorios regidos por borgo\u00f1ones, visigodos y ostrogodos en Europa y por los v\u00e1ndalos en \u00c1frica. El arrianismo como secta se extingui\u00f3 en el siglo VII, pero reapareci\u00f3 como doctrina con la Reforma del siglo XVI\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El arrianismo, entendido como rechazo m\u00e1s o menos expl\u00edcito de la divinidad de Jes\u00fas, adopta hoy muchos rostros y es defendido pro no pocos te\u00f3logos dentro de la Iglesia cat\u00f3lica. Una y otra vez, tanto el Vaticano como las Conferencias Episcopales se ven obligadas a intervenir para se\u00f1alar las huellas de esa herej\u00eda en los escritos de pensadores que se dicen cat\u00f3licos y que ocupan incluso c\u00e1tedras oficiales en Universidades de la Iglesia. As\u00ed, por ejemplo, la Comisi\u00f3n de Doctrina de la fe de la Conferencia Episcopal espa\u00f1ola, en coordinaci\u00f3n con el Vaticano, tuvo que reprobar p\u00fablicamente a Juan Jos\u00e9 Tamayo por su libro \u201cDios y Jes\u00fas. El horizonte religioso de Jes\u00fas de Nazaret\u201d, en enero de 2003. Al a\u00f1o siguiente, el 13 de diciembre, la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la fe, todav\u00eda presidida por el cardenal ratzinger, har\u00eda lo propio con el jesuita norteamericano Roger Haight por su libro \u201cJes\u00fas, s\u00edmbolo de Dios\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sin llegar a estos extremos, hay unas dosis de arrianismo -de falta de fe en la divinidad de Cristo- cuando se niega que en Cristo, en sus ense\u00f1anzas, est\u00e9 la plenitud de la verdad. O cuando se afirma que Cristo estaba sometido a la cultura de su \u00e9poca y que, por lo tanto, algunas de sus ense\u00f1anzas eran err\u00f3neas y deben ser rectificadas. O, yendo a\u00fan m\u00e1s lejos, cuando se afirma que el Se\u00f1or se port\u00f3 injustamente en algunas ocasiones, aunque se quiera paliar esos \u201cpecados\u201d diciendo que no sab\u00eda bien lo que hac\u00eda. Estas actualizaciones de la vieja herej\u00eda arriana son mucho m\u00e1s frecuentes de lo que pudiera parecer y aparecen por doquier en homil\u00edas, en catequesis e incluso en las opiniones de cat\u00f3licos que no son conscientes de la gravedad de las mismas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por ejemplo, cuando se dice que en todas las religiones hay una parte de verdad y que cada una de ellas considera que la tiene toda entera, para deducir a continuaci\u00f3n que es un error presentar a Cristo y al cristianismo como el que posee esa verdad plena. seg\u00fan estos, Cristo no es m\u00e1s que un gran personaje que tiene una parte de la verdad, aunque esta parte sea muy importante, pero ni \u00e9l ni nadie tiene toda la verdad y \u00e9sta s\u00f3lo se adquirir\u00eda por la uni\u00f3n de todas las religiones. La consecuencia es el sincretismo, la elaboraci\u00f3n de una \u201creligi\u00f3n de supermercado\u201d donde cada uno selecciona del gran bazar de las religiones lo que le gusta o le conviene. Otra consecuencia es el fin de la misi\u00f3n, pues no tiene sentido ir a predicar una religi\u00f3n que no tiene m\u00e1s valor que la otra que ya tiene aquel al que se va a predicar.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Es arrianismo cuando se dice que Cristo ten\u00eda una inteligencia limitada, como hombre que era, y no pod\u00eda saberlo todo. La Iglesia afirma, como ya se ha visto, que en lo tocante a la misi\u00f3n que hab\u00eda venido a hacer a la tierra, la salvaci\u00f3n, Cristo sab\u00eda todo lo que se pod\u00eda y se deb\u00eda saber. Sin embargo, los mdernos arrianos afirman que Cristo estaba equivocado en asuntos como el rechazo al divorcio o la no aceptaci\u00f3n de las mujeres en el sacerdocio. En estas y en otras cosas, Cristo debe ser corregido, pues \u00e9l no pod\u00eda saber tanto como nosotros sabemos hoy, que somos -seg\u00fan los modernos arrianos- m\u00e1s listos que eran los hombres de su \u00e9poca.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>En esta misma l\u00ednea se inscriben los que le acusan de pecar al plegarse a los condicionantes culturales de su \u00e9poca. El fruto de esa cobard\u00eda -dicen- habr\u00eda sido la marginaci\u00f3n de la mujer en la Iglesia. Cristo, pues, no s\u00f3lo ser\u00eda tonto sino pecador.<\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de haber estudiado lo esencial sobre Cristo, seg\u00fan nos lo ense\u00f1a el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, vamos a estudiar lo que ense\u00f1an los que no comparten esa fe pero est\u00e1n o han estado en la misma Iglesia. 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