El Papa está curado. El cáncer ha desaparecido

P. Santiago Martín

23 de octubre de 2026.

El Papa está curado. El cáncer ya no existe. El tumor que le fue extirpado, junto al lóbulo inferior del pulmón derecho donde estaba enquistado, no se había extendido por el resto del cuerpo, lo que hace innecesario ningún tipo de tratamiento, como quimioterapia o radioterapia, dirigido a evitar que el cáncer se propagara. El cáncer ha desaparecido y cualquier terapia preventiva le haría daño al Papa en lugar de beneficiarle.

Este es el texto de la nota firmada por los médicos, uno de los cuales es el que le ha operado: “El Dr. Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora comunican lo siguiente en relación con la evolución postoperatoria del Papa: Hoy se han dado a conocer los resultados definitivos de los exámenes histológicos y de las pruebas de biología molecular realizados sobre el material extirpado durante la intervención quirúrgica al Santo Padre. Los resultados han confirmado que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad estaba localizada. Una evaluación oncológica posterior ha confirmado que no es necesario ningún tratamiento adicional”.

La noticia ha llenado de felicidad a muchos, a la mayoría, empezando por el Santo Padre, que era el directamente afectado. Quizá algunos no estén tan contentos, pues este Papa es demasiado conservador para sus gustos. Los que estaban lanzando rumores de que había que preparar una etapa de transición en el gobierno de la Iglesia mientras el Pontífice se sometía a terapias agotadoras, han visto sus planes truncados. Por su parte, en Perú están celebrando en octubre la fiesta del Señor de los Milagros y este domingo la procesión fue especialmente concurrida, pues muchos peruanos acudieron ante la venerada imagen de Cristo a pedir por la curación del Papa, de “su Papa”. En Lima ya se habla de milagro, pero quizá la intervención divina extraordinaria no estuvo tanto en la operación como en la detección del tumor en una fase tan incipiente, que tuvo lugar de forma casual, en una revisión ordinaria. En cualquier caso, damos gracias a Dios porque el Papa está curado y el cáncer no existe.

Esta noticia despeja todas las dudas sobre el viaje a América. Irá a los tres países anunciados, siguiendo el programa previsto. Así lo ha confirmado el nuncio en Perú y también el Gobierno uruguayo. Si hay algún cambio en la agenda, no será porque esté enfermo, sino porque está casi recién operado y necesite descanso.

La otra noticia de esta semana es la publicación por el Dicasterio de la Fe de una “consideración”, así lo llaman, no de una “nota doctrinal”, sobre la transmisión de la fe en este cambio de época. Incluye, en primer lugar, a la familia pero también hace alusión a las nuevas tecnologías y a la liturgia. Si de la familia constata que, por desgracia, se ha roto en muchos casos la transmisión de la fe en el hogar, con la liturgia, en cambio, Doctrina de la Fe se abre tímidamente y sin decirlo explícitamente a la liturgia tradicional. En el nº 94 se dice textualmente: “Se deberá prestar especial atención, en cada diócesis, para permitir a los fieles y quienes se acercan o vuelven a acercarse a la comunidad de creyentes entrar en contacto con las diversas sensibilidades litúrgicas presentes en la tradición de la Iglesia católica. Respetando las normas litúrgicas vigentes, los pastores están llamados a poner en valor la riqueza del patrimonio litúrgico católico —pensemos, por ejemplo, en la variedad de estilos musicales que lo caracterizan— de tal manera que puedan entrar en contacto con las diversas sensibilidades de sus contemporáneos”. Habrá que ver si esto es un anticipo a una mayor liberalización de la misa tradicional o si es algo que queda sin consecuencias.

Damos gracias a Dios por la salud del Papa y le seguimos acompañando con nuestras oraciones, para que siga gobernando a la Iglesia y conduciéndola hacia la unidad, siempre en fidelidad a la Verdad, que es Cristo.

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