{"id":787,"date":"2015-12-07T19:38:13","date_gmt":"2015-12-07T19:38:13","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscanosdemaria.org\/?p=787"},"modified":"2015-12-07T19:38:13","modified_gmt":"2015-12-07T19:38:13","slug":"las-vias-de-acceso-a-dios-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanosdemaria.org\/es\/2015\/12\/07\/las-vias-de-acceso-a-dios-i\/","title":{"rendered":"Las v\u00edas de acceso a Dios (I)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<p><strong>La fe en Dios y la proximidad con \u00c9l proporcionan al hombre una gran paz. Una paz no exenta de interrogantes que, como ya hemos visto en las lecciones anteriores, llevan a algunos a alejarse de Dios. Pero si este alejamiento tiene varias formas, todas ellas coinciden en proporcionar el mismo resultado: la intranquilidad. Por eso es necesario saber c\u00f3mo acercarse a Dios.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<div align=\"justify\">\n<div>Aunque el mundo occidental, profundamente secularizado, parece que ha dejado de lado la cuesti\u00f3n de Dios, todav\u00eda existe una ampl\u00edsima mayor\u00eda que se identifica a s\u00ed mismo con una u otra religi\u00f3n, seg\u00fan las naciones. Adem\u00e1s, como se vio en el cap\u00edtulo anterior, el ate\u00edsmo est\u00e1 dejando el campo social m\u00e1s lleno de cad\u00e1veres -f\u00edsicos o espirituales- de los que produjeron las cruzadas. Por eso no faltan los que intuyen un futuro de nuevo creyente para la sociedad. Para prepararlo es necesario ofrecer al hombre contempor\u00e1neo la forma de llegar a Dios. Estas v\u00edas de acceso a Dios han sido tradicionalmente tres: reflexi\u00f3n, demostraci\u00f3n y experiencia.<\/div>\n<div>\n<strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>1.- Reflexi\u00f3n. El acercamiento a Dios a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n ha sido una v\u00eda cl\u00e1sica que encontramos en San Anselmo de Canterbury (1033-1109) -autor de la frase \u201cCreo para entender\u201d- y en Santo Tom\u00e1s de Aquino (1224-1274).<\/p><\/div>\n<div><\/div>\n<div>El hombre medieval, incluido el fil\u00f3sofo medieval, no preguntaba por Dios como quien duda, sino como creyente. Su fe no estaba en cuesti\u00f3n, sino que, desde ella y no contra ella, quer\u00eda saber m\u00e1s sobre Dios y quer\u00eda incluso poder demostrar su existencia y todos los dem\u00e1s atributos divinos que la Revelaci\u00f3n le ense\u00f1aba. San Anselmo es un ejemplo de ello. A \u00e9l pertenece este texto:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cNo pretendo, Se\u00f1or, penetrar tu profundidad, porque de ninguna manera puedo comparar con ella mi inteligencia; pero deseo comprender tu verdad, aunque sea imperfectamente. Esa verdad que mi coraz\u00f3n cree y ama. Porque no busco comprender para creer, sino que creo para llegar a comprender (credo ut intelligam). Creo, en efecto, porque si no creyere, no llegar\u00eda a comprender\u201d (Proslogio 1).<\/div>\n<div>\nY es tambi\u00e9n de San Anselmo, en la misma obra citada, la siguiente: \u201cEns\u00e9\u00f1ame a buscarte, mu\u00e9strate al que te busca, porque no puedo buscarte si no me ense\u00f1as el camino. No puedo encontrarte si no te haces presente. Yo te buscar\u00e9 dese\u00e1ndote, te desear\u00e9 busc\u00e1ndote, te encontrar\u00e9 am\u00e1ndote, te amar\u00e9 encontr\u00e1ndote\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para San Anselmo, por lo tanto, la grandeza de Dios es inaccesible de forma total a la inteligencia humana; por eso es necesaria la fe, para poder acceder por otro camino a lo que la raz\u00f3n no puede alcanzar. De ah\u00ed su frase: \u201cCreo para entender\u201d. La fe no limita a la raz\u00f3n, sino que le abre una ventana para que desde ella vea un horizonte que antes le estaba vedado.<\/div>\n<div>\nSanto Tom\u00e1s de Aquino, por su parte, intent\u00f3 demostrar la existencia de Dios mediante las famosas cinco v\u00edas. Para \u00e9l, la existencia de Dios no es \u00fanicamente tema de fe, sino que forma parte de los presupuestos de la fe que son accesibles al conocimiento natural. La v\u00eda del conocimiento es un proceso de los efectos a la causa.<\/div>\n<div>\nLas cinco v\u00edas son: 1.- La existencia del movimiento y por lo tanto de un primer motor. 2.- La necesidad de que exista una causa eficiente de las cosas. 3.- el hecho de que la existencia de Dios sea posible y necesaria a la vez. 4.- La existencia de grados en el ser, que reclama el grado supremo que es Dios. 5.- La tendencia a un fin en las cosas existentes.<\/p>\n<p><strong>Demostraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La segunda v\u00eda de acceso a Dios es la de la demostraci\u00f3n. Dos pensadores que recorrieron este camino fueron los franceses Descartes y Pascal.<\/p><\/div>\n<div>\nRen\u00e8 Descartes expuso sus reflexiones sobre el tema en \u201cMeditationes de prima philosophia\u201d (1641). Sin embargo, en \u00e9l, al contrario de lo que suced\u00eda en los fil\u00f3sofos medievales citados antes, la fe ya no es un presupuesto indiscutible, desde el que se utiliza la raz\u00f3n.<\/div>\n<div>\nDescartes cierra los ojos a las cosas del mundo -cosa que no hac\u00eda, por ejemplo, Santo Tom\u00e1s, quien, por el contrario, las utilizaba para demostrar la existencia de Dios-. Y lo hace porque no se f\u00eda de la percepci\u00f3n sensible. El fin de Descartes es alcanzar la certeza o al menos algunos juicios ciertos. Es t\u00edpico en \u00e9l, lo mismo que en muchos hombres desde la Edad Moderna hasta ahora, dejarse convencer s\u00f3lo por lo que perciba \u201cclara y distintamente\u201d, por lo que \u00e9l llama: la evidencia. Esa evidencia la encuentra \u00e9l en su propia existencia y en el pensamiento que posee de su existencia. De ah\u00ed su \u201cpienso luego existo\u201d.<\/div>\n<div>\nEn cuanto a la idea que tiene de Dios, considera que debe ser descartado todo lo que proceda del hombre. Por eso define a Dios as\u00ed: \u201cEntiendo por Dios una sustancia que es infinita, independiente, omnisciente y omnipotente, que me ha creado a m\u00ed y todos los otros seres, si los hay. Esos atributos le hacen ser tan excelente que, cuanto m\u00e1s lo considero, menos me parece posible que sea un mero producto m\u00edo. De ah\u00ed que haya que concluir, por lo dicho antes, que Dios existe necesariamente\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Para Descartes, pues, la prueba de la existencia de Dios est\u00e1 en el propio ser humano, ya que lo primero que se puede asegurar que existe es el propio yo y, a partir de esa existencia se puede llegar a demostrar la existencia de Dios.<\/div>\n<div>\nBlas Pascal, en cambio, adopt\u00f3 otro camino y rechaz\u00f3 el modo de pensar de Descartes. Para \u00e9l, la clave est\u00e1 en Jesucristo. El 23 de noviembre de 1654 escribi\u00f3 su c\u00e9lebre \u201cMemorial\u201d que, entre otras cosas, dice as\u00ed: \u201cFuego. \u2018Dios de Abrah\u00e1n. Dios de Isaac. Dios de Jacob\u2019. No de los fil\u00f3sofos y los sabios. Certeza, certeza, sensaci\u00f3n de alegr\u00eda y paz. Dios de Jesucristo. &#8230;\u00a0 S\u00f3lo se le puede encontrar por las v\u00edas que ense\u00f1a el evangelio\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lo que cuenta para Pascal es una experiencia personal, datable hist\u00f3ricamente. Le interesan las razones del coraz\u00f3n que la raz\u00f3n no conoce: \u201cPorque es el coraz\u00f3n el que siente a Dios y no la raz\u00f3n\u201d. En esta l\u00ednea, la \u00faltima conclusi\u00f3n de la raz\u00f3n es \u201creconocer que hay una infinidad de cosas que la sobrepujan\u201d. Por creer en Dios, afirma, no se pierde nada y se puede ganar todo.<\/div>\n<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fe en Dios y la proximidad con \u00c9l proporcionan al hombre una gran paz. Una paz no exenta de interrogantes que, como ya hemos visto en las lecciones anteriores, llevan a algunos a alejarse de Dios. 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